2012-05-18 16:05 FC Barcelona Por: Administrador

El presidente turista (I)



Las giras del equipo y los viajes del presidente y sus directivos fueron una constante en el FC Barcelona durante el laportismo. Lamentablemente, la transparencia nunca dio para explicar si los desplazamientos del presidente se producían a título particular o respondían a las obligaciones propias de su cargo. Lo cierto es que Joan Laporta dio en siete años más de 15 vueltas al mundo, utilizando en algunos casos jet privado y en otros abriendo la puerta a la familia, a la familia de los directivos y a los amigos. Los socios le han costeado un buen número de viajes tan inútiles e improductivos como repetitivos en exceso. Es el caso de los que realizó a China para negociar un sponsor fantasma o los que le llevaron a Estados Unidos para poner en marcha un equipo de fútbol en Miami que nunca vería la luz. Otros desplazamientos le descubrieron el Tercer Mundo en su misión evangelizadora en nombre de la Fundació. Al final de su mandato Joan Laporta puede presumir, gracias a sus viajes como presidente del Barça, de una amplia agenda de contactos y personajes influyentes de muy diverso pelaje que le será muy útil y rentable en su futuro profesional. Jefes de estado, políticos de todas las tendencias, empresarios de primer nivel, millonarios, artistas, deportistas… Joan Laporta disfrutó de la presidencia del Barça dando vueltas por el mundo y recibiendo premios, homenajes, llaves de oro, menciones honoríficas y gozando de privilegios como el de abrir una jornada en Wall Street gracias al cargo que ostentaba. En el nombre del Barça se le vio, entre otros países, por Qatar, Dubai, Kuwait, Arabia, Uzbekistán, Ucrania, Alemania, Polonia, Rusia, Chequia, Suiza, Austria, Francia, Italia, Bosnia, Grecia, Bulgaria, Turquía, Portugal, Gran Bretaña, Suecia, Dinamarca, Marruecos, Camerún, Senegal, Mali, Swazilandia, Egipto, Israel, Burkina Faso, Sudáfrica, Macao, China, Corea, Japón, Estados Unidos, Canadá, México, Brasil, Argentina, Ecuador…

Primer viaje, sin directivos
La primera gira del laportismo, en el verano de 2003 y por Estados Unidos, estaba ya programada por la administración Gaspart. De entre todos los directivos que iban a dedicarle los mejores años de su vida al club ninguno pudo acompañar al equipo en el vuelo a Nueva York. Curiosamente, a la última gira norteamericana de su reinado se apuntaron nada menos que diez directivos, muchos de ellos, como en el caso de otros ejecutivos viajeros, acompañados por esposas, esposos e hijos.
La expedición llegó descabezada y una vez en el aeropuerto neoyorkino las autoridades prohibieron a Patrick Kluivert su entrada en territorio norteamericano y le devolvieron a España por un problema con su visado.  En el ordenador del funcionario de aduanas apareció una nota que informaba de antecedentes judiciales como causante de la muerte de una persona en accidente de tráfico siete años atrás. Necesitaba por tanto un visado especial que no tramitó. La negociación la llevaron Txemi Terés, del departamento de prensa, Cristina, la secretaria de Esteve Calzada, y José Fraga, uno de los responsables de la empresa que organizaba la gira. Tres horas después llegaba Calzada, un empleado del “antiguo régimen”, para solucionar el lío. Un empleado era el jefe de la expedición. Así se iniciaba el primer desplazamiento de la era Laporta. En ese viaje el nuevo presidente intentó ser recibido por la puerta grande en la ONU. No tuvo éxito. No le hicieron ni caso. Pero no cejaría en su empeño y acabaría ideando un plan para hacer realidad su capricho.

