2016-02-05 13:02 FC Barcelona Por: Administrador

El tortazo que Pep Guardiola se ha llevado en Alemania



Pep Guardiola ha perdido hoy su habitual compostura y ha mostrado su sorpresa por el tratamiento que ha recibido en Alemania de la prensa de ese país. Pep  ha mostrado su disgusto a la prensa alemana por el trato que ha recibido en sus tres años al frente del Bayern Múnich. Acostumbrado a un entorno sumiso en el Barcelona, Guardiola se ha visto sorprendido en el Bayern por una prensa hostil. Todo lo que no le fue cuestionado en Barcelona por su prensa amiga, se lo han tirado a la cara en Alemania, en donde Pep no ha conseguido granjearse el aprecio de los periodistas y tampoco de los aficionados. Guardiola ha descubierto un nuevo mundo en el Bayern después de su experiencia como mito y símbolo adorado en la ciudad condal. Esta mañana ha mantenido una tensa rueda de prensa plagada de reproches de unos a otros. "Soy como una mujer. Puedo hacer dos cosas a la vez", ha dicho cuando le han preguntado sobre su fichaje por el Manchester City. Y ha negado la supuesta borrachera de Arturo Vidal en el stage que hizo el equipo en Qatar:  "Estábamos en Catar. En los países árabes el alcohol está prohibido!".

Guardiola no se siente respetado en Alemania

Y en pleno intercambio de golpes con los periodistas ha dicho: "La gente puede decidir si creerme a mí o a los periódicos. Sammer defendió al club. Yo puedo defenderme por mí mismo". Y ha lamentado la falta de respeto que ha sufrido por parte de los periodistas durante sus tres años al frente del Bayern de Múnich: "Estoy aquí porque tengo que estar aquí. No existe respeto hacia los entrenadores. Hay medios que no me han hecho ninguna pregunta de fútbol en tres años". Pep ha dibujado con precisión el paisaje que vive el Bayern: "Sé que una situación como esta no ha sucedido antes, que un manager deje el Bayern. Normalmente es el Bayern el que prescinde de un manager, pero nos quedan todavía cuatro meses por delante y debemos seguir trabajando". Pep Guardiola se ha sentido desprotegido en Alemania, no ha contado con el apoyo de su fiel infantería mediática y no ha sido capaz de vertebrar en Múnich una estrategia alternativa y útil de amigos periodistas dispuestos a expandir su doctrina como sucedió en Barcelona.        

Deja tu Comentario