2014-06-27 19:06 FC Barcelona Por: Administrador

El mordisco y su castigo bajan el precio de Luis Suárez




Joan Tubau

El mordisco de Luis Suárez sobre Giorgio Chielini ha acercado de forma definitiva al delantero uruguayo al FC Barcelona. El Liverpool, que se mantenía en sus trece negándose a colocar a su jugador en el mercado, está ahora más interesado en vender que el Barcelona en comprar. El precio de salida era de 80 millones de euros, que el Barcelona estaba dispuesto a asumir abonando 50 en metálico más el traspaso de Alexis Sánchez, valorado en 30 millones de euros.

El castigo de la FIFA sobre Luis Suárez, de nueve partidos a nivel de selecciones y cuatro meses de inactividad en partidos oficiales, rebaja tanto el precio del jugador que podría llegar al Camp Nou a precio de ganga. El Liverpool no puede resistir la presión que los medios británicos están ejerciendo sobre el jugador, al que prácticamente le invitan a abandonar el país. Su continuidad en Anfield sería un nido de conflictos y los reds no tienen otra salida que la del traspaso al mejor postor. Y el mejor postor es el Barcelona una vez retirado del la puja el Real Madrid, a quien Jorge Mendes dio a entender que si fichaban a un jugador capaz de meter tantos o más goles que Cristiano Ronaldo, el Madrid se metía en casa un problema. Y ante la posibilidad de que la vedette portuguesa se pusiera otra vez triste, Florentino Pérez ha desistido de incorporar a un nuevo "galáctico" a su plantilla.



El Barcelona debe jugar ahora sus cartas con inteligencia y rebajar al máximo las exigencias económicas del Liverpool. El hecho de que no pueda volver a jugar un partido oficial hasta el mes de noviembre es un hándicap en el precio y el Barcelona lo tiene que aprovechar, reduciendo los 80 millones de partida a la mitad y sin incluir a Alexis en la operación. Todo dependerá de la capacidad negociadora de Zubi y su nuevo ayudante, Carles Puyol, que deben tener muy claro que Brendan Rodgers, el hombre que toma las decisiones en Anfield Road, necesita liberarse de Luis Suárez cuanto antes. La FIFA incluye en su castigo la prohibición de que Luis Suárez tome parte en cualquier actividad relacionada con el fútbol, lo que implica que no puede ser el protagonista de ningún traspaso hasta el mes de noviembre. Se trata de una complicación que entorpece su fichaje por el Barcelona pero que, paralelamente, lo propicia. Con tantos obstáculos, al final el Barcelona le haría un favor al Liverpool aceptando al jugador en noviembre y dando por buena su llegada con cuatro meses de retraso... pero a otro precio.

Ahora le toca al Barcelona mover ficha y decidir si afronta la operación rebajando el precio de forma sustancial.

 

Deja tu Comentario