2013-07-23 17:07 FC Barcelona Por: Administrador

El traspaso de Thiago paga el desastre del baloncesto



Joan Tubau

La sección de baloncesto del FC Barcelona tenía presupuestado para este año 28 millones de euros, de los que 25 millones corresponden al primer equipo. Una vez finalizada la temporada y auditadas las cuentas, Javier Faus ha advertido hoy que el baloncesto blaugrana ha generado unas pérdidas de 24 millones de euros. Sencillamente escandaloso. 24 millones de pérdidas para ganar la Copa del Rey y fracasar en la Liga y en la Euroliga.



El Barcelona de baloncesto se situó en órbita ganadora ya en la época del presidente Núñez de la mano de Salvador Alemany, que continuó su labor con Joan Gaspart. Luego, en la época de Joan Laporta, con Bartomeu de responsable al principio, se empezaron a cometer barbaridades, como la salida del club de Jasikevicius en el mejor momento de su carrera o el cese del técnico Svetislav Pesic, que durante el mandato de Gaspart reunió a un equipo de película que ganó la liga, la copa y la Euroliga el mismo año. Era aquel un equipo de ensueño con Jasikevicius, Nacho Rodríguez, Navarro, Bodiroga, Fucka, Varejao, Femmerling, Dueñas o Rodrigo. Aquel equipo campeonísimo se desintegró, pero mantiuvo su dinámica ganadora durante el mandato de Laporta.

La llegada del "método" Rosell al baloncesto, sin embargo, ha resultado nefasta. En tres años el equipo ha ido debilitándose y sometiéndose a una peligrosa dependencia de Juan Carlos Navarro, su estrella. Si Navarro está inspirado, el Barça gana. Si Navarro no tiene el día, el Barça pierde. Y el estado físico de Navarro ha empeorado por momentos arrastrando al equipo a unos resuñtados discretos la última temporada. El problema de la sección ha sido el desgobierno que ha imperado en ella, y la prueba está en que Navarro acaba de ser operado un mes después de finalizar la competición. Ahora estará dos meses de baja y no podrá iniciar la temporada ni participar en las primeras competiciones. ¿Quién le ha permitido tomarse un mes de vacaciones antes de pasar por el quirófano?

Por otro lado, la política de altas y bajas ha sido nefasta en los últimos tres años. Lakovic, Morris, Vázquez y N´Dong abandonaron el club de forma precipitada debilitando el potencial del equipo. Y mientras las bajas eran de mucho peso, las altas, salvo honrosas excepciones, no han dado la talla. Ni Perovic, ni Eidson, ni Jawai, ni Makrofelaidis, ni Todorovic, ni Huertas ni Jasikevicius han aportado nada y han supuesto un coste importante para las arcas del club. Especialmente penosa ha sido la última temporada de Jasilevicius, el ídolo del Palau, que ha llegado muy mermado físicamente por el peso de los años y que ha ocupado una plaza en la plantilla aportando muy pocos minutos. A Jawai se le ficha como un superstar y se va por la puerta de atrás. Sorprende también que llegue Oleson a este equipo para suplir a Navarro durante su lesión y se le firme por tres años. O que un equipo de la categoría del Barça juegue con dos bases suplentes y sin un súper base titular. El club apuesta por la juventud de Abrines y le cierra el paso al talento más brillante que se ha visto en la cantera desde la irrupción de Navarro y Gasol, Henzonga. Mientras tanto el equipo juega con hombres que no tienen nivel Barça como Wallace, Ingles y Rabaseda y no se repara en gastos para cubrir las bajas por lesión, que han sido numerosas.



El resultado es que lo que ha pagado el Bayern por Thiago tiene que ir directamente a cubrir los desajustes de una sección mal gestionada. Los barcelonistas admitirían un desfase de 24 millones en el baloncesto si pudieran presumir de una sección poderosa y ganadora que pasara por la piedra al Real Madrid, como ha sucedido hasta hace bien poco. Pero un déficit de 24 millones para financiar una sección perdedora y mal adminstrada no merece el perdón de la masa social. El baloncesto del Barça, que acaba de perder a su patrocinador, necesita un replanteamiento. Tirar el dinero para mantener una sección sin alma no tiene razón de ser. O se recupera la senda de los triunfos o el dinero del fútbol debe destinarse exclusivamente para el fútbol. No es de recibo que las arcas del club deban solucionar un déficit en el baloncesto de 24 millones mientras al entrenador de fútbol se le niega el fichaje de un central.

Pónganse las pilas, por favor. No puede ser que a un club que presume de contención económica, que presenta superávits y que prohibe las fotocopias en color para ahorrar le "vuelen" 24 millones en una sección perdedora. Sencillamente escandaloso.


Deja tu Comentario