2014-06-18 21:06 FC Barcelona Por: Administrador

El Real Madrid echa a España del Mundial (0-2)



Joan Tubau

La corte mediática que Florentino Pérez tiene distribuida por el panorama mediático para intoxicar al personal, se encargó en los días posteriores el 5-1 ante Holanda de dejar claro que si España perdió en su estreno en el Mundial fue única y exclusivamente por culpa de Piqué y de Xavi. Y Del Bosque, obediente y madridista él, ha hecho caso de los deseos del aparato de propaganda de Florentino y se ha cargado a los dos futboliistas más carismáticos de esta selección: Piqué y Xavi. Y así le ha ido.



Chile ha ganado por 2-0 a España y la ha apeado del Mundial. Ha ganado por 2-0 porque tampoco ha querido hacer sangre buscando más. Se ha conformado con eso y se ha limitado a conservar la ventaja mientras España ofrecía un lastimoso festival de disparates tácticos y aberraciones técnicas. España pone fin al glorioso ciclo del Barça de una manera vergonzosa. Del Bosque ha conducido a La Roja al suicidio, más pendiente de contentar a las voces ajenas a la selección que de crear un grupo humano fuerte y poderoso en su interior, como hizo en Sudáfrica. Al marqués se le ha ido el tema de las manos, ha querido cambiar sobre la marcha y no ha sabido. Este equipo ha sido lo que ha sido gracias a la filosofía del Barça y no se puede improvisar de la noche a la mañana un nuevo estilo, porque sí. Para eso hacer falta otro entrenador. Del Bosque ha querido jugar al Real Madrid de La Décima, pero sin Cristiano, sin Di María, sin Bale, sin Marcelo, sin Khedira, sin Modric, sin Benzema, sin Pepe y, ya puestos, sin Arbeloa y sin Carvajal. Un Mundial no es momento de ponerse a hacer experimentos y cambios sobre la marcha. Hay que llegar con la lección aprendida. Por eso España se va con el rabo entre la piernas y con el castigo que merecía por la insolencia con la que ha llegado a Brasil.

Del Bosque ha apostado por el Real Madrid,. Chile marcó el 1-0 gracias a un error garrafal de Xabi Alonso en una combinación con Sergio Ramos, que no supo recibir, y ante la pasividad de un Casillas que ya no está para este tipo de eventos. Los tres del Madrid elaboraron el primer gol de Chile. Y luego, en el 2-0, el blaugrana Alexis Sánchez empalmó un lanzamiento magistral de falta que Casillas despejó con problemas y mal, dejando el balón muerto a los pies Aranfuiz que fusilaría el gol. Casillas, por lo que sea, no está bien. Pero aunque Víctor Valdés hubiera estado en Brasil, no habría jugado. Porque Del Bosque es así. Juegan sus favoritos. Los del Madrid, que son intocables. Los del Barça, ya lo hemos visto hoy, sólo juegan si el entorno exterior lo permite. Afortunadamente, Pique y Xavi siempre podrán presumir de que no tuvieron nada que ver en la vergüenza de esta noche en Maracaná.

Y Javi Martínez, el sustituto de Piqué, que no es central, consiguió hacer bueno al ausente con un recital de inseguridades que roza lo preocupante y con una nula aportación a la creación del juego de España desde atrás. Y a Busquets, unos de los supervivientes culés, se le veía desubicado, tropezando con Xabi Alonso, más pendiente de repartir garrotazos que de crear juego. Del Bosque está en su derecho de pensar que Xavi ya no está para jugar en la selección, pero si no juega Xavi, que alguien le sustituya. Ese no puede ser Xabi Alonso, cuyo concepto del fútbol, tosco y marrullero, necesita de fenómenos delante para que su juego pueda llegar a ser valorado. Hoy Alonso ha conseguido empequeñecer el juego de un Busquets, que es vital en esta selección pero que se estorba con quien está más pendiente de zurrar que de construir algo positivo.



Por otra parte, Xabi Alonso no busca a Iniesta como lo hace Xavi, y España se ha resentido en la primera mitad, porque si Iniesta no entra en juego, España no carbura. La cuestión es que Chile se ha aprovechado de la prepotencia de España, que venía a comerse el mundo convencida de que por el hecho de ser campeona ya tenía los partidos ganados sin necesidad de correr. Pero ha ocurrido lo que le ha pasado al Barça durante toda la temporada. El que no corre pierde. Y España ha corrido poco y mal. Y Del Bosque no ha tenido la mente lúcida para poner orden en el caos que le han montado los jugadores, especialmente después de dejar fuera a Piqué y Xavi. En el descanso no sabía qué hacer. España era una caricatura. Y Chile se divertía. Y esta vez no le podía echar la culpa a Xavi.

La derrota y la eliminación de España han servido para dejar al descubierto la gran mentira de Del Bosque. Se acabó el mito del marqués, que ha vivido muy bien a costa del Barça mientras el negocio ha funcionado y que, una vez acabado el Barça ha visto cómo se ha apagado su estrella. Pues bien, se acabó el Barça y se acabó Del Bosque, cuyo mérito no fue otro que dejar que Xavi decidiera cómo debían jugarse los partidos mientras el físico le respondió. Ahora ya no le puede sacar las castañas del fuego. Y España entra en el grupo de la vulgaridad.

Y ha intentado Del Bosque recurrir a los del Madrid. Pero ya era tarde. El pobre Sergio Ramos, que llegó a Brasil como candidato a Balón de Oro, volverá a España como un tuercebotas candidato al Balón de Hojalata. Este Mundial le ha hecho mucho daño a La Roja. Ahora el barcelonismo debe repartir sus preferencias entre Argentina (Messi y Mascherano), Brasil (Neymar y Alves), Chile (Claudio Bravo y Alexis), Croacia (Rakitic) y Camerún (Song). El Barça sigue vivo en Brasil 2014. ¡Viva el Mundial! Se acaba el mito Del Bosque. Ha vivido del Barça y cuando se ha acabado el Barça se acabó Del Bosque. Ha confiado en Casillas, Sergio Ramos y Xabi Alonso y así le ha ido. Cambiar de barco en alta mar tiene estas cosas, que puedes caerte y ahogarte.


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