Bolo en México
El primer bolo del equipo ya gestionado por Laporta y en plena competición liguera tuvo lugar el 1 de octubre de 2003 en México, un país que acabaría siendo la causa de innumerables ausencias del presidente blaugrana. En ese primer viaje logró ser recibido por el presidente Fox. Misión cumplida. Años más tarde, ya alejado del cargo, Fox sería agasajado por todo lo alto en el Camp Nou con su familia. Los amigos son para toda la vida. Ese día El País interpretaba que si Fox concedía una audiencia a la delegación del Barça significaba que "el presidente del Barça es de una relevancia importante y grande". Laporta se hizo la foto y no perdió la oportunidad de acaparar atención mediática jugando un partidillo con dirigentes mexicanos. El nuevo presidente blaugrana aprovechó el viaje para almorzar con 25 empresarios mexicanos en un ambiente de extrema alegría y se reunió con Emilio Azcárraga, presidente de Televisa y luego socio de su amigo Jaume Roures en La Sexta. Fue su primer viaje, provechoso y lleno de contactos. El socio jamás recibió información sobre los resultados de esos contactos, pero sí supo luego que el presidente debía viajar con una frecuencia anómala a México para resolver asuntos particulares. El bolo reportó un millón de euros a la tesorería del club y costó la derrota ante el Valencia tres días después en partido de liga. ¿Valía la pena una derrota en la liga a cambio de un millón? A Laporta sí le salió a cuenta.



A Brasil
El 31 de mayo de 2004 Laporta se iba a Brasil a presenciar en directo un Brasil-Argentina. Sandro Rosell ya estaba allí, invitado por la Confederación Brasileña de Fútbol, velando por Ronaldinho y atento a que ningún moscón se le acercara. La presencia del presidente no era necesaria. Pero el presupuesto no iba a resentirse por ese viajecito a Brasil que tanta ilusión debía hacerle. Pagaban los socios.

Gira asiática 2004
La segunda gira veraniega se desarrolló por territorio asiático. Había que amortizar a Ronaldinho y sacarle partido a su imagen. También había que buscar un sponsor, por eso Toni Frieros explicaba en Sport el 27 de julio de 2004 que “el presidente también trabajará en Asia”. No quedaba claro a qué iba si no era a trabajar representando al Barça. El propio Frieros lo precisaba: “No tendrá mucho tiempo para hacer turismo”, algo que, curiosamente, fue una constante en su mandato. Pero concretamente en esa gira explicaba Sport que tendría una agenda apretadísima: “El miércoles, nada más llegar a la capital coreana, Joan Laporta liderará la visita de directivos y patrocinadores a la fábrica Samsung en Suwon. La multinacional coreana de electrónica es una de las firmas que podrían estar interesadas en estampar su nombre en la camiseta barcelonista como patrocinador. De esta visita podría derivarse un interesante acercamiento de posiciones”. Tanto “trabajo” para nada. O Laporta hizo mal los deberes o no fue a la fábrica Samsung en busca de un sponsor. Por esas fechas Samsung acababa de cerrar su fábrica catalana con polémica, debido a las importantes ayudas oficiales que había recibido. En cualquier caso, teniendo en cuenta que en un par de años Laporta montaría un negocio de financiación de coches, seguro que no perdió el tiempo.

El Madrid cobró más en Asia
Marc Ingla se amparaba en un “pacto de confidencialidad”, el primero de ellos, para no informar a los socios sobre la cantidad que iba a percibir el club por su gira asiática de junio de 2005. El País hablaba de 5 millones con Ronaldinho y 3 sin él. Entonces no era segura la presencia del brasileño en la expedición blaugrana. La Vanguardia informaba el 18 de marzo de 2005 de que “si el año pasado el club cobró cuatro millones por cuatro partidos, esta vez obtendrá 1, 25 millones por encuentro”. Y ante la posibilidad de que sus compromisos con la selección impideran a Ronaldinho acudir a la cita, Ingla tenía la respuesta preparada: “Tenemos casi la total seguridad de que Ronaldinho estará presente en la gira”. Ronaldinho no fue a la gira.
Dos meses después, el 22 de mayo de 2005 Sport ponía en su sitio a Ingla: “El Barça sólo cobrará 2,3 millones por la gira a Japón (…) Al fallar Ronaldinho no se cobrarán los 4 millones previstos (dos por partido)”. El propio Laporta admitía que “la ausencia de Ronaldinho nos causa un grave perjuicio, pero no podemos hacer nada más que afrontar la penalización”. Al final el Barça cobró 1,15 por partido. Poco más o menos como antes. Y muy lejos de lo que percibía el Real Madrid. Mientras el Barcelona intentaba mejorar su cachet, alcanzando un acuerdo de 3 millones por dos encuentros, el Madrid galáctico, también de excursión por tierras asiáticas por esas fechas, se embolsaba 21 millones por 6 encuentros. O, lo que es lo mismo, 3,5 millones por partido.  Es decir, que el Barça cobraría por jugar dos partidos menos que el Madrid por uno. De eso no decían nada ni Soriano ni Ingla. Mucho viaje, mucha negociación y el Barça perdía dinero y arriesgaba el estado físico de su plantilla con una gira de dudosa rentabilidad económica.



