2014-02-03 15:02 FC Barcelona Por: Administrador

El origen de la tangana confirma la condición de tramposo de CR7



Joan Tubau

Un vistazo a Jugones, de La Sexta, dirigido por Josep Pedrerol, deja claro que las consignas de Florentino a sus medios afines pasan por generar confusión y debate. Quién pegó más, quién le echó más cuento. Y hablar de provocaciones. Cristiano Ronaldo se limitó a responder a las provocaciones de los rivales.



Sin embargo, nadie repara el el origen de la jugada que acabó en la expulsión del portugués. Un balón dividido al borde del área del Athletic rebota en la rodilla de Gurpegui. Inmediatamente Cristiano Ronaldo levanta la mano pidiendo penalti. El jugador portugués trató de engañar al árbitro tirando de sus mejores dotes de actor. Ahí empezó todo. Cristiano quiso hacer trampas y que el árbitro pitara lo que no fue. Gurpegui le dio un manotazo indicándole que el balón le había tocado en la rodilla y que él lo había visto mejor que nadie. Le recriminó su falta de deportividad y de profesionalidad queriendo ganar con trampas lo que no era capaz de conseguir jugando. Y ahí empezó todo, agarrón del pelo, cabezazo a Iturraspe y mala educación llamando caradura al árbitro.

Todo esx opinable. Quién dio primero. Quién provocó a quién. Quién exageró. Pero el origen de todo está en una acción antideportiva de Cristiano Ronaldo tratando de engañar al árbitro para que pitara lo que no existió. El Balón de Oro ha quedado rettratado. Trampas y más trampas. Teatro y más teatro. Robar y sólo robar. Mucha cara, sí.


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