2012-03-27 12:03 FC Barcelona Por: Administrador

Elecciones 2006, por imperativo legal (II)



“El ritmo no nos lo marcarán desde fuera”
El 6 de agosto de 2005 Sport empezaba a calentar el ambiente: “¿Cuándo serán las elecciones?”. Y utilizaba toda su artillería pesada para defender las tesis de Laporta: “El club pide sentido común y buena fe en las interpretaciones (…) Voces autorizadas, como el letrado Alonso-Cuevillas y el político Maldonado, avalan la tesis del club (…) Hay que reformar los estatutos (…) La mayoría de expertos que han leído los estatutos del club, modificados en 2001, cuando Gaspart era presidente del Barcelona, consideran llenos de contradicciones algunos artículos, especialmente el 29”. Y el experto en temas jurídicos de la junta, Josep Cubells, se apuntaba al “que n´aprenguin”: “El ritmo no nos lo marcarán desde fuera”, decía en un arrebato sobrado de soberbia y carente de fundamento legal. Ante tanta ignorancia jurídica, el ritmo lo tuvo que marcar un juez…y desde fuera, para vergüenza de los de dentro.

Vuelve a desinformar a la asamblea
El 20 de agosto de 2005 La Vanguardia publicaba que “Laporta anuncia comicios para 2007 en la asamblea (…) El Barça esgrime un dictamen de la Generalitat para no convocar elecciones antes”. De nuevo Laporta volvía a desinformar a los asambleístas ofreciendo información del todo punto inexacta. El País añadía que “Laporta ampara su decisión en un informe de la Secretaria General del Deporte de la Generalitat” y Jordi Majó sostenía en Mundo Deportivo: “Quieren confundir a los socios. La junta convoca las elecciones, pero no decide cuándo son. Ni lo decide la Secretaria General d´Esports. Lo deciden los estatutos. Y en el caso de que haya dudas, hay un Tribunal Català de l´Esport para pronunciarse”.
Pero Laporta no se rendía, el 3 de septiembre de 2005 la directiva hacía público en su web el dictamen jurídico no vinculante de la Generalitat que recomendaba las elecciones el 1 de julio de 2007 y aconsejaba modificar los estatutos, algo que Laporta no hizo hasta los últimos meses de su mandato.

El tema ya no les preocupa
Pasó la asamblea y el 29 de octubre de 2005 la junta adoptaba ya directamente un tono soberbio a través de su portavoz Xavier Cambra: “La fecha de las elecciones es un tema que ni nos ocupa ni nos preocupa”. Sin embargo, el 4 de noviembre La Vanguardia advertía de que “un socio amenaza con ir al Tribunal català de l´Esport por la fecha de las elecciones”. Se trataba de Oriol Giralt, “un profundo conocedor de los reglamentos del club, ya que trabajó durante varios años en el Registre d´entitats Esportives de la Generalitat y colaboró en la redacción del informe previo oficial sobre los actuales estatutos. Abogado especializado en derecho deportivo, ex letrado de la secretaria General de l¨Esport de la Generalitat, y encargado como tal de validar la modificación de los estatutos en 2001. Se ha dirigido dos veces por escrito al Barça para que le aclaren el criterio de la junta directiva respecto a la fecha de la convocatoria del próximo proceso electoral”.
Como respuesta obtuvo una carta del sindic del Soci, Carles Pi-Sunyer, en la que se le decía: “Estatutariamente no me corresponde una interpretación jurídica sobre esta cuestión”. Giralt volvió a enviar carta certificada a Laporta y al Sindic. De no recibir respuesta, “entendería que el club no piensa contestar y como existirían indicios claros de que no desean dar a conocer la fecha de las próximas elecciones, mi propósito es llevar el caso al Tribunal Català de l´Esport para que sea este órgano el que diga cuándo deben convocarse elecciones”.



Un socio demanda a la directiva
Finalmente, el 1 de diciembre Oriol Giralt, socio 39.206 entonces, anunció la presentación de una demanda contra la Junta del FC Barcelona ante el TCE por lo que consideraba “una infracción grave debido a su intención de convocar elecciones a la presidencia en 2007”.
Esos 8 días cuentan como un año entero de mandato desde el punto de vista jurídico, porque los estatutos prevén la convocatoria de unos comicios en circunstancias extraordinarias, como la dimisión del 75% de los directivos o la mitad de ellos más el presidente, y en tal caso explican con claridad en su articulo 29 que la junta resultante inicia su mandato desde la toma de posesión y su primer año se contará a partir de entonces. Jurídicamente es incontestable, las elecciones deben celebrarse en 2006”.

