2012-03-27 13:03 FC Barcelona Por: Administrador

Elecciones 2006, por imperativo legal (V)



Los jugadores toman partido
Malestar en la plantilla por las elecciones” podía leerse en Sport. Estaban muy preocupados los futbolistas. Y seguía en su entradilla: “Los hombres de Rijkaard consideran que la convocatoria electoral no puede ser más inoportuna”. Los jugadores saltaban a la arena electoral. Ezquerro, por ejemplo, decía: “todo esto nos incomoda un poco y debemos estar al margen, pero no puedo decir mucho porque no conozco los estatutos”. Y el inefable Eto´o no podía quedarse al margen: “No me gusta ver a una persona que ha hecho tanto por el club pasando esta situación, pero el socio es inteligente y sabrá perfectamente lo que tiene que hacer”. Eto´o recordaba en la web del club, cómo no, la "gran plantilla" que había formado Laporta y aseguraba que el proceso electoral "puede desestabilizar al equipo (…) Es una lástima después de haber devuelto la ilusión a los socios del Barça y tener un equipo digno dentro y fuera del campo, por lo que sabe mal que pasen estas cosas que pueden desestabilizar. Pero espero que se resuelva pronto y que volvamos a ser una familia, porque aquí hay una familia y tiene que seguir igual. Laporta inició este proyecto en el que disfrutamos todos y hacemos disfrutar a la gente”. Tenía gracia que Eto´o se quejara de desestabilizaciones. Él, el desestabilizador más grande que ha conocido el vestuario del Camp Nou. Él, a quien Guardiola expulsó del club por desestabilizador. Él, a quien su egoísmo le impidió hacer un amigo en el vestuario en cinco años, hablaba de desestabilizaciones.
También Xavi mostró su apoyo a su presidente:”Le deseamos a Laporta lo mejor porque está haciendo las cosas muy bien”. Hasta Oleguer se metió en el charco: “En tres años no ha habido ningún momento de tranquilidad y esto el culé lo tendría que valorar. Hay muchos intereses y gente que le gustaría estar. Es complicado y eso constantemente genera esta inestabilidad que no es positiva para el club”.
Eso lo decía Oleguer en la concentración de pretemporada en Dinamarca poco después de haber visto renovado su contrato por la directiva de Laporta.

El club, ¿perjudicado?
Y en sus páginas dedicadas al baloncesto Sport abundaba en la teoría del caos: “Parón al Barça. El fallo judicial frena los fichajes del Barça”. El alarmismo iba imponiéndose: “No se podrán firmar más fichajes hasta que se celebren las elecciones”. Vázquez y Ukic fueron fichados antes de las elecciones. Kasun y Lakovic ya estaban contratados. Esas inoportunas elecciones iban a tener la culpa de todas las desgracias, incluida la muerte de Manolete. “Esta situación extraña que nosotros no hemos provocado tendrá consecuencias evidentes en la gestión del club”, decía Laporta. Igual las elecciones tuvieron la culpa del bienio negro en el que se adentraba un club sumido en la autocomplacencia.

Amenaza con tirar de la manta
Decía Laporta en Mundo Deportivo: “Nosotros apostábamos por la opción más pacífica, la mejor para el club, que era la de celebrar elecciones en 2007”. Él decidía y apostaba por lo que más le convenía al club de acuerdo con su propio criterio, único e intransferible. Aunque en este caso no se trataba de elegir la opción más pacífica, sino de cumplir la ley. Y Sport lanzaba un aviso para navegantes: “Es intención de Laporta dedicar parte de la campaña electoral a investigar si, como sospecha, ha habido alguien que haya alimentado la presentación de la demanda ante el juzgado. La junta directiva está persuadida de que podría haber sido así e intentará llegar al fondo del asunto”. No lo decía él. Utilizaba a Sport para expresarlo. Luego no investigó nada, o quizá no encontró nada. Pero ese pronto suyo le obligaba a echar chispas cuando la realidad no era de su agrado. El problema es que se le iba la fuerza por la boca y luego, nada. “Ahora no puedo entrar en valoraciones, me reservo la opinión para cuando sea candidato”. También aquí hubo cláusula de confidencialidad. Sin embargo, cuatro días después Soriano abriría los ojos del barcelonismo: “No vamos a perder un minuto en averiguar quién estaba detrás”. No se aclaraban. ¿Por qué le privarían al socio de una información tan interesante si era cierta la trama de la que hablaban los medios de comunicación afines? José Luís Carazo decía en Sport el 5 de agosto de 2006: “Laporta ha bajado el tono de su campaña electoral y no va a dedicar la misma a desarrollar la teoría de la conspiración tal y como amenazó”. Claro, ya tenía a Sport para eso. “El candidato prefiere, bien aconsejado y por táctica electoral, que sea la prensa quien investigue los que forman el grupo de conspiradores que, según él, le han venido persiguiendo los últimos tres años”. Así se escribe la historia de Laporta y sus medios de comunicación. La prensa, obviamente, no investigó. El 4 de agosto el propio Laporta manifestaba a Avui que “no lo analizaré porque no tengo pruebas ni las pienso buscar, ni me interesa". Aquel "me reservo la opinión para cuando sea candidato", que recordaba a la promesa de levantar las alfombras de Gaspart, no era más otra de sus bravuconadas a la que tampoco había que conceder ninguna credibilidad.