Fin de año en Dinamarca
Laporta pasó el fin de año de 2004 con su familia en Brondby  (Dinamarca) y aprovechó su tiempo de ocio para negociar la pretemporada de los tres equipos profesionales del club en tierras danesas. Una interesante contradicción. Meses antes se había llenado la boca con su bello propósito de “fer país” organizando las pretemporadas del Barça en territorio catalán. Como en tantas y tantas otras cosas, las buenas intenciones dejaban paso la cruda realidad: el dinero todo lo puede. Pero Laporta tenía, por supuesto, respuesta para todo: “Si vamos a Aarhus, también haremos país porque la concentración de los equipos coincidirá  con una semana de intercambio cultural y de negocios entre Dinamarca y Catalunya que ya ha sido totalmente aceptada por el ayuntamiento de Aarhus”. La presencia del Barça en Aarhus supondría, según Laporta, “un ingreso económico muy importante”. Todo por la pasta. Y, claro, para negociar el stage no era suficiente con enviar a un empleado cualificado o a un directivo responsable. Debía hacerlo el presidente en persona y acompañado además por su familia. Ese era el mismo personaje que se negaba a admitir que gobernaba en clave presidencialista. No era suficiente con que no hubiera nada que ocultar. También debía parecerlo, y no lo parecía.

Con la familia a Londres y luego a Marruecos
El 6 de marzo de 2005 el presidente viajaba a Londres para asistir al Chelsea-Barça en compañía de Cubells, Moix, Echevarría y su familia. Y el 21 se iba, también con su mujer, Godall, Cambra y Echevarría a Marruecos a inaugurar dos peñas, visitar el Parlamento, impulsar varios proyectos para mejorar la vida de los jóvenes de allí y fomentar la práctica y la afición al fútbol y al Barça. Laporta empezaba a cogerle el gusto a los viajes y a las recepciones y agasajos reservados al presidente del Barça.

A Camerún
El 20 de junio de 2005 Joan Laporta solicitó audiencia en Camerún al ministro de Deportes y fue recibido por el príncipe Seidou Embombo Enjoya. Allí, informaba Mundo Deportivo, “sentaron las bases del proyecto deportivo-social que hará que el club azulgrana tenga presencia en el país de su ‘9’ a través de escuelas de fútbol, un centro de enseñanza y una clínica. Amén de encauzar la fértil cantera de la primera potencia balompédica de África, el FC Barcelona y su Fundació asimismo se volcarán con los niños y jóvenes enfermos de SIDA, apuntalando así una labor que ya ejerce Eto’o en calidad de embajador de la buena voluntad de UNICEF”.
Laporta no fue solo. Viajó acompañado del jefe de protocolo, Ramón Pujol y, por su puesto, de su amigo viajero Xavier Sala i Martín, nombrado a dedo presidente de la Comisión Económica y Estatutaria, cuya misión, además de generar gastos acompañando al presidente en sus viajes, era precisamente controlar la actividad financiera de la directiva. Laporta prometió allí que el Barça jugaría en los próximos meses un partido contra la selección de Camerún, un tema del que no se volvió a tener noticia, pero en ese momento quedaba bien decirlo aún a riesgo de poder pasar por un embaucador. Los beneficios, decían, irían destinados a la Fundación Umbele de Sala i Martín. Otra vez será. Una más de la larga lista de mentiras piadosas de Laporta.

