2015-02-05 18:02 FC Barcelona Por: Administrador

El Real Madrid reclama justicia a la carta según sus caprichos



Joan Tubau

El árbitro del Real Madrid-Sevilla, Iglesias Villanueva, entendió que Marcelo había cometido una infracción sobre un jugador del Sevilla y decidió sancionarle con una tarjeta amarilla. Las imágenes demuestran que el árbitro se equivocó, que no contactó con el jugador rival y que no era merecedor de la tarjeta, que le privará de jugar el derbi madrileño del próximo sábado.



El Real Madrid ha presentado un recurso para que el Comité de Competición invalide la tarjeta y desautorice al árbitro ante la evidencia de las imágenes. No se ha salido con la suya y volverá a intentarlo con el Comité de Apelación esperando que algún juez con alma blanca se apiade de sus intereses.

Lo curioso del caso es que hace diez días, con Cristiano Ronaldo en Córdoba, el Real Madrid defendía la teoría contraria, que lo que vale es lo que el árbitro ve, lo que refleja en el acta, equivocada o acertadamente, y que los partidos no se pueden rearbitrar. En ese caso las imágenes eran tan claras como las de Marcelo: Cristiano Ronaldo agredió a jugadores rivales con dos puñetazos y una patada sin balón y se fue del campo chuleando al público limpiándose el escudo de campeón del Munidialito de Clubs. El árbitro no hizo constar en el acta la agresión ni el chuleo al público y al Real Madrid le pareció estupendo. 

La reclamación del Real Madrid por Marcelo no es más que la muestra de que Florentino Pérez quiere justicia a la carta y a la medida de sus caprichos. Cuando le interesa, lo que dice el árbitro no vale. Cuando le interesa, lo que dice el árbitro va a misa. Un nuevo ejemplo de ridículo e incoherencia del Real Madrid.




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