2012-07-31 10:07 FC Barcelona Por: Administrador

El mal perder de La Rojita recuerda al Real Madrid



El mal perder de la selección olímpica recordó mucho a imágenes similares del Real Madrid, desde los tiempos de Hierro a los actuales de Mourinho. España ha hecho el ridículo en los Juegos Olímpicos. Ha sido incapaz de marcar un gol en 180 minutos, pese a tener delante a dos selecciones menores como Japón y Honduras. La mediocridad del árbitro no sirve como excusa, porque España, campeona de Europa y del mundo, no puede acudir a unos Juegos Olímpicos con su segunda selección esperando superar a rivales modestos a base de penaltis.

El problema de España es que ha querido jugar como el Barça, de acuerdo con la filosofía de todas las selecciones españolas, sin disponer de los jugadores adecuados para hacerlo. Es muy fácil criticar el control y posesión del balón, lo que despectivamente es conocido por tiki-taka. Pero no es nada sencillo llevarlo a la práctica. Hay que saber, por eso muy pocos pueden jugar así. Para que triunfe este modelo son necesarios jugadores de altísimo nivel técnico, como Xavi, Iniesta, Cesc, Busquets o Silva. Sin ellos el milagro español no hubiera sido posible. En la Olímpica sucede lo mismo. La lesión de Thiago, el hombre que tenía que aportar ideas, toque y profundidad a la selección olímpica, trastocó todos los planes de Milla, que ha intentado jugar como la selección absoluta, pero sin los jugadores adecuados.



Ha sido el fracaso de un modelo mal empleado que no justifica en modo alguna la vergüenza que nos han hecho pasar a los aficionados españoles futbolistas como Mata, Muniain o Jordi Alba, que acosaron y zarandearon al árbitro al término del partido. Ese mal perder que tanto recuerda a las pataletas del Real Madrid cuando no consigue su objetivo, no guarda ninguna relación con el señorío que ha impuesto Del Bosque en la selección absoluta. En los minutos finales del partido nos pareció estar viendo a Pepe, Arbeloa, Marcelo, Xabi Alonso o Cristiano Ronaldo vestidos de rojo. Del futuro del fútbol español debe esperarse algo más que esa lamentable imagen final que ha ensuciado el buen nombre y prestigio que se ha ganado España en los últimos años.

Tito Vilanova deberá mantener una extensa conversación con su nuevo fichaje, Jordi Alba, para recordarle que el club que le ha fichado no se comporta de esa manera cuando el resultado le da la espalda.

 




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