Laporta utiliza a la Generalitat
Giralt recordaba que cuando dimitió Gaspart todos los candidatos querían elecciones cuanto antes, pese al riesgo que suponía adelantar la toma de posesión y por tanto el primer año de mandato.
Según Giralt, la resolución, no vinculante, de la Secretaria General de l´Esport “es política y presenta defectos formales”. Giralt calificó de gravísimo el hecho de que “el Barça utilice los servicios jurídicos del gobierno catalán y que éste se deje utilizar (…) La ley no permite utilizar los servicios jurídicos de la administración por la junta directiva de una entidad privada, es un abuso”.

Convierten en ley una recomendación
La situación empezaba a complicarse y se hacía necesaria la intervención de Lluís Mascaró, que así respiraba el 2 de diciembre de 2005 en Sport: “Piensa mal... ¿y acertarás? (…) Sólo una interpretación interesada de unos estatutos que deben modificarse justifica la denuncia presentada por el socio Oriol Giralt. Un abogado cuyos intereses todavía se desconocen. Hay rumores de todo tipo. Unos me dicen que es un ‘kamikaze’ que busca notoriedad para ser captado por alguna futura candidatura”. ¿Por ejemplo? “Otros van más allá y aseguran que un presidenciable mediático ya le ha prometido meterlo en su directiva para que se encargue de los temas jurídicos”. ¿Sería posible saber nombre y apellidos del presidenciable mediático en aras a la transparencia? A día de hoy no se tienen noticias sobre tan perversos objetivos de futuro. “Y unos pocos, muy pocos –entre ellos el propio Giralt–, creen que es un jurista con un sentido de la justicia muy arraigado y que lo único que pretende es que el Tribunal Català de l’Esport le diga que las elecciones deberían celebrarse la próxima primavera, contraviniendo de esta forma la recomendación realizada por la propia Secretaria General de l’Esport, el máximo organismo deportivo de Catalunya (…) Como dice el refrán, para acertar, hay que pensar mal. Y yo, cada día, me estoy volviendo más malpensado”. Efectivamente, eso nos pasaba a todos. También daba para mal pensar el interés de Mascaró por convertir en ley lo que no era más que una “recomendación” arrancada por un amigo en apuros que necesitaba agarrarse a algo para prolongar su estancia en el poder. De cualquier forma, el juez, la justicia de verdad –no la de los Juegos Reunidos Laporta- y el tiempo se encargarían de poner a cada uno, malpensados y bien pensantes, en su lugar.



Cerró a su aire las cuentas de Gaspart
Ese mismo día el catedrático de Derecho Joan Manel Trayter, basándose en sus conocimientos y no en suposiciones, defendía en la Cadena COPE que “las elecciones a la presidencia del Barça deben ser en el 2006, ya que las normas están para cumplirlas”. Trayter entendía que “ocho días no pueden ser como un año, pero estos días se aprovecharon para cerrar las cuentas de Gaspart y además Laporta pidió a todos los socios poder cerrar una etapa que a ningún barcelonista nos gustó”.

No parece abogado
Laporta parecía enrocarse en su posición defendiendo lo indefendible. Quizá por eso Domènec Garcia cuestionaba en e-noticies.com su preparación jurídica: “Pese a que en la presidencia hay un abogado (aunque no lo parezca), dos socios compromisarios tuvieron que reclamar ante la justicia ordinaria la Due Dilligence que la Junta encargó para conocer la situación del club de una manera fehaciente, después de la desgraciada época de Gaspart. Algo que interesa a todos los socios se ha tenido que reclamar por vía judicial y, como era de esperar, el magistrado dio la razón a los reclamantes ... Pese a que en la presidencia hay un abogado (aunque no lo parezca), deberá ser un tribunal el que interprete los Estatutos. El socio que ha presentado la reclamación sobre la fecha de las elecciones es un abogado que cuando trabajaba para la Secretaría General del Deporte dio validez jurídica a los Estatutos del Barça que elaboró la Comisión Siglo XXI. Algo sabrá. Mientras, en la presidencia del Barça, y aunque no lo parezca, hay un abogado ".