Culpa a Trayter
Laporta señalaba a Trayter como origen del problema y desveló que mantuvo una reunión con él  en mayo de 2003 para pedirle que la fecha de las elecciones fuera el 22 y así evitar malas interpretaciones con el articulo 29, pero Trayter insistió en convocarlas el 15. Y decía Laporta: “Trayter es el origen y la génesis de toda esta situación”, pero no era el único culpable. En el blanco de su diana estaba también el Tribunal Català de l´Esport, que “ha influido mucho en este proceso por culpa de sus contradicciones”.
El 23 de julio Trayter explicaba en Sport: “Se escogió la fecha del 15 de junio con la máxima honestidad y barcelonismo y con el acuerdo de todos los candidatos. Las elecciones se convocaron cuanto antes con el objetivo de que la junta elegida tuviera más tiempo para preparar la siguiente temporada (…) El 22 hubiera ido bien porque garantizaba mucha participación por tratarse de un día de partido, pero la Federación nos avisó de que en el caso de que el partido afectara a la clasificación final del campeonato, no jugaríamos el 22 sino el 21. Entonces, el socio tendría que venir al partido el 21, a votar el 22 y el lunes 23 era verbena de Sant Joan, un puente de cuatro días”.

La credibilidad de Trayter y Laporta
Y Trayter negó que Laporta se hubiera reunido con él en su casa, tal y como aseguró pública y temerariamente el ex líder del Elefant Blau en el diario Avui: “En 2003 ya lo comuniqué al presidente de la gestora [Joan Trayter], en su casa además, que esto podría generar confusión".Nunca estuvo en mi casa antes de las elecciones ni él ni ningún otro candidato, porque yo no lo habría considerado honesto (…) Fue una iniciativa mía acudir a las sedes de todos los candidatos y todos estuvieron de acuerdo con la fecha escogida.   ¿Qué disparates están diciendo ahora?”. Era la palabra de Trayter contra la de Laporta. Era la palabra de Trayter contra la de quien aseguraba que su cuñado ni había sido ni era miembro de la Fundación Francisco Franco, la de quien juraba que no vendería un palmo de patrimonio, la de quien utilizó el apellido Beckham para ganar las elecciones, la de quien aseguró que tenía un sponsor millonario en China, la de quien soñaba con una absurda franquicia en Miami…

Fantasmas
Francesc Gastó, socio número 90, ex compañero de fatigas en el Elefant Blau y denunciante de Laporta, aseguraba a Sport el 22 de julio que “Laporta ve fantasmas, y si ve fantasmas es porque tiene algo que esconder. Que esté tranquilo, que yo no formo parte de ninguna conspiración. Le he denunciado para que probara algo de su medicina. Llevo 20 años escuchándole hablar de los estatutos. Pues bien, que ahora se aplique el cuento. Me ha engañado más de 20 veces. Laporta actúa como Stalin, eliminando a sus amigos para no deberle favores a nadie”.
José Luís Carazo se sumaba a las teorías fantasmales en Sport: “Laporta ve fantasmas donde no los hay”. “Laporta ahora se lamenta de lo mal hechos que están los estatutos, pero olvida que él fue invitado por Joan Gaspart a formar parte de la Comisión Siglo XXI, que presidía Josep Lluís Vilaseca, y no aceptó el llamamiento, alegando que estaba presidida por un eminente personaje barcelonista y brillantes juristas. Incluso llegó a alabar el trabajo de la citada comisión y celebró su aprobación en la asamblea del 23 de julio de 2001”.



