2013-04-11 11:04 Real Madrid Por: Administrador

El PSG pasó de agobiar al Barça a hacerle el pasillo con Messi



hasta el minuto 62, con la entrada de Messi al campo, el Barcelona apenas había logrado inquietar la meta de Sirigu. Un buen sistema defensivo desactivó por completo a los hombres de arriba del conjunto azulgrana, incapaz de encontrar esa chispa que aporta el argentino. Se desnudaron, una vez más esta temporada, las carencias de un Barça que ya no es el mismo de antes. Ni siquiera con Messi.

Porque con Messi, este Barça sigue teniendo el recurso de sus goles. Pero ya no domina como antes. Permite que el contrario toque el balón delante de sus narices. No presiona igual, y defiende mucho peor. El PSG volvió a demostrarlo anoche, convirtiendo a Valdés en salvador de su equipo hasta en tres ocasiones. No era raro, además de ver contraataques franceses, observar cómo Pastore y Lucas Moura hacían descender por momentos el porcentaje de posesión de los azulgrana.



El PSG tenía el 0-1 a su favor y el partido controlado. Y fue entrar Messi y entrar el "canguelo". ¿Por qué? No habrá noche más fácil para cubrir por completo al argentino, que jugó andando. Y sin embargo, el equipo galo pasó de jugar casi en campo rival a encerrarse sin motivo, regalando balones en sitios comprometidos cuando nunca antes lo había hecho.

Resulta bochornoso observar la reacción del conjunto de Ancelotti sólo por la entrada en el campo de un futbolista medio lesionado. Si hubiera sido Cristiano Ronaldo el que entraba, no habrían hecho falta ni dos minutos para ver la primera patada sobre el portugués en cuanto tocase el balón. Pero a Messi, nada, claro. Como estaba lesionado... 

Una alfombra roja que, de tocar el Barça en semifinales, el Real Madrid no pondrá. Todo menos eso. Pero ya está bien de bulos. El Barcelona no es nada sin Messi. Y Messi juega con la ventaja de saber que los rivales tienen miedo a tocarle.




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