2012-05-18 18:05 FC Barcelona Por: Administrador

El presidente turista (II)



La Escuela de San Luís de Potosí
Podía leerse en Mundo Deportivo el 11 de noviembre de 2005: “En San Luís de Potosí inaugurará una de las dos escuelas de fútbol a las que el Barça dará nombre en el país azteca. La otra escuela, en Monterrey, queda fuera del programa por cuestiones de agenda. La comitiva regresará a México DF y al día siguiente se desplazará en vuelo regular a Dallas, para asistir a la final de la Major League Soccer (MLS) en Frisco (Texas). El presidente barcelonista fue invitado recientemente por ejecutivos de la MLS que acudieron al Camp Nou a presenciar un partido del Barça”. Para eso están los amigos. Tú les invitas al palco del Camp Nou y luego te invitan ellos a ti tratándote a cuerpo de rey. Era muy importante presenciar en directo esa final. Mucho más que visitar una de las dos escuelas que el club tenía en México ¿Cómo se puede cruzar el “Charco” en visita institucional y prescindir de la inspección de uno de los dos centros que el FC Barcelona tenía en aquellas tierras, renunciando a comprobar el estado de las obras “por cuestiones de agenda”? ¿Guardarían esas visitas para un próximo viaje? Otro excelente ejemplo de cómo disfrutaban de los mejores años de sus vidas gracias al club. Se inauguraban escuelas en México, pero nadie movía un dedo para mejorar la cantera local con proyectos parecidos en territorio catalán o español.
Y mientras siete pesos pesados del club se movían por México cumpliendo con una “agotadora” y vital agenda de trabajo, La Vanguardia abría así su información deportiva el 15 de noviembre: “Los clubs quieren vetar a Messi (…) La Liga pide a la Federación que revoque la licencia y si no, apelará al CSD.”El Barcelona ese día estaba representado en la Liga Profesional por Lluís Mellado, abogado y colaborador de Laporta en los negocios privados de su bufete.

Interesa una franquicia de la MLS
Tantos días de excursiones mexicanas y norteamericanas tenían que aportar alguna noticia novedosa a la actualidad blaugrana. Laporta se encargó de darle un sentido lógico a sus viajes anunciando a la prensa el 11 de noviembre que “nos interesa una franquicia en la MLS (Major Soccer League)”. Mundo Deportivo adelantaba que “Laporta confirmó que ha empezado a negociar la adquisición de un equipo de la Liga americana y que Nueva York es la candidata”. Aquel Barça al borde de la quiebra técnica había cambiado gracias a los métodos milagrosos de Soriano. En apenas dos años la economía ya permitía desde construir escuelas de fútbol por el mundo hasta comprar un equipo de la MLS en Nueva York. ¡Qué maravilla! No se trataba de comprar un equipillo de provincias. Laporta apostaba por el glamour de Nueva York.
Seguía Mundo Deportivo: “El principal candidato es el equipo de Metro Stara, con gran afición en Nueva York, en donde hay muchos catalanes (…) La directiva busca impulsar la marca Barça en el mercado americano, donde el fútbol está en expansión (…) El presidente y la comitiva azulgrana acudieron a la final de la MLS para empezar a acercar posturas”.
Y así lo explicaba el presidente: “Nuestro interés es obtener una franquicia de la MLS en el futuro. Estamos en el inicio del proceso, en fase de empezar a negociar (…) No pensamos en una ciudad específica, pero estamos muy cercanos a Nueva York porque hay conexiones buenas y hay mucha gente catalana en esta ciudad. Sería grande hacerlo a medio o largo plazo, pero aún no hay una fecha específica. Tenemos que alcanzar primero un acuerdo con la MLS y no hay prisa (…) Nos interesa por la optimización de recursos, derechos de televisión y otros factores importantes para la proyección del Barça en el fútbol global (…) Hay importantes mercados en USA y estamos investigando cómo está organizado el fútbol aquí porque quizás compartamos una franquicia”. Todo eso sin consultar a los dueños del club si estaban interesados en un proyecto tan absurdo como inútil. Con el paso del tiempo y más, muchos más viajes, Laporta cambió Nueva York por Miami y sus cayos y playas. Seguramente descubrió que en Miami, además de hoteles de lujo, también existía una extensa colonia catalana. Seguramente.

