2012-09-12 11:09 FC Barcelona Por: Administrador

El Maserati le va a traer problemas a Messi



Los profesionales del FC Barcelona están obligados por contrato a desplazarse en un Audi para acudir a entrenamientos y a todos aquellos eventos fijados por el club. Así se especifica en el acuerdo suscrito por el FC Barcelona con Audi en 2006 que ha sido sucesivamente renovado y que está vigente hasta 2014. La firma automovilística alemana de los cuatro aros es un Premium Partner del FC Barcelona, lo que le da derecho a ser el coche oficial del club en cualquier lugar del mundo y a usar la imagen del Barça como promoción en el ámbito nacional e internacional, derechos de marketing, utilización de espacios de las instalaciones del club, participación de jugadores en materia publicitaria y otros servicios de hospitalidad distintos.

Por todo ello, Audi paga religiosamente al FC Barcelona la cifra estipulada en el contrato y aporta el producto. El pasado año este apartado supuso para Audi un coste de 1.400.000 euros repartidos en los 20 vehículos que repartió entre la plantilla. A cambio, la marca alemana exige, según contrato, que los profesionales del club se desplacen en los vehículos que les han sido proporcionados cuando deban realizar una actividad relacionada con la entidad blaugrana. Y ese es el caso de los entrenamientos.



La norma había sido respetada siempre. Un día Gerard Piqué se presentó con un Aston Martin y recibió la reprimenda de Guardiola. Luego Ibrahimovic, tal y como explica en su libro, intentó sacar a pasear su flota de vehículos, pero también topó con la negativa del técnico: "Aquí tenemos los pies en el suelo y no vamos en Porsches o Ferraris a los entrenamientos. Somos obreros. Aquí se trabaja. Somos gente normal y corriente". Así descubre el sueco en su libro la respuesta del técnico. Pep Guardiola extremaba el celo en este tema, hasta el punto de renunciar al vehículo que le correspondía en solidaridad con el resto de miembros del cuerpo técnico que estaban excluidos en el reparto. Incluso llegó a cambiar la petición de Jeffren, que se pidió un Q7 y le dijo que con un As TDI tenía suficiente.

Nada que ver con lo que sucedía en el Bernabéu, en donde Audi también es patrocinador oficial del club. Allí Mourinho no dudó en pedirse el coche más lujoso, el A7 Sportback.

Desde las reprimendas a Piqué e Ibrahimovic, la norma ha sido respetada por todos los jugadores hasta que Messi apareció con su Maserati. Ni Tito Vilanova ha variado las normas que estableció en su día de forma conjunta con Pep, ni Audi está dispuesta a invertir un millón y medio de euros en coches para los jugadores del Barça si luego éstos no los utilizan o los ceden a otras personas. Leo Messi recibirá un toque de atención de su entrenador y, si se atreve, del director general del club, Antoni Rosich, que debe velar por los intereses de la entidad y defender los ingresos que se obtienen a través del patrocinio.



Messi será invitado a aparcar su Maserati y a acudir a los entrenamientos en su reglamentario Audi. Luego, fuera de las instalaciones del club, podrá desplazarse con su deportivo cuanto le venga en gana.

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