2014-04-23 22:04 Real Madrid Por: Administrador

El Real Madrid le demuestra a Guardiola que la posesión no sirve para nada (1-0)



Pablo Rojas

El Bayern Munich se plantó en el Santiago Bernabéu demostrando que es un equipo dirigido por Pep Guardiola y basado en un dominio de la posesión aplastante los alemanes creaban juego pero no ocasiones. El Real Madrid apenas podía rechazar en el borde del área y volver a defender ante la insistencia bávara.



Tras casi 20 minutos de posesión alemana el Real Madrid pudo salir a la contra una vez y le fue suficiente para meter un gol. No fue una contra imposible, de hecho, fue una contra bastante lenta y pausada, primero por Isco y luego por Cristiano que filtró un gran pase a la banda a Coentrao para que centrara raso a Benzema que remataba solo a bocajarro para hacer el 1-0.

Los blancos habían aguantado 20 minutos de posesión del Bayern y habían golpeado en la primera que tuvieron. Los alemanes tras el golpe tuvieron miedo, el Madrid les había hecho daño sin apenas hacer ningún esfuerzo ofensivo y el Real Madrid comenzó a crear dudas en la defensa alemana con contínuas contras.

Un minuto después del gol Cristiano hacia un remate franco a centro de Di María y dos minutos después sería Di María quien intentara suerte. En ambas ocasiones Neuer pudo detener sin problemas. Desbocado el Madrid seguía dejando la posesión a los alemanes que se plantaban en un 75% de balón por un 25% del Real Madrid y, sin embargo, los disparos eran todos blancos.  Cristiano en una contra rematando totalmente solo y Di María dentro del área chica estaban a punto de ampliar la ventaja antes del descanso pero ambos disparos se fueron altos.



En la segunda mitad el Real Madrid se vino arriba y jugó de tú a tú a un Bayern que ya dominaba menos, que dependía demasiado ofensivamente de un Robben excesivamente individualista y que dudaba cada vez que el conjunto blanco intentaba salir a la contra.

Tras casi 20 minutos sin chutes a puerta fue Ronaldo quien se decidió a hacerlo y desde fuera del área se generó un disparo para poner a prueba a Manuel Neuer. El Bayern comenzaba su otra apuesta y sacaba al campo a Gotze, Muller y Javi Martínez. El Real Madrid respondía con Gareth Bale.

Y tuvo dos opciones solamente el Bayern Munich desde los cambios hasta el final del partido. Solamente dos. Muller desde fuera del área se sacó un zapatazo sensacional que acabó en córner a diez para el final y a falta de cinco fue el propio Muller quien le regaló un gol a Gotze que pudo chutar totalmente solo desde el punto de penalti pero ahí apareció el santo, Casillas, y detuvo lo que pudo ser el empate con una mano digna de su leyenda.


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