2015-04-04 16:04 FC Barcelona Por: Administrador

El motín del Hesperia, un golpe de estado que salió mal



Fede Peris

Ocurrió el 28 de abril de 1988. La totalidad de la plantilla del FC Barcelona, salvo Bernd Schuster, Gary Lineker y López López, ausentes en ese momento, pero de acuerdo con el comunicado, firmaron un manifiesto en el que solicitaban la dimisión del presidente del FC Barcelona, Josep Lluis Núñez. Y en el hotel Hesperia José Ramón Alexanco, como capitán y en representación de toda la plantilla, leyó un duro comunicado contra el presidente de la entidad.



El origen del denominado Motín del Hesperia hay que encontrarlo en un tema económico. El club se negó a asumir los impuestos y las multas en las inspecciones de Hacienda, así como los problemas derivados de los contratos de derechos de imagen firmados por los jugadores, que comparecieron ante los medios de comunicación respaldados por el entrenador, Luis Aragonés. Alexanco denunció los intentos del presidente de dividir a la plantilla y advirtió que Níñez había perdido la confianza de los jugadores: "nos ha decepcionado como personas y nos ha humillado como profesionales".  Los jugadores acusaron al presidente de "no tener respeto por la afición" y de evitar cualquier tipo de relación con los jugadores de la plantilla.

El comunicado fue muy duro y la respuesta de Núñez contundente. 14 jugadores fueron despedidos (Urruti, Calderé, Rojo, Clos, Manolo, Covelo, Pedraza, Gerardo, López López, Víctor, Moratalla, Nayim, Schuster y Amarilla) y Hughes, Archibald, Fradera, Carlos, Martín, Vinyals y Villarrolla, entonces cedidos, no volverían jamás al club como futbolistas. Sólo diez jugadores consiguieron sobrevivir: Migueli, Alexanco, Zubizarreta, Roberto, Urbano, Julio Alberto, Salva, Cristóbal -sería cedido-, Carrasco y Lineker.

Con estos diez jugadores se iniciaría el ciclo de Johan Cruyff en el Barça. Luis Aragonés tampoco fue renovado y el técnico holandés ocupó su plaza. Antes, Núñez y Javier Clemente llevaron a la práctica un plan de fichajes que revolucionaría la plantilla antes de la llegada del nuevo técnico. Y aterrizaron en el Camp Nou once nuevos futbolistas: Unzué, Aloisio, López Rekarte, Soler, Serna, Manolo Hierro, Bakero, Eusebio, Txiki Bergiristain, Julio Salinas y Ernesto Valverde. Luego llegaría Koeman y nacería el Dream Team. El objetivo de lo que en su momento se consideró un golpe de estado contra Núñez era acabar con el presidente del Barcelona. Sin embargo, Núñez resistió y pasó por la guillotina a buena parte de los integrantes de esa plantilla. Curiosamente, el instigador de todo, José Ramón Alexanco, fue indultado por Johan Cruyff, y siguió en el Barcelona con Núñez como presidente.



Las consecuencias del motín

Urruti, en paz descanse, falleció en un accidente de tráfico después de haber orientado su vida hacia la venta de automóviles.

Julio Alberto se acercó al mundo de la droga y durante unos años estuvo en nómina en el club, con Joan Laporta, ejerciendo como empleado en las relaciones con las penyes.

Schuster fichó por el Real Madrid, luego por el Atlético e inició su carrera de entrenador en equipos como Jerez, Getafe, Real Madrid o Málaga.

Víctor se fue a la Sampdoria italaina, luego al Saint Mirren escocés y ha proseguido su carrera como entrenador con suerte dispar.

Pichi Alonso fichó por el Espanyol y después acompañó a su amigo Víctor en su aventura por los banquillos, dedicándose posteriormente al análisis periodístico en TV3, Sport y ahora en Canal +.

Lobo Carrasco fichó por el Sochaux y luego probó como entrenador y secretario técnico. Últimamente se ha dedicado a las tareas de analista y polemista en diferentes programas de televisión.

Sánchez, Clos, Manolo y Amador se fueron al Murcia. Sánchez es ahora agente de futbolistas.

Calderé acabó en el Sant Andreu y ahora es técnico en categorías regionales.

Rojo se dedica al fútbol formativo. Llegó a estar unos años en el fútbol base del Barça.

Salva fichó por el Logroñés y luego se dedicó a la enseñanza de idiomas.

Urbano fichó por el Español y luego actuó en el Lleida.

Moratalla pasó por el Figueres y luego se dedicó a la venta de seguros.

Migueli aguantó un año con Cruyff y se dedicó al mundo del arte como marchante.

Archiballd volvió a Inglaterra con escaso éxito. Ahora reside en Barcelona. Nayim jugó en el Tottenham y acabó en el Zaragoza, con el que ganó una Recopa.


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