Dos expertos contra Laporta
El 13 de diciembre El Periódico señalaba con el dedo a los dos “responsables” de la situación: Oriol Giralt y Josep Maria Coronas. “El Barça se mantiene firme en su decisión de celebrar las elecciones en junio de 2007 amparado en que los estatutos determinan que los mandatos son de cuatro años. La junta considera que el TCE, en el que Coronas juega un papel importante, no tiene competencias sobre este tema”.
Se da la circunstancia de que el miembro de mayor peso de este tribunal es Coronas, ex directivo de Gaspart y uno de los integrantes de la comisión Siglo XXI que redactó los nuevos estatutos. Curiosamente la persona que validó con su firma esos estatutos fue Oriol Giralt. Hace un año Oriol se ofreció para asesorar al club en aspectos jurídicos, pero la propuesta fue rechazada por sus pretensiones económicas.”
Hasta el periódico oficial del club, ‘Barça Camp Nou’, que se repartía los días de partido en el Estadi como herramienta del aparato de propaganda de Laporta, se mantenía al margen de la razón jurídica que posteriormente dictaría el juez y defendía que el mandato de la junta directiva concluía el 30 de junio de 2007, tal y como deseaba Laporta.  Bajo el editorial “Cuando acabe el mandato” se explicaba que “la Junta directiva gobierna el club desde la legalidad” y para ello se apoyaba en que “el Tribunal Català de l’Esport no es un tribunal consultivo. Por este motivo, la consulta sobre esta cuestión, la duración del mandato, se dirigió a la Secretaria General de l’Esport de la Generalitat. Es el organismo encargado de velar por el cumplimiento de la legislación vigente. Y en su dictamen afirma que el mandato de la actual Junta directiva acaba el 30 de junio del 2007”. En su versión oficial la directiva mostraba sin tapujos el pánico que le tenía al Tribunal Català de l´Esport, y más concretamente a Josep Maria Coronas, abogado del estado de reconocido prestigio. De otra manera no podía entenderse esa obsesión por huir de su jurisdicción intentando ampararse en otros estamentos más moldeables y sin competencias en este ámbito, como la Secretaria General de l´Esport. De hecho, como ya hemos visto, Laporta tenía muy claros los resortes que debía tocar desde el mismo día de su proclamación. Pero no contaba con toparse con alguien dispuesto a exigir el cumplimiento de la legalidad por encima de los caprichos del amo del cortijo. Era evidente que la preparación jurídica de Laporta y su equipo no estaba a la altura de lo que tenían enfrente.

Elecciones cuanto antes
Oriol Giralt se mantenía en sus trece y ponía luz sobre el asunto, aunque no le quisieran escuchar: “El espíritu es que las elecciones se celebren cuando corresponde y eso es lo único que pretendo. Los Estatutos no están mal hechos, sino que prevén unos hechos excepcionales que son los que se produjeron en 2003. Si un mandato acaba de forma natural, la junta electa se hace cargo del club el 1 de julio. Eso no sucedió en 2003, sino que la directiva de Reyna dimitió. Y creo recordar que había una gran presión para que las elecciones se convocasen cuanto antes”.
El tema se iba complicando, la solidez de la reclamación iba cobrando fuerza y el aparato propagandístico de Laporta se veía en la obligación de pasar al ataque poniendo en funcionamiento el ventilador e identificando a los enemigos, las “fuerzas del mal”. El tiro al blanco mediático no había hecho más que empezar. Había que actuar contra los “malos” echando mano de la intoxicación calculada.

