2011-03-24 23:03 FC Barcelona Por: Administrador

El Panathinaikos desactiva al Barça en el Palau



Ahora, el Barça tendrá que jugársela en Atenas, sede de los dos próximos partidos, una empresa complicada, vista la entidad de los griegos, que jugaron con maestría en los momentos determinantes del partido y dejaron sin ideas a los azulgrana.

Repitió estrategia Obradovic, repitieron quinteto los dos equipos y el Barça parecía tener la lección bien aprendida, pero sólo fue durante veinte minutos.



De inicio, desactivó a Diamantidis, el jugador que estuvo a punto de dinamitar el primer partido, y después controló el rebote. Con los dos objetivos cubiertos, los de Xavi Pascual se sintieron muy cómodos. Si, además, Navarro empieza a funcionar desde el principio, las cosas son más simples.

El Barcelona, jugando como le gusta, en rápidas transiciones defensa-ataque, fue acumulando ventajas desde el inicio. A Navarro se sumó la aportación en ataque de Anderson y en la recta final del primer cuarto, también la de Fran Vázquez. La máxima ventaja alcanzó los ocho puntos (13-5), que quedó rebajada a siete al término del primer tiempo (17-10).

Obradovic revolvió en su banquillo, pero Panathinaikos no encontraba soluciones. Sin una buena dirección, sólo tenía opciones en la pintura con Mike Batiste. Nicholas nunca fue una amenaza ni Sato el jugador que tenía que sacar del atolladero a los atenienses.



Por eso, el Barcelona fue ampliando su ventaja con los mejores minutos de N'Dong y un repertorio de buenas acciones de baloncesto colectivo, algo de lo que adoleció el conjunto local en el primer partido.

Se disparó la diferencia hasta el 28-12 (m.14), hasta que entre Romain Sato, Batiste y la diferencia de criterio arbitral (a Panathinaikos le señalaron sólo una falta en siete minutos), el partido se equilibró.

Un parcial 0-9 puso al equipo de Obradovic en mejor situación (28-21). Un triple de Lorbek y una mejora, sobre todo en defensa, situaron la diferencia en un margen de seguridad en torno a los diez puntos (38-28, descanso) y nada hacía presagiar un cambio de papeles.

Pero así fue. Decidieron los griegos cambiar la dinámica del partido, aceleraron sus acciones, se la jugaron y les salió bien. Aguantó el Barça por medio de Anderson, pero en el intercambio de canastas, Panathinaikos sacó tajada.

Además, un parcial 0-9 en cuatro minutos situó al equipo de Obradovic a cuatro puntos (46-42). Ahora, quien no encontraba respuestas era Xavi Pascual. Apareció Diamantidis y el Palau empezó a preocuparse.

El base, que hasta entonces sólo había conseguido dos puntos, anotó quince en siete minutos con cuatro triples. El Barça cayó en la trampa, perdió los nervios y los griegos, dominadores de la escena, se empezaron a gustar,

Una técnica a Navarro, a 13.6 segundos para el final del tercer cuarto, empeoró la situación de los locales, que encajaron un parcial 0-5 en ese tiempo y dejó el partido totalmente abierto con vistas a los últimos diez minutos (57-56).

Con múltiples pérdidas en ataque y sin contundencia en defensa, el Barça veía el aro cada vez más pequeño, al contrario que Sato. Del 57-50 se pasó al 57-61 y los azulgrana empezaron a mirar demasiado hacia los árbitros.

A cinco minutos para el final, Pascual decidió cortar la sangría cuando peor pintaban las cosas para su equipo (62-68). Le dio la dirección a Lakovic, que sustituyó a un desorientado Ricky Rubio, cuando el partido ya estaba en manos de Panathinaikos.

La máxima ventaja griega llegó a los ocho puntos (64-72), pero en una buena reacción final (7-0), el Barça soñó con darle la vuelta a la situación.

Diamantidis falló un tiro libre (71-73) y los de Pascual tuvieron 17 segundos para, al menos, forzar la prórroga. Pero Lakovic, en un triple frontal, se precipito y erró y los griegos cerraron el partido (71-75). Ahora la ventaja es para los de Obradovic, que ganaron en el Palau, una plaza inexpugnable en Europa desde noviembre pasado.


Deja tu Comentario