Olvido imperdonable
Seguía El Crack 10: “¿Quién cantó el himno del Barça delante de la tumba de Pepe Iborra? (portero de aquel Barça que realizó una gira por América durante la guerra del 36 con la que se pudo salvar económicamente al club. Establecido en Puebla, fue un auténtico embajador del Barça). Laporta tuvo tiempo para recibir agasajos, pero dicen que el apretado programa de festejos no le permitió acercarse a rendir homenaje en nombre del FC Barcelona a quien propagó el barcelonismo en México sin ningún tipo de interés material. Aunque después de lo sucedido con Enric Gensana ya no extraña nada”. Con Gensana, uno de los grandes futbolistas de la historia del club, sucedió que el presidente no encontró un hueco en sus actividades para acudir a su sepelio. Los organizadores de la expedición no debieron considerar suficientemente mediática la visita a la tumba de Iborra o quizá la descartaron por no aportar premios ni agasajos para el presidente. Quién sabe.



Firma con Nike
Cuando Núñez negoció el contrato de equipación con Nike, lo hizo en Barcelona y con Sandro Rosell. Pero Laporta no podía renunciar a una buena oportunidad de viaje a costa de Nike. En lugar de solucionar el tema de la renovación del convenio en la ciudad condal, cogió el avión para cargar de contenido su desplazamiento y el de siete personas del club al Nuevo Mundo.
El Crack 10 se preguntaba: “¿Cuáles son las cuentas de gastos de este viaje y quién los paga? Ante tan amplia expedición y ya que quieren emplear criterios empresariales, bueno sería que al finalizar la excursión se hiciera balance de los gastos, quién los paga y qué beneficios ha producido el viaje”. Sí, bueno sería. Pero no fue.

Vuelve a escondidas
Laporta volvió a Barcelona procedente de México junto a Soriano vía Zurich. Y explicaba Mundo Deportivo: “Laporta regresa de su visita a Nike de hurtadillas (…) A su llegada se escondieron de los periodistas para no dar explicaciones de un nuevo fracaso (…) Si el objetivo de su viaje era que no le viesen regresar, enhorabuena”.
Después de su inusual locuacidad ante los medios en México y las cadenas norteamericanas, sorprendía que Laporta se negara a dar la cara a su llegada ante los medios catalanes, que son los que le sirven de enlace con los verdaderos dueños del club. Seguramente se trataba de evitar eso, informar a los socios e impedir la transparencia. “Habría que recordarle a Laporta –seguía Mundo Deportivo- que los hombres de estado y los políticos suelen informar públicamente de los resultados obtenidos después de sus viajes institucionales”. Estaba claro que el más que un presidente no estaba para esas bobadas. Pocos meses después se repetiría la historia a la vuelta de un viaje ideado para que el presidente se bañara en multitudes en Buenos Aires. A su regreso esquivó a los medios de comunicación catalanes para evitarse el trago de dar explicaciones. No habría nada que explicar.