Acto de apoyo a Laporta
El aparato de propaganda, torpe para informar, pero agilísimo para maquillar al presidente, se movilizó con rapidez. "Acto de apoyo a Laporta. Mañana a las 12 en las oficinas del club" podía leerse en un mensaje de SMS que empezó a extenderse entre los móviles de la ciudad. Paralelamente se ponía en marcha una web de apoyo a la directiva, inhabilitaciono.com, y una plataforma, “Eleccions, no”, que, según El Periódico, “se muestra contraria al hecho de que los ex candidatos “aprovechen esta ocasión para criticar la gestión de la actual junta”. Tiene la pretensión de organizar una manifestación ante las oficinas  en contra de las elecciones”. Cómo cambian los tiempos. Ahora estaba mal visto y no se llevaba criticar la gestión de la junta. ¿Era esto el Barça?

¿Buena fe?
El 24 de julio de 2006 escribía Domènec García en e-noticies.com: “Joan Laporta ha apelado a la buena fe (la suya y la de su junta) para justificar lo injustificable, porque a Laporta le dijeron de todas las maneras que tenía que convocar elecciones la pasada primavera. Ahora nos hemos de creer que Laporta iba de buena fe y nos preguntamos de qué buena fe nos habla. Se podría tratar de la buena fe que tenía cuando sus directivos le recomendaban en las reuniones de la junta convocar elecciones en 2006 y él, en un delirio de buena fe, los gritaba diciéndoles: "Pero a ver, ¿quién nos puede decir nada si hacemos las elecciones en 2007? ¿Quién tendrá cojones para denunciarnos a nosotros?" Y los enviaba a freír espárragos. ¿Se trata de la buena fe con que enredó a Niubò para que le hiciera un informe basura con el fin de rehuir la responsabilidad de convocar las elecciones a cambio de acoger el final del Correllengua en el Camp Nou? A pesar de que él y los directivos están buscando un enemigo como locos (el pobre Coronas ha sufrido las consecuencias), Laporta es víctima de su propio engreimiento, que le hace creer que está por encima de la ley y por encima del Barça. Esta cura de humildad le habrá ido muy bien. Ahora, sin embargo, los que le ríen las tonterías ya han trasladado la campaña contra una sentencia que dicen que es injusta (e incluso han llegado a decir que provocada por un magistrado madridista) hacia otra encaminada a demostrar la injusticia que supondría inhabilitar, porque todo lo ha hecho de buena fe. Sí, pero ¿de qué tipo de buena fe se nos habla? "
El propio Giralt zanjó el tema de la buena fe con un ejemplo esclarecedor: “Es como si Alonso atropellara a alguien por la calle y pretendiéramos que no se le detuviera porque es el campeón del mundo”. Francesc Gastó ofrecía otra muestra sobre la buena fe: “Es como si yo atraco un banco o mato a una persona y alego que lo he hecho de buena fe. Usted ha cometido un delito y los delitos no pueden hacerse de buena fe”.
Pero los fieles, tipo Casanovas, seguían aferrados a la buena fe del presidente: “Esta directiva puede demostrar con argumentos y pruebas que no ha actuado de mala fe (…) Laporta se equivocó en abril no convocando elecciones, pero nunca ha actuado al margen de la ley”. La cuestión es que no aportó argumentos ni pruebas que demostraran nada y el juez confirmó al mundo que actuó al margen de la ley.

Lo que hicieron en 9 días
Amparados en la buena fe, los miembros de la directiva de Laporta querían pasar de puntillas sobre esos nueve días que, evidentemente, no valían por un año. Sin embargo, no perdieron el tiempo. Maquillaron las cuentas en función de sus propias conveniencias y tomaron un buen puñado de decisiones que marcarían el futuro del club.
-22-6-03. Laporta toma posesión de su cargo.
-23-6-03. Rijkaard y Cate firman por un año. Rosell y Txiki comunican a Radomir Antic y Frank De Boer que no seguirán.
-25-6-03. El club presenta un recurso contra la sanción de 4 partidos impuesta a Patrick Kluivert por una tarjeta roja en el último encuentro de liga.
-26-6-03. Rosell cierra el fichaje de Rustu en París y Txiki comunica a Sorín y Mendieta que no seguirán. Txiki ficha a Unzué, Eusebio y Amor y rescinde el contrato de Frank Hoek.
-27-6-03. Laporta decide no asumir el aumento salarial pactado por Kluivert con Gaspart.
-28-6-03. Txiki negocia con el Valencia el fichaje de Aimar, Albelda y Ayala.
-30-6-03. Laporta renueva a Cocu por una temporada. El club repesca a Luís García. Ficha Josep Colomer como responsable de la cantera y Pere Gratacós como entrenador del filial. Quimet Rifé, Esteban Vigo, Tito Vilanova, Jordi Roura y Alex García son despedidos. La junta también cerró el ejercicio económico con unas pérdidas de 169,4 millones, entre los que destacan 63,8 muy polémicos. La directiva consideró un gasto extraordinario las pérdidas que debían generar los decartados por los técnicos (Enke, Christanval, Rochemback y Giovanni, entre otros) pese a que las operaciones de venta o cesión se efectuaron con posterioridad al 30 de junio.

