2016-02-17 14:02 FC Barcelona Por: Administrador

El Real Madrid ya tiene un título para celebrar en Cibeles



El fichaje de Bruce Springsteen por el Real Madrid para cantar en el Bernabéu el día de la final de la Copa del Rey ha servido para que su claca mediática más servicial, la llamada caverna mediática, dé rienda suelta a su euforia y se disponga a celebrar en Cibeles el primer título -y quien sabe si último- de la temporada obtenido por el Real Madrid. Los voceros del madridismo más radical y casposo están felices porque el día 21 de mayo el Real Madrid no será protagonista de la final de la Copa del Rey. Están felices porque su santuario futbolístico estará ocupado por un rockero. El listón de la exigencia está cada vez más bajo en el Real Madrid. ¿Alguien puede dudar de que cualquier madridista "normal", sin intereses de por medio, no sería más feliz viendo a su equipo jugar la final de Copa en el Bernabéu que escuchando ese mismo día y en el mismo escenario a Bruce Springsteen? La eliminación del Madrid de la Copa se convierte en mera anécdota porque lo que de verdad importa es que por culpa de "The Boss" el Barcelona deberá trasladar su alegría por un título más a otro lugar. A falta de éxitos sobre el terreno de juego y ahogado por faxes que no funcionan, alineaciones tramposas, cambios de entrenador, baja forma de sus cracks y juego penoso que le ha llevado a la tercera posición de la tabla de la Liga, los palmeros y mariachis más destacados de la Central Lechera han optado por celebrar como si fuera un título el hecho de que el Real Madrid ha encontrado coartada en Bruce Springsteen y su concierto en el Bernabéu para impedir que el Barça levante en el Bernabéu su  copa de España número 28, la que lleva el nombre del rey de España. La felicidad del madridismo mediático ya no hay que buscarla en los éxitos de su equipo. Tampoco en los fracasos del Barça. Ahora basta con conseguir que el Barça no juegue la final en el Bernabéu para encontrar un motivo de alivio y alegría en una temporada presidida por la tristeza generalizada. Y la noticia, por supuesto, nunca será que el Real Madrid, una vez más, no jugará la final de Copa. Así lo expresaba Josep Pedrerol: "Ha venido bien el concierto, el ‘show' de pedir el Bernabéu ya se ha acabado". Habrá que felicitar, pues, a Florentino Pérez por su éxito mayúsculo. ¡Menudo titulazo!
Tomás Roncero, el de las ouijas y las profecías que nunca se cumplen, se sumaba al festival de despropósitos del madridismo mediático más desvergonzado: "Es ‘The Boss', así que no pueden decir que nos hemos inventado un concierto de pacotilla. Además Bruce lo tenía claro y el Barcelona se lo ha telegrafiado, quería un estadio grande, unas instalaciones perfectas y ha elegido el Bernabéu para su gira mundial". Lo que desconoce Roncero, preso de su ignorancia, es que The Boss también actuará en el Camp Nou, y que no será ni la primera ni la segunda vez que lo haga. Conclusión: el madridismo radical sigue viviendo del Barça y de sus complejos. Este año no tienen más ilusión que conseguir que las provocaciones y faltas de respeto de Neymar en el Barcelona se conviertan en genialidades quitándoselo al Barça. Y ahora que parece que lo del fichaje de Neymar lo tienen crudo, optan por trasladar su euforia a los éxitos de su presidente impidiendo que el Barça juegue la final de Copa en el Bernabéu. Si Don Santiago Bernabéu levantara la cabeza, volvía directo a la tumba del patatús que le iba a dar. En qué poca cosa se ha convertido el club que él elevó a la categoría del mejor del siglo XX.

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