2011-12-28 09:12 FC Barcelona Por: Administrador

El Manchester United espera a Pep Guardiola



Ya en su época de jugador Guardiola  "plantó" al Barça cuando era su gran capitán para experimentar nuevas maneras de entender el fútbol en otras culturas. No le salió tan bien como él hubiera deseado porque dejó el Barça para fichar por el Brescia. Él esperaba recalar en el Milan, la Juve, el Bayern Munich o un grande de Inglaterra, pero acabó en el modesto Brescia, que le cedió seis meses a la Roma. El tiempo suficiente para que Capello se cansara de él y lo devolviera al club de origen. Pero Pep vivió la aventura italiana con los suyos y fue feliz. Luego, nueva experiencia de Qatar y, finalmente, el fin de fiesta en el fútbol mexicano. Pep es un hombre inquieto y de la misma manera que como futbolista no quiso limitar su carrera a su etapa blaugrana, como entrenador desea, quiere, necesita afrontar nuevos retos en otros países, especialmente Inglaterra, un país y un fútbol que le apasionan.

Pep sabe que tiene muy buen cartel en el fútbol británico. Ferguson ya le ha dicho personalmente que, si él quiere, mañana mismo puede convertirse en su sucesor. Y Roman Abramovich, el dueño del Chelsea, ve en él a la solución de todos los problemas que le ha creado el equipo desde el día que contrató a Mourinho para ganar la Champions League y tuvo que despedirle decepcionado porque ni siquiera "The Special One" fue capaz de hacerle ese regalo. Pero Pep es otra cosa, es bastante más que "The Special One". En cuatro años de profesión lo ha ganado absolutamente todo con el Barcelona y necesita probarse a sí mismo que es capaz de repetir las mismas gestas en otro equipo, en otro país y con otros jugadores.



Por eso, porque le llueven las ofertas -muchas de ellas tentadoras- y porque no quiere tener la sensación de que sigue en su puesto de trabajo porque así se lo exige un contrato con su rúbrica, Pep va renovando de año en año. Cuando llega el momento, valora las ofertas que tiene sobre la mesa y, lo que es más importante, calibra las posibilidades que tiene de seguir ganando con esta plantilla. Porque Pep quiere irse del Barça por la puerta grande, no despedido por los resultados. Y mientras esta plantilla siga ofreciéndole buenas vibraciones, seguirá y aplazará sus ansias aventureras. Sólo decidirá dejarlo cuando descubra que es incapaz de arrancarles a sus jugadores el hambre de triunfos, la motivación necesaria para seguir ganando, entonces hará las maletas y marchará con la música a otra parte. Pero ese momento todavía no ha llegado porque la respuesta que encuentra en el vestuario es excepcional.

Pep seguirá en el Barça y pospondrá su próximo reto profesional, que será, sin duda, ocupar el banquillo de Old Trafford. A Ferguson le gustaría que Pep fuera su sucesor y a Pep le encantaría tomar el relevo de Sir Alex. Pero el Manchester deberá esperar a que Guardiola decida abandonar el Barça. Ese momento sigue estando lejano, aunque Pep se empeñe en ponerle suspense a su tradicional y entrañable renovación anual.


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