2013-11-27 14:11 FC Barcelona Por: Administrador

El problema del Barça no es Martino ni el sistema



Pedro Riaño

Y además, delante no estaba el Bayern Múnich. Cuando te pasa por encima un rodillo como el equipo bávaro, como sucedió el pasado año, no queda más remedio que aceptarlo y trabajar para subir el nivel. Pero el Ajax no es el Bayern Múnich. Es un equipo de chavales  con ficha de Barça B. 22,7 años de promedio contra 28,2 del Barcelona. ¿Será que la intensidad hay que buscarla en la juventud? Martino sacó a Patric y Adama para iintentar contrarrestar las ganas del rival.



No, Martino no les dijo a sus futbolistas que jugaran así. El problema de Ámsterdam no es si el técnico argentino se desvía o no de la doctrina de Guardiola. Como decían Johan Cruyff y Charly Rexach, "nosotros planteamos el partido para ganar 3-0, si luego perdemos no es culpa nuestra". Martino no planteó el partido para hacer el ridículo. Confeccionó una alineación coherente de acuerdo a las bajas que tiene el equipo y otorgó a cada jugar la función que mejor sabe hacer. No hubo locuras tácticas en el Ámsterdam Arena. Hubo pasotismo sobre el césped. Pocas ganas de dar el callo en un partido de trámite ante un flojo rival en el que el Barça no se jugaba nada, porque un empate ante el Celtic le garantiza la plaza de primero de grupo.

No es de recibo que los jugadores dirijan el punto de mira a la actitud como excusa. Como el valor, en la mili, se les supone. Para eso cobran, y muy bien. Y mientras la directiva va renovando a sus mitos con contratos de eterna duración, ellos van cumpliendo años y se estrellan ante un equipo de chavales que, por lo visto, cosas de la edad, sí tenía entusiasmo, actitud, motivación e intensidad. Ni siquiera supieron imponerse jugando toda la segunda parte contra diez.

El recurso fácil es cargar contra Martino, que está realizando una temporada impecable. Irán a por él los que le exigen que los Xavi, Iniesta, Puyol y compañía jueguen como en la época de Guardiola, cuando tenían cuatro años menos. Pero esto ha cambiado mucho. Ni Guardiola ha querido seguir en el Barça ni ellos son los mismos que lo ganaban todo entonces. Guardiola sabía lo que hacía cuando huyó del Barça. Se apartó de la decandencia de sus mitos para que no le salpicara el fracaso.



Ahora se trata de sacar el máximo de los mitos de antaño mientras tengan contrato en vigor rodeándoles de jugadores que salten al césped con actitud, intensidad y compromiso de verdad. Lo de Ámsterdam debe servir de lección sobre lo que nunca puede suceder en el Barça. Se puede caer porque el rival es mejor, nunca porque se tira un partido. Es sólo la primera derrota de la temporada, un borróm con solución porque los puntos, en principio, carecían de trascendencia. Pero que no se repita.

 


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