Habría mucha buena fe, pero de lo que no cabe duda es de que aprovecharon el tiempo a conciencia. Curioso, por otra parte, que entre los despedidos en esas fechas estuviera Tito Vilanova. Curioso.

Sport presiona
El 25 de julio de 2006 Josep Maria Casanovas ponía a disposición de su candidato favorito toda la artillería pesada y el poder de influencia de Sport: “Hoy inicia sus reuniones el Tribunal Català de l’Esport que abrirá expediente a raíz de las denuncias de tres socios. La noticia puede ser que uno de los miembros de este jurado, José María Coronas, tome la decisión de abstenerse en las deliberaciones por una serie de presiones que ha recibido ya que se le acusa de ser arte y parte pues estuvo también en la redacción de los estatutos blaugrana. En medios jurídicos, políticos y deportivos crece la sensación de que sería un error de bulto inhabilitar a la junta de Laporta entre otras cosas porque este mismo tribunal no inhabilitó a los dos candidatos a la presidencia de la Federació Catalana de Fútbol cuando en aquel caso sí se había demostrado que habían hecho trampas”.  Inhabilitar a Laporta sería un error de bulto. Lo dicen medios jurídicos, políticos y deportivos. Sólo faltaba el Clero y el Ejército para que el consenso en torno a Laporta fuera total.
Pero las presiones llegaban desde todas las direcciones. Artur Mas, por ejemplo,  consideraba “inconcebible” e “insostenible” que se planteara la inhabilitación de Laporta. Y pedía “sentido común”. Todo lo que no fuera dejar a Laporta hacer lo que le viniera en gana parecía atentar contra el sentido común.
La cuestión es que el TCE archivó las cuatro denuncias de Ferran Estrada, Eduard Fita, Nicolás Martín y Francesc Gastó por unanimidad, lo que quiere decir que el “demonio” Coronas votó por archivar y no por inhabilitar.
Josep Maria Artells denunciaría en Mundo Deportivo que “el tribunal ha estado sometido a infinitas presiones, al ninguneo mediático y político y abandonado por quienes tendrían que haber protegido mejor su independencia”.

Zapatero no lo haría
Toni Freixa, ex asesor jurídico del Barça, revelaba el 23 de julio de 2006 en Mundo Deportivo que “Laporta no puede invocar a la buena fe porque supo siempre lo que había. Yo le dije 500  veces que debía convocar elecciones en 2006”. Y respondía a las andanadas de Sport: El TCE no inhabilitó a Jordi Roche ni a Jaume Roura pese a las irregularidades cometidas porque admitieron que se habían equivocado y pidieron perdón, cosa que Laporta aún no ha hecho”. Y añadía: No me imagino a Zapatero firmando un gran acuerdo para España y alargando el mandato en el gobierno por eso”.

Bassat le deja por mentiroso
"Quiero afirmar rotundamente que el comportamiento de Joan Trayter en aquellos días fue correctísimo, que la designación de la fecha de las elecciones fue consensuada con todos los candidatos y que no entiendo la acusación que se le hace de que la fecha elegida fuera un acto deliberado para "propiciar el rápido retorno al Club de algunos de los que se alojaron en su palco durante mucho tiempo". Que yo recuerde, ninguno de los candidatos estuvo antes alojado en el palco presidencial". De esta manera desarmaba Lluís Bassat los argumentos de Joan Laporta sobre la fecha de las elecciones. Era necesario que alguien con la fuerza moral de Bassat le dejara por mentiroso. ¡Qué bien lo hacen todo!
Eso es lo que decía Josep Maria Casanovas. Toni Frieros seguía la estela: “El Barça vive un gran periodo económico. Esta tarde el FC Barcelona presentará oficialmente a los medios de comunicación los datos económicos de la temporada 2005-2006, cuyo balance se cerró el 30 de junio. Los barcelonistas tendrán una gran noticia, porque las cifras serán espectaculares. Estarán entre las mejores de los últimos tiempos y eso debería llenarles de orgullo pues ello es consecuencia de que