A Bosnia en julio de 2005, el viaje de los calzoncillos
En julio de 2005 Joan Laporta se trasladaba con Alfons Godall a Bosnia en viaje institucional para ser recibido por el ministro de deportes de Sarajevo, visitar el orfanato de los niños de la guerra y el Hospital Oncológico. Como si fuera un jefe de estado. También se interesaría Laporta por un programa de rehabilitación de viviendas bosnias que le tenía preocupadísimo. Podía leerse en Sport: “El famoso puente de Mostar será un punto ineludible en esta visita”. Turismo, recepciones, almuerzos, cenas, autoridades, relaciones, contactos, alojamiento en el exclusivo Holiday Inn de Sarajevo… ¡Cuánto sacrificio!
Este desplazamiento fue testigo en su inicio del numerito del aeropuerto, en donde el presidente del FC Barcelona reaccionó airadamente ante el arco de metal quedándose en calzoncillos.
Sport había informado el 10 de junio de 2005: “Sobre el motivo del viaje, Laporta recordó el convenio  que el Barça suscribió con IGMAN, la ONG que colabora desde 1992 en la reconstrucción de Bosnia-Herzegovina.”. Venimos a inaugurar y a saludar a los soldados del Barça que hay destinados en Mostar trabajando en proyectos humanitarios”. Otro convenio del que no se volvieron a tener noticias, ni siquiera de la colaboración prometida allí de los futbolistas del club. Y el 12 de junio añadía Sport que “El presidente piensa seguir ayudando a Bosnia de una manera muy intensa. Se ha mostrado muy receptivo a las numerosas peticiones para que el Barça juegue en el estadio Olímpico, pero si no hay fechas, sopesa la posibilidad de organizar un partido benéfico en Barcelona para ayudar a esta población que intenta salir del duro trance que supone vivir una guerra”. Nada. Ni en Bosnia ni en Barcelona. A Laporta, como tantas otras veces, se le olvidaron sus buenas intenciones. Todo apariencia y palabrería. Lo único que queda de todo aquello es el recuerdo de su viaje, en el que seguro que se lo pasó en grande sacando a pasear su tarjeta de presidente y disfrutando de los privilegios que el protocolo siempre le tiene preparado al presidente del FC Barcelona, que no al señor Joan Laporta.

5 vueltas al mundo en dos años
Por esas fechas, julio de 2005, ya se sabía que en dos años Joan Laporta ya había hecho los kilómetros suficientes como para dar cinco veces la vuelta al mundo. No cabía duda, estaba disfrutando de los mejores años de su vida. Difícilmente podrá hacer tanto turismo y en condiciones tan económicas fuera del Barça.

Poco público en Asia
Un estudio encargado por el club el año anterior revelaba que en China había 17 millones de simpatizantes del Barça. Sin embargo, al estadio de Shangai, con capacidad para 70.000 espectadores, únicamente acudieron 16.000 a ver a su equipo favorito. Y El Periódico informaba el 30 de julio de 2005 de que “los japoneses exigen ver a Ronaldinho ante el Yokohama (… ) La estrella del Barça jugará hoy pese a llevar sólo un entrenamiento”. Comenzaba la explotación exhaustiva de la gallina de los huevos de oro.
A esta gira asiática acudieron, además del presidente, Godall, Echevarría, Franquesa, Txiki Begiristain, Esteve Calzada y Javier Muñoa, director de negocios internacionales y antiguo empleado de la empresa de Ingla y Soriano. También viajó Toni Tramullas, el amigo/socio/médico de Cruyff incorporado al primer equipo por su indudable valía. Y en Macao se añadiría Sala i Martín, el amigo del presidente, que también empezaba a cogerle el gusto a eso de viajar con la expedición del Barça y disfrutar de los mejores años de la vida de su amigo a costa del presupuesto del club. “Que me quiten lo bailao”, debía pensar. Y en eso estaba. Por esas fechas La Vanguardia advertía: “La gira pasa factura física a un equipo agotado que ya sólo piensa en volver (…) Rubén, al hospital. El portero sufrió calambres por no beber lo  suficiente y fue llevado a un hospital para hacerse análisis”. Rubén sufrió un serio problema de deshidratación. Mientras tanto el Espanyol hacía país y realizaba su preparación en los frescos parajes de Perelada.

