2014-11-26 22:11 Real Madrid Por: Administrador

El Real Madrid de récord hace lo justo para ganar en Basilea (0-1)



Sergio Marco

El gol de Cristiano llegó en el minuto 35 de la primera mitad y el Madrid no ha variado la estrategia mostrada desde el primer minuto de partido. Se trataba de controlar el encuentro, buscando la posesión de balón y cansando al rival. Y eso el Madrid sabe hacerlo muy bien. Pero ha faltado ambición para rematar la faena a lo grande, con pegada. Porque este Madrid nos tiene acostumbrados a grandes festines y una victoria como la de hoy, por 0-1,  sabe a poco. 



El Madrid sale del Saint Kackobs de Basilea con el récord de Ancelotti de 15 victorias consecutivas y con el pleno en la Champions League: 5 partidos, 5 victorias. También con la primera plaza del grupo garantizada de forma matemática.  A este Madrid le faltó ambición y ganas de empujar a Cristiano Ronaldo hacia el récord goleador histórico. El crack portugués abandonó el terreno de juego con sabir agridulce. Marcó el gol de la victoria, pero a estas alturas de su carrera un gol no acaba de llenarle.

Pero el Basilea tampoco mostraba peligro y el Madrid se bastaba para sembrar el pánico en el área suiza a pesar de llevar puesto el freno de mano. El Basilea esperaba al Madrid buscando la oportunidad de sorprenderle a la contra y en la segunda parte el conservadurismo blanco les animó. Los suizos reclamaron una segunda amarilla para Coentrao y vieron mano dentro del área en una acción involuntaria de Sergio Ramos, quien por cierto vio la tarjeta amarilla que le permitirá afrontar los octavos de final limpio de amonestaciones. Divina casualidad.

En la segunda mitad el Basilea se desperezó y creó más problemas a la zaga blanca. Y el Madrid se echó atrás en lugar de responder con autoridad, como es habitual en este equipo. Y Keylor Navas tuvo que demostrar por qué el Real Madrid se ha fijado en él. No estaba previsto en el guión que Keylor pasara apuros, pero tuvo que sacar lo mejor de sí mismo para evitar que los suizos lograran la igualada, especialmente en una acción de Embolo que desbarató desde el suelo. 



Ancelotti vio flojera en el centro del campo y puso a Illarra en el campo para inyectar más músculo al equipo y llegaron los postes de Bale y de Cristiano. El Madrid pudo marcar más goles, pero tampoco los buscó con demasiado ahinco. El 0-1 deja felices a los blancos. A todos menos a Cristiano Ronaldo, que hoy esperaba pararle los pies a Messi con más goles. Pero tiempo habrá para solucionar ese contencioso. De momento, quinta victoria en cinco partidos de Champions y récord para Ancelotti con sus 15 triunfos. Lo de Cristiano no tocaba hoy.


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