2013-11-02 22:11 FC Barcelona Por: Administrador

El Real Madrid es una banda que precisa del comodín del árbitro



Joan Tubau

Álvarez Izquierdo, el árbitro designado para echarle una manita hoy al Real Madrid, lo ha hecho muy bien. Tanto, que incluso ha parecido un accidente. Ha allanado el camino para que el Real Madrid pudiera adelantarse en el marcador y luego, ya con el 0-3, ha pitado dos penaltis en contra del Madrid, que le irán muy bien al club blanco para maquillar y adecentar una estadística que es sencillamente escandalosa y vergonzosa.



Con los dos penaltis en contra, que dejaron el partido en 2-3, ha intentado tapar Álvarez Izquierdo todas sus tropelías: un penalti claro y diáfano de Carvajal sobre Nacho, un gol como una casa anulado a Falqué que pudo significar el 1-1, pero que acabó convirtiéndose en 0-2 en la jugada siguiente. Carvajal, que tenía una tarjeta, corta en falta -pisotón salvaje- un contragolpe del Rayo, pero el "amigo" Izquierdo deja la expulsión para otra ocasión. En la jugada siguiente, el mismo pisotón sobre Carvajal, sin cortar ningún contragolpe, acaba en tarjeta. Es la vara de medir de los amigos de Villar, los del villarato. También castigó otra falta de Trashorras con tarjeta por cortar un contragolpe blanco. Eso al Madrid no se le puede hacer. En cambio, los jugadores blancos tienen bula para lo que haga falta.

Pero Álvarez Izquiero lo hizo muy bien. Pitó dos penaltis contra el Madrid, para que no se diga, con el 0-3. Y eso, al menos, sirvió para meter el miedo en el cuerpo a los jugadores blancos y para destapar las miserias de quien acaba pidiendo la hora en el mismo campo en donde el Barça se paseó ganando 0-4. Entonces se le discutió a Martino que el Rayo tuvo más control de balón que el Barça. Hoy no es ese el debate con Ancelotti, al que ya le gustaría que le cuestionaran algo así. El problema de Ancelotti es que estamos en noviembre y el Real Madrid sigue de pretemporada sin saber a qué juega. Muchos millones en el campo y ninguna idea. Hasta ahora el técnico italiano sólo ha aportado la ingeniosa idea de convertir a Sergio Ramos en un medio retrasado. Mientras tanto, este Real Madrid es simplemente Cristiano Ronaldo y sus amigos. Una banda. Dádsela a Cristiano Ronaldo y que haga algo. Hasta Bale lo tiene claro.

Lo dijimos tras el 7-3 del Real Madrid-Sevilla. Lo mejor que le puede pasar al Barça es que el Madrid golee, se dispare la euforia y se olviden de la autocrítica. Es lo que ha ocurrido. Ya se veían campeones de Liga y con La Décima en la mano después de los siete goles al Sevilla. Pero están a seis puntos del campeón y líder y, jugando así, con pocas opciones en Europa. El Madrid ya ha usado demasiadas veces el comodín del árbitro. No puede vivir eternamente de eso, tendrá que empezar a volar algún día en solitario, pero ese día no llega.



Y hoy el club blanco ha proseguido con su tourné de atracos por la liga española. Esta vez le ha tocado al Rayo Vallecano. Mientras los mariachis de Florentino Pérez siguen con su campaña del villarato y demás idioteces, el Real Madrid se engancha a la liga a seis puntos del Barça gracias a las ayudas de los árbitros.

Si Cristiano Ronaldo jugara en el Rayo Vallecano, haría hoy ese gesto tan característico suyo de "robar, sólo robar". Si lo que le han hecho hoy al Rayo Vallecano se lo hacen al Real Madrid, la brunete mediática de Florentino Pérez echaría humo por las muelas. Robar y sólo robar. Es una expresión que ha hecho fortuna en boca de Cristiano Ronaldo, pero que se le vuelve en contra una y otra vez, porque eso, robar y robar, es lo que les sucede demasiado a menudo a los rivales del Real Madrid. El Barça se ha ido y no conviene que la competición se convierta en un paseo triunfal blaugrana ya en el mes de noviembre. Por eso, mientras los jueces del Comité de Competición hacen fiesta, los árbitros trabajan a conciencia en la misma dirección. Todo está más controlado de lo que parece.

El problema del "robar, sólo robar" que acompaña al Real Madrid es que llueve sobre mojado. Lo de Vallecas no es un hecho aislado. Es la tónica dominante de toda la temporada y de años anteriores. Por eso Vallecas ha cantado lo de "Así, así, así gana el Madrid" y lo de "siempre robando".

 


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