2014-12-21 10:12 Real Madrid Por: Administrador

El mundo se le queda pequeño al Real Madrid (2-0)



Sergio Marco

Como se esperaba, el San Lorenzo de almagro planteó un partido feo, tosco, agresivo, trabado y de mucho contacto. Se trataba de intimidar a las estrellas madridistas. Cada uno es libre de entender el fútbol como quiera, pero la actitud del equipo argentino no fue la de jugar a fútbol, sinola de intentar que el Real Madrid no jugara.



Y por momentos lo consiguió porque con sus entradas y sus protestas al árbitro el partido entró en una fase, durante la primera parte, en la que el tiempo se escurría sin que el Real Madrid pudiera poner en práctica esos trucos de magia que dominan sus futbolistas y que le llevaron hasta Marrakech. Sin embargo, aún en el marco de ese partido trabajado, el Real Madrid iba llegando y dando avisos  mientras Casillas se aburría en su portería. 

Pero el balón no entraba. Y el intercambio de golpes iba a más ante la permisividad arbitral. El partido iba tomando un rumbo contrario a los intereses del Real Madrid. Pero cuando más dudas generaba lo que se estaba viendo en el campo llegó el gol salvador de Sergio Ramos, del de siempre. Centro de Kroos y otro cabezazo mágico  que salía al rescate del Real Madrid en el minuto 36 los argentinos ya no podían seguir agazapados esperando aguantar el cero a cero y buscando un golpe de fortuna en un contragolpe. 

Ramos abrió la lata y obligó al San Lorenzo a abrir sus líneas para permitir al Real Madrid realizar el juego que mejor sabe hacer tirando de la rapidez y la pegada de sus estrellas en el contragolpe. El gol tempranero de Bale, en fallo del portero Torrico, a los cinco minutos de la reanudación del juego sentenció definitivamente al San Lorenzo. Y el Madrid se limitó a verlas venir, esperando pacientemente que el reloj marcara el final del partido y el inicio de un nuevo ciclo hegemónico en el fútbol mundial. Champions League, Copa, Supercopa de Europa y Mundial de clubs. Cuatro títulos oficiales en un año, lo nunca visto en la historia del club. 



¡Y lo que nos queda por ver con este equipo! En Marrakech no se vio la mejor versión de Cristiano Ronaldo, que no marcó esta vez en toda la competición. Pero es tan bueno y genera tanto respeto y pánico en los rivales, que exige un tratamiento defensivo especial del que se aprovechan sus compañeros. Bale volvió a marcar en una final, como ya es habitual en él, Sergio Ramos y James arriesgaron su físico, pero valió la pena, y Marcelo fue la víctima del choque, abandonando el partido a poco del descanso. Casillas alzó su octavo trofeo y llegó a los 700 partidos y Ancelotti se hizo aún más grande.

Soplan buenos vientos para el Real Madrid. El presente es suyo y el futuro también. De este equipo se puede esperar, incluso, que supere en 2015 las gestas de 2014.

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 

 


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