Pretemporada 2006
Después de tres años gobernando el club, aún no habían aprendido a planificar la pretemporada. El 12 de agosto de 2006 le decía Deco a Sport: “Es la tercera gira que hago y la más dura porque tenemos poco tiempo y por la planificación de los viajes. Tenemos vuelos muy largos y llegamos a destino a las cinco o a las siete de la mañana. Es demasiado. Así no podemos coger un día para entrenar bien después. Estamos en pretemporada, pero no podemos. Así es muy difícil coger la forma. Son dos semanas no reales porque entrenamos muy poco (…) “Esto (cambios horarios, partidos, viajes) es un estrés. No es bueno para las piernas del futbolista”, sostenía Giuly, mientras Oleguer confirmaba que “no es la mejor forma de realizar la pretemporada” y Eto´o admitía que “duermo poco, me tomo una pastilla y no paso de las cuatro horas”. Eran los gajes de ponerse en manos de “Viajes Soriano”.
Al vicepresidente económico le importaban muy poco las quejas. Los jugadores acabarían desquiciados, pero la tesorería ingresaría 6 millones por 5 partidos en México y Estados Unidos, todavía muy lejos del caché del Real Madrid y aproximadamente la mitad de lo que aseguró el presidente que cobraría el Barça. 5 amistosos en 13 días, 5 aviones y 22.337 kilómetros. Y el presidente, que en esa época sólo era precandidato, se dedicaba a tomar nota, que es lo que solía hacer cuando no encontaba respuestas a un tema candente: “Se tendrán en cuenta las quejas de los jugadores para priorizar los intereses deportivos en el futuro. Quizá ha sobrado un partido. La gira, en cualquier caso, ha sido un éxito desde el punto de vista de imagen. Ocurre que el mercado del fútbol ya pertenece a la industria del entretenimiento y por eso hay que diseñar plantillas amplias y competitivas. El mercado del fútbol, la industria del entretenimiento… ¿Dónde quedaban los sentimientos? ¿Y qué fue del diseño de una plantilla amplia y competitiva? El Barça estaba iniciando en ese momento una travesía en el desierto de dos años sin títulos. A esa gira, que tuvo en el amigo Sala i Martín a su jefe de expedición, se sumó Sebastià Roca, el abogado compañero de fatigas de Laporta en el Elefant Blau, que no había encontrado el momento de gozar también de sus mejores años a costa del Barça. El viaje merecía la pena y la antigua amistad le sirvió a Roca para disfrutarlo en primera persona.



El tirón de Ronaldinho
Leído en Mundo Deportivo en enero de 2007: “En el club azulgrana se tiene constancia de que el caché del equipo a la hora de pactar amistosos y giras es mucho mayor con Ronaldinho en la plantilla que sin él. En la gira del pasado verano, el Barça sin Ronaldinho hubiese recibido poco más un millón de euros. En cambio, con el crack brasileño en sus filas se fue a los seis 'kilos'. Por eso 'Ronnie' se vio obligado a jugar al menos 45 minutos en los cuatro 'bolos' de México y Estados Unidos. Estaba así estipulado por contrato, sin tener en cuenta que el brasileño venía de vacaciones y que, sin apenas entrenamiento, se vio obligado a ponerse a jugar”. Él solito moriría como astro blaugrana, pero entre todos lo mataron.

La culpa es de la FIFA
A final de temporada, una vez consumado el fracaso absoluto del Barça en todos sus objetivos, infoesports.com culpaba directamente del desastre a la planificación de la junta de Laporta: "En tres semanas de pretemporada, del 24 de julio al 13 de agosto, el Barça disputó cinco partidos amistosos en Dinamarca y Estados Unidos. Justo regresar de Estados Unidos, jugó los dos partidos de la Supercopa de España ante el Espanyol y el de la Supercopa de Europa contra el Sevilla. Ronaldinho, que se incorporó a los entrenamientos de pretemporada el día 1 de agosto, disputó 8 partidos en 26 días (los 4 de la gira en Estados Unidos, los 2 Supercopas de España, el Gamper y la Supercopa de Europa). Este déficit en la preparación física ha hecho que, durante la temporada, el jugador brasileño se haya visto obligado a hacer varios planes específicos de preparación".
Johan Cruyff, sin embargo, lo veía de otra manera. En lugar de censurar las giras y la planificación de sus amigos directivos, prefería cargarle el mochuelo del pobre rendimiento del equipo en general y de Ronaldinho en particular a los calendarios de la FIFA, en donde, por cierto, su amigo Laporta tenía mano. Por lo menos no quedó por viajes a Suiza para solucionar el problema.

