2015-01-16 13:01 FC Barcelona Por: Administrador

El mejor equipo de Madrid humilla al pavo Real



Pedro Riaño

El Atlético de Madrid ha humillado a domicilio al pavo Real, ese equipo que está encantado de conocerse, que se gusta y se admira. Ese equipo que acostumbra a disfrutar de la gloria de los éxitos antes de conseguirlos. Ayer iba de remontada. Con el espíritu de Juanito incluido. Pobre Juanito, que le dejen en paz de una vez y no utilicen más su nombre en vano. La gente no es tonta y se da cuenta de cuándo la engañan y manipulan. Pero el Real Madrid y sus gaiteros son así. 



Ya lo dijo Guardiola refiriéndose a Mourinho: "en la sala de prensa es el puto amo". Y el Real Madrid es como Mourinho. Por eso lo que hoy toca es presumir del recibimiento al autocar del equipo dos horas antes del partido. Son los amos del envoltorio. "Quedada" a las seis para recibir al equipo en el Bernabéu. Extraordinarias manifestaciones populares que recuerdan a las exaltaciones sindicales que recibía el Caudillo de las Españas. Todo muy cuidado. El recibimiento. La salida al campo. El homenaje al Balón de Oro. La música. Las cartulinas. Son los mejores en arte escénico. Pero también son capaces de decorar el escenario a lo grande para asistir a dramas y comedias.

Y es que no basta con el envoltorio. Lo de dentro es lo que importa. La chicha. Y la chicha de anoche fue una comedia que acabó en drama. Y el pavo Real ha quedado desplumado y desnudo ante el mundo. Por mucho que lo vistan de seda los gaiteros de Florentino, capaces de convertir en blanco lo que sólo es negro, el pavo quedó desnudo y con sus miserias al descubierto ante los ojos del mundo entero, que ahora desviará su atención hacia el Camp Nou y el Calderón para asistir al clásico de verdad, el que enfrenta a los dos mejores equipos españoles de los últimos años.

Mientras tanto, el pavo Real seguirá pavoneando. Seguirá proclamando al mundo lo guapo que es. Seguirá gustándose en ese mundo virtual que casi nunca coincide con el Real. Anoche el Espíritu de Torres les dio una lección. Vale más confiar en lo Real que en lo virtual. Con perdón para Juanito y su recuerdo. Se llaman Real pero no les gusta la realidad. Por eso prefieren seguir presumiendo de quedadas y de remontadas imaginarias que de lo que de verdad importa: demostrar que son los mejores de Madrid.




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