2012-11-11 13:11 FC Barcelona Por: Administrador

El problema del Madrid y el accidente del Barça



Hay quien ha intentado igualar el grado de dramatismo de los tropiezos de los dos grandes del fútbol mundial. Nada que ver. Al Madrid le derrotó el Borussia jugando como el Barça, siendo mejor y dejando en evidencia las miserias tácticas de Mourinho. El Barça se estrelló contra el muro del Celtic y perdió siendo superior en todo menos en efectividad. Al Madrid se le puede echar en cara que ni jugó bien ni ganó. Al Barça se le puede censurar que no ganara en Glasgow, pero nunca que jugara mal. 25 disparos entre los tres palos y dos postes lo confirman.

El camino más corto hacia la victoria es el buen juego. La frase es de Menotti. Y el Barça la hace suya. Salió mal en Glasgow, cierto. Pero, como dice Tito Vilanova, el Barcelona se ha encontrado en los últimos cinco años muchos Celtics con el autobús puesto ante su portería y lo ha resuelto bien en el 95% de las ocasiones. Alguna vez puede fallar. Pero la filosofía de juego, la misma que ha hecho a España campeona de Europa y del mundo, sigue más que vigente.



Intentar igualar los últimos fracasos de Madrid y Barcelona en Europa, como se ha hecho en la capital del reino, no sólo es un insulto a la inteligencia. Es una falacia. Se dice del Real Madrid de Mourinho que tiene un juego atractivo basado en la pegada y que con tres pases te monta una ocasión de gol. Eso mismo es lo que hace el Barcelona. Con tres pases genera una situación clara de gol. La diferencia es que para llegar a estos tres pases finales el Madrid cede el balón al contrario y corre detrás de él. El Barcelona, en cambio, quiere el balón para sí, de modo que a los tres pases finales les anteceden 30 más elaborados por sus propios futbolistas. Porque en el Barça todos participan en el juego, tanto defensivo como ofensivo.

Es la diferencia. Los dos resuelven con tres pases. Pero el Barça llega a los tres pases finales dominando, mientras que el Madrid lo hace defendiéndose. Las dos opciones son válidas. Sin ir más lejos, los seguidores del Celtic estaban felicísimos porque habían ganado al Barcelona defendiéndose durante 73 de los 90 minutos del partido. Es normal, enfrentándose al mejor equipo del mundo lo de menos es cómo juegue tu equipo. Lo importante es ganar. Pero el Real Madrid no es el Celtic y su afición, acostumbrada a disfrutar a lo largo de su historia centenaria de un fútbol exquisito, no debería conformarse con la victoria a cualquier precio. Eso queda para los equipos pequeños. Aunque cada uno es libre de elegir.

Ahora se cuestiona el fútbol de toque y se debate sobre la necesidad de improvisar en el Barça un plan B alternativo. Con este fútbol el Barça es este año el equipo máximo goleador de las grandes ligas europeas. Con este fútbol el Barça ha marcado en once jornadas nueve goles más que el Real Madrid, el equipo que presume de pegada. Con este fútbol España entera presume de La Roja. Hay que contar con que los rivales se cierren y busquen en el antifútbol el antídoto contra el Barça. Pero el Barça no debe cambiar su filosofía. Los equipos grandes tienen personalidad y un estilo propio y siempre es mejor poseer el balón que ver a tus jugadores corriendo como locos detrás del adversario.



Lo del Barça ante el Celtic fue un accidente. Lo del Madrid con el Borussia (ida y vuelta), un problema. Y preocupante. Esa es la diferencia.


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