2013-04-22 16:04 FC Barcelona Por: Administrador

El público del Bernabéu pierde los valores...y los papeles



Hasta ahora lo normal era que el Bernabéu coreara a grito pelado cánticos del tipo: "Puta Barça y Puta Catalunya". O "Messi, subnormal". O "Ser del Barça es ser un subnormal". O "Piqué, Shakira es una puta". O "Luis Enrique, tu padre es Amunike". O... podríamos seguir. La relación de insultos a coro es inacabable. Es cierto que en el Camp Nou, cuando el Real Madrid juega allí, se puede escuchar en algún momento, y de forma aislada, algún insulto. A Pepe se le llamó "asesino" en su última visita. Y es tradicional lo de "ese portugués hijo de puta es" dedicado a Cristiano Ronaldo. Pero son cánticos puntuales, que se producen cuando el Real Madrid está delante y de manera esporádica. Y, desde luego, no resuenan por todo el Camp Nou como sucede con los insultos al Barça en el Bernabéu. Se oyen más otro tipo de cánticos como los de "Sal de banquillo, Mourinho sal del banquillo" o "Vete al teatro, Mourinho vete al teatro", con más carga irónica que ofensiva.

La diferencia entre lo que ocurre en el Camp Nou y en el Bernabéu es que en el feudo blaugrana sólo se acuerdan del Madrid cuando está delante. En el Bernabéu, los insultos al Barça se suceden en TODOS los partidos. Es como una fijación que confirma el complejo de inferioridad en el que vive instalado el madridismo. Yo he llegado a ver en la entrada del autocar del  Real Madrid al Bernabéu, previa a un clásico, a un grupo de 500 enfervorizados aficionados madridistas que esperaban en la boca del túnel gritando "Puta Barça y Puta Catalunya". Así se anima al Real Madrid. Lo de ¡"Hala Madrid" ha quedado demodé. Ahora se anima al Madrid insultando al Barça. Claro ejemplo de un equipo que fue grande, el más grande, y que se va empequeñeciendo día a día.



Ahora la han tomado con Iker Casillas porque no comparte la filosofia de Mourinho: todo vale para ganar. Incluso meterle el dedo en el ojo al rival. Casillas ni es así ni quiere serlo jamás. Por eso Mourinho le ha señalado con el dedo para que los débiles mentales que siguen a pies juntillas su dictado le martiricen partido tras partido con la insana intención de cansarle y que sea él mismo quien pida irse del club de sus amores. El Bernabéu, aunque algunos se avergüencen e intenten taparlo, ha dictado sentencia. "Tu dedo nos señala el camino", podía leerse en una pancarta gigante poco después del "dedazo" en el Camp Nou. El dedo que guía al madridismo ha señalado a Casillas y el Bernabéu ha respondido con el mismo ímpetu con el que pide a Pepe acción: "¡Pepe, mátalo!". A Casillas no le van a matar, pero le van a amargar la vida lo suficiente como para que tenga que irse con la música a otra parte si el amo del cortijo blanco sigue en el club la temporada que viene. ¿Quién podía imaginar hace sólo unas semanas al Bernabéu insultando a Casillas? Eso sólo lo puede conseguir Mourinho. Títulos, pocos. Pero follón, todo.

Ni el culé más antimadridista lo hubiera hecho mejor.


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