Tiempo de golf
Si en la gira de 2004 Toni Frieros aseguraba en Sport que en la agenda del presidente no había huecos para el turismo, en 2005 ya había tiempo para todo. Hasta para irse a jugar a golf con Txiki Begiristain y retrasar una comparecencia ante la prensa por espacio de cinco horas. A estas alturas Laporta ya le había cogido el gustillo al ejercicio del poder. Que esperen, que estoy ocupado disfrutando con los amigos de los mejores años de mi vida.

Las secuelas
El 17 de septiembre de 2005 El País denunciaba que “El Barça echa en falta 6 días de pretemporada (…) Márquez dice que el equipo flaquea físicamente y el cuerpo técnico culpa a la gira por Asia”. Un miembro del cuadro técnico sostenía que “en la pretemporada del año pasado en Perelada trabajamos 12 días. Este año, en Dinamarca, sólo entrenamos 6. Esa es la diferencia” Y Luís Martín añadía: “había que escoger entre la gira asiática, que servía para hacer caja, y un trabajo más extenso. No hubo dudas, el club optó por llenar las arcas”. Con Rosell fuera del club, Soriano imponía sus criterios sin ninguna dificultad.

Mejor dirigente mundial
La vida era bella para el presidente del Barça. Así explicaba La Vanguardia el 8 de noviembre de 2005 uno de sus atractivos planes de viaje: “Laporta y Marc Ingla van a México a inaugurar diversas escuelas de fútbol para niños que el club apadrina en México, entre ellas, la de la estrella del equipo femenino Maribel Domínguez. Viajarán acompañados de Stoichkov, ya que Bulgaria juega un amistoso en México. De México irán a USA a presenciar en directo la final de la Liga norteamericana de fútbol que disputarán en San Francisco Los Ángeles Galaxy contra New England Revolutions”. Eso no se lo podía perder el presidente del Barça. Ya en tierras aztecas Laporta recibió de un grupo de empresarios el trofeo al Mejor Dirigente Mundial, un título tan pomposo como merecido, por supuesto, ya que era sabido que en el mundo entero no había otro dirigente mejor que él. Pero eso no era todo, el alcalde de Puebla le nombró miembro distinguido de la ciudad. Además de Ingla, compartieron la gloria del presidente Soriano, Cambra, Pedro Del Cerro (embajador del Barça en México), Anna Xicoy, Esteve Calzada y Ramón Pujol. La comitiva se desplazó a Dallas para asistir al partido de la Major League Soccer. El motivo del viaje, porque algún motivo debía haber, era el de negociar la cesión del nombre del club a un equipo de esa liga. Tampoco hubo transparencia sobre ese tema, pero sirvió de excusa para justificar el viajecito a Dallas. Los trayectos México DF-Puebla y Puebla-San Luís de Potosí fueron realizados en vuelo privado. El presidente del Barça ya no podía adaptarse a la disciplina de los vuelos regulares

 

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El presidente turista (I)

La Escuela de San Luís de Potosí / Interesa una franquicia de la MLS / Olvido imperdonable / Firma con Nike / Vuelve a escondidas / Pretemporada 2006 / El tirón de Ronaldinho / La culpa es de la FIFA / Supercopa en Mónaco / Y ahora, a Nueva York / A Bremen viajan seis / A conquistar Buenos Aires / 300.000 euros invertifod en Argentina / Viaje oficial a la Fundaçao Edmílson en Sao Paulo / Viaje a Londres en 2006 / Viaje a Sofia.

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