El ventilador, en marcha
El 13 de diciembre Avui iniciaba las hostilidades: “No se fían del TCE (...) El socio que ha denunciado la fecha electoral comparte junta en una asociación con Josep Domingo, presidente del tribunal DUOT. El club desconfía de Coronas, al que sitúa en la raíz del problema". Qué curioso. Cuando un socio del despacho de Laporta intervenía en una venta de patrimonio del club, no había que ser malpensados y había que aceptar sin más que ni era socio ni habí cobrado un euro por su intermediación. Pero en este caso sí había que pensar mal porque Giralt y Valls compartían vinculación con una ONG que nada tenía que ver con las obras solidarias de Laporta y su prima. Hasta era posible que se condenaran por ello al fuego eterno del infierno. Así es la vida.
El texto de Avui dejaba entrever los nervios que empezaban ya a instalarse en los despachos del Camp Nou. Era la pataleta de quien ya se veía perdedor en una absurda batalla entablada contra la razón: “El Barça no las tiene todas consigo respecto a la fecha de las próximas elecciones. A pesar del informe de los servicios jurídicos de la secretaría general del Deporte -no vinculante- que aconseja celebrar los comicios en la primavera del 2007, el club azulgrana desconfía y mucho del papel que puede jugar el Tribunal Catalán del Deporte. El caso lo ha llevado al TCE un socio azulgrana, Oriol Giralt, que sostiene que las elecciones deben ser la primavera de 2006. Claramente, el Barça denuncia una especie de conspiración alrededor de la máxima instancia jurídica del deporte catalán por la particular relación entre su presidente, Josep Domingo Valls, y el denunciante, y por el rol de Josep Maria Coronas, miembro del TCE, asesor del club azulgrana con Josep Lluís Núñez, ex directivo con Joan Gaspart, secretario de la comisión estatutaria y decisivo para que la junta gestora del Barça de 2003 condujera el club a la actual situación (…) La fecha electoral baila por un pésimo redactado en los estatutos del club, reformados en 2001" (y firmados por Josep Lluís Vilaseca y Magda Oranich, entre otros). "Y en una situación de gran duda, hay detalles que no aseguran la imparcialidad del TCE. Sobre todo el hecho de que, tal como comprobó ayer Avui, el denunciante -un ex trabajador del Consell Català de l’Esport- y el presidente comparten asiento en la junta de una asociación sin ánimo de lucro, con sede en Barcelona: Giralt es el presidente y Domingo Valls el secretario (…) Además, no se puede olvidar otro factor. Josep Maria Coronas, hombre del entorno de Núñez, es miembro del TCE y, por tanto, tendrá voz a la hora de juzgar el caso, cuando en realidad no deja de ser parte implicada (…) Coronas colaboró a redactar los confusos estatutos y, según han explicado fuentes cercanas a este diario, presionó con insistencia a la comisión gestora del Barça para que las elecciones del 2003, que tenían fecha ya establecida el 22 de junio, se adelantaran una semana. Con este movimiento, Coronas fue el causante de que, al celebrarse los comicios el 15 de junio, la toma de posesión -el máximo son diez días- se produjera dentro de la temporada 2002-03 y se acabara llegando al actual callejón sin salida. Coronas ya formaba parte en aquel momento del TCE. En la actual configuración del TCE participaron principalmente el presidente de la UFEC, David Moner, y el entonces secretario general del Deporte, Josep Maldonado. En este sentido, fuentes del movimiento de peñas del Barça aseguran que Maldonado ha hecho visitas recientemente a diversas peñas postulándose como integrante de una futura candidatura a dirigir el Barça alternativa a la actual junta".
También en este caso seguimos a la espera de acontecimientos y de que se confirme la noticia lanzada por el ventilador. Nunca más se supo de esa candidatura fantasma de Maldonado, pero en ese momento quedaba bien intoxicar al pueblo con las fuerzas del mal y los enemigos de la patria blaugrana.
La realidad es que Laporta empezaba a evidenciar el pánico que le producía tener a Coronas enfrente. Le sobraban motivos para estar preocupado, y se le notaba. Y es que ni el peso de los contendientes a nivel jurídico estaba compensado ni la causa admitía más interpretaciones que las que le dio el juez. El presidente ya sabía a estas alturas de la película que tenía el caso perdido. Lo sabía tan bien como cuando tonteaba con el apellido Beckham teniendo la certeza de que ya había firmado por el Real Madrid.

MAÑANA, PRÓXIMO CAPÍTULO

Elecciones 2006, por imperativo legal (III)

Sin nadie detrás / Niubò reordena el TCE / Los políticos meten cucharada / Todos ganan / Los argumentos de la junta ¿validados?  / Cubells quiere decidir la fecha / Estatutos bendecidos / La directiva intenta pactar con Giralt/ Deciden en nombre del socio / ¿Democracia orgánica en el Barça? / ¿Cambio de estatutos? / Interpretan lo que quieren /


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