Supercopa en Mónaco
Quince días después de la desafortunada gira americana el Barça afrontaba el primer compromiso oficial de una temporada en la que Laporta se había fijado públicamente el objetivo de lograr siete títulos. El equipo blaugrana perdió en Mónaco la Supercopa de Europa ante el Sevilla por 3-0. A la cita acudió la plana mayor de la directiva: el presidente, Vicens, Cambra, Cubells, Boix, Yuste y Franquesa, con sus respectivas parejas. También Godall, Vilaseca y Murtra. Un viajecito de placer a Montecarlo siempre valía la pena.

Y ahora, a Nueva York
Laporta se desplazó a Nueva York a primeros de septiembre de 2006 para firmar personalmente el compromiso del club con UNICEF. Tenía que hacerlo él en persona para salir en la foto, pero no fue solo. Le acompañaron los directivos Marc Ingla, Rafael Yuste, Xavier Cambra, Raimon Carrasco -no se sabe en calidad de qué-, Lander Unzueta, director de la Fundación, Marta Segú, su prima, Josep Amat y Santi Sardà, representantes de Akasvayu, empresa que estaba a punto de desaparecer del mapa de la Fundació. A la expedición se sumaría Sala i Martín, que no se perdía un pesebre. Laporta no pudo ser recibido por el secretario general de la ONU, Kofi Annan, porque por esas fechas se encontraba en España entrevistándose con diversos líderes políticos. ¿No hubiera sido más fácil y económico montar el festival en casa ahorrando a los socios el coste de tan amplia expedición? Es evidente que no.

A Bremen viajan seis
Al primer desplazamiento de la Champions 2006-07 Laporta se llevó al incansable Perrín, a Cambra, a Cubells, a Franquesa y a Yuste. Perrín acabaría convirtiéndose en el directivo especializado en viajes y, por supuesto, el de más horas de vuelo.

A conquistar Buenos Aires
Podía leerse el 3 de octubre de 2006 en infoesports.com: "El presidente, el secretario técnico, Perrín y la primita (...) No es el título de ninguna película de la transición española. Son Joan Laporta i Estruch, Txiki Begiristain, Albert Perrín y Marta Segú i Estruch, que han iniciado un viaje de cinco días por Argentina, para evangelizar aquellas tierras (...) ¿Cuál es la finalidad del viaje a Argentina? Oficialmente, hacer la presentación del Centro Deportivo para la Atención Social de la Infancia de la Fundación del FC Barcelona y firmar un acuerdo con el Arsenal, no el de Londres, sino el de Sarandí. ¿Y por todo ello es necesario que el presidente del FC Barcelona viaje hasta Argentina? Parece que sí. De hecho, el viaje tiene previstos más actos políticos que deportivos, porque Laporta aprovechará que está en Buenos Aires para que le ofrezcan una recepción en el Senado argentino, otra en la Legislatura de la capital argentina, donde se le declarará huésped de honor de Buenos Aires, y una tercera en el Casal de Cataluña. ¿Qué pinta Txiki Begiristain en este viaje? Intercambiará experiencias con el secretario técnico del Arsenal ... de Sarandí ".
Según Sport el acuerdo con el Arsenal permitiría al Barça controlar los mejores valores de su fútbol base. Y se presentaba el ejemplo de Messi como justificante, olvidando que Messi llegó al club con coste cero y sin necesidad de montar ningún dispositivo de control de los jugadores de otros clubs.

300.000 euros invertidos en Argentina
En ese viaje Txiki Begiristain dejó su perla en Buenos Aires al afirmar que el objetivo del acuerdo rubricado por el Barça con el Arsenal de Sarandí, con un coste para el club blaugrana de 300.000 euros y una duración de cinco años, era evitar que futuras promesas tuvieran que abandonar el país a una edad muy temprana, como le sucedió a Messi, que llegó a Barcelona con 12 años. "De esta forma, el jugador sigue formándose en su país de origen". Y se quedó tan ancho. Venía a decir que el Barça hubiera preferido tener a Messi ya formado con 22 años

Viaje oficial a la Fundaçao Edmílson en Sao Paulo
El 5 de octubre de 2006 Alfons Godall se desplazaba a Brasil para visitar durante cinco días la Fundaçao Edmilson junto a Rafael Yuste y Marta Segú, la prima del presidente y directora de Proyectos Internacionales de la Fundación del club. Mundo Deportivo informaba de que “en este viaje el Barça ofrecerá a la Fundaçao diversos programas de acción complementarios a la labor escolar que sirvan como ayuda psicosocial y sociofamiliar de niños y adolescentes con riesgo de exclusión social en Brasil”. Marta Segú empalmaba. Dejaba a su primo en Buenos Aires y se iba a Sao Paulo en busca de Godall. Según Sport del 5 de octubre de 2006, el Barça donaría material y apoyo económico a la fundación de su futbolista con el objeto de impulsar proyectos educacionales para 600 niños de 7 a 14 años. Nada se sabe de tanto interés por esos niños con Edmilson ya fuera del club.

Viaje a Londres en 2006
A Londres Laporta se llevó en octubre de 2006 a Txiki, Vilaseca, Ferrer y, por supuesto Perrín, el del fútbol base, que esta vez sumó al grupo al amigo Jacint Borràs. Quim Aranda agradecía en Avui el trato de favor recibido por la directiva amiga: “Por gentileza del señor Laporta, y gracias al amigo Sostres, me sitúo por una vez al otro lado de la zona de prensa: la vista sobre el campo es mucho mejor que la de los colegas, condenado como he estado en otras ocasiones a las estrecheces de Stamford Bridge y quizás a un catering falto de imaginación, curry con arroz y viceversa; catering que no se ajusta nada con el rico barrio del oeste de Londres: por no ser, ni es de Partridge, que la acercaría un poquito al Semon. Un poco”.
El periodista de Avui formaba parte del grupo de privilegiados, también llamados “compromisos”, que el club situó en la zona noble de Stamford Bridge. No todos los socios que quisieron pudieron viajar a Londres. Los amigos, sí. Los sibaritas asiduos del Semon, por supuesto.
También ellos tenían derecho a disfrutar de los mejores años de Laporta, claro que sí, en localidades de privilegio.

Viaje a Sofia
A Bulgaria, para ver el Levski-Barça, viajaron en noviembre de 2006 junto al presidente los directivos Boix, Rovira, Yuste y también, claro, Perrín, otra vez acompañado de Borràs, que debía estar cogiéndole el gusto a los viajes. En Sofia recibió el presidente un premio a la solidaridad por su acuerdo con UNICEF. Ya le empezaba a sacar rendimiento al tema solidario. Allí se hizo Laporta una nueva foto para su álbum mediático, esta vez regalándole una camiseta blaugrana al presidente de Bulgaria, Georgi Parvanov. La comitiva visitó también al alcalde de la capital búlgara. Relaciones.
Asistió al emotivo acto el miembro de la comisión social, Jacint Borràs, que no era aún directivo, pero que viajaba igual con el equipo. Podía leerse en e-noticies.com: "La comisión social del FC Barcelona está compuesta por 42 personas, pero casi siempre es Jacint Borràs el que asiste como un directivo más a los actos que el club realiza fuera del país. Por el contrario, el vicepresidente primero y responsable de las relaciones institucionales del FC Barcelona, Albert Vicens, no está en Bulgaria". Las ausencias de Albert Vicens empezaban a resultar tan preocupantes como las presencias de Perrín y Borràs.

MAÑANA, PRÓXIMO CAPÍTULO

El presidente turista (III)

Solidaridad con Argelia / El escandaloso viaje a Japón / A la espera de Laporta / La Intercontinental de 1992 / Langosta para celebrar la derrota / Directivos que desatienden sus responsabilidades / Vives-Fierro, en el sorteo de la Champions /  ¿Quién paga la langosta? / "Cada directivo tenia su función" / El viaje lo pagaron los socios / Txiki y Perrín se van a Ghana / Ferrer preside un Betis-Barça / Perrín, en la final de copa de basket / El avión del Espanyol / De fiesta en Liverpool / Pseudodirectivos 

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