2016-06-18 15:06 Por: Administrador

El "sello Barça" y su tiki-taka llena de orgullo a España



Fede Peris La afición española está eufórica con La Roja. España no sólo gana, además enamora con su juego. Europa entera se rinde ante las exhibiciones del equipo de Del Bosque y la afición y los medios españoles se derriten ante el juego español, ante el juego del Barça trasladado a la selección. El denigrado tiki-taka del que la prensa madridista echa pestes, está rescatando a España de nuevo del lodazal para convertirlo en la admiración del mundo. No se trata sólo de ganar. Se trata de convencer. De admirar. Y España ha conseguido enlazar con la dinámica victoriosa que la ha llevado a ganar dos Eurocopas y un Mundial en los últimos años. Pero no de cualquier manera. Jugando bien. Presionando al perder la pelota y acariciando el balón, tocándolo con criterio y buscando la ocasión para asestar el golpe certero. Lo que muchos han resumir en la expresión "tiki-taka" es lo que está haciendo España en los campos franceses. Es lo que lleva haciendo el Barcelona desde hace más de una década. Es lo que no gusta en Madrid cuando quien lo practica viste de azulgrana, pero es también lo que hace babear a la prensa radical madridista, a la Caverna, cuando quien lo lleva a la práctica viste de rojo.

A Joachim Löw se le cae la baba con España

"España tiene un equipo de gran clase. Eso es así siempre, no solo ayer (...) En 2014 quedó eliminada, pero también ahí tuvo un juego de primera". Son palabras del seleccionador alemán, Joachim Löw, actual campeón del mundo. Son palabras que dejan en muy buen lugar a España y su estilo, un estilo basado en la presencia mayoritaria de jugadores del FC Barcelona  -cuatro- y en la apropiación de un estilo de juego que causa admiración en el mundo. La Caverna silencia los elogios que levanta el juego del Barça fuera de nuestras fronteras, pero presume orgullosa cuando los elogios por ese estilo tienen a España como destinatario.

Ahora descubren a Iniesta

La Caverna es tan feliz con la aportación de los barcelonistas al juego de España que cuando Busquets es objeto de falta, la magnifican. Vestido de rojo ya no simula. Como Jordi Alba, un fenómeno cuando cambia el azulgrana por el rojo. Piqué, hasta hace poco el diablo en persona, ahora es un angelito. E Iniesta, ahora lo descubren. Lleva todo el año jugando como los ángeles. Pero ya se han encargado ellos de taparlo, porque el bueno era un tal Casemiro. Sin embargo, ahora lo descubren como fenómeno mundial. Lo que le niegan a Iniesta vestido del Barça se lo dan ahora porque su camiseta es roja. Así es la Caverna. La Caverna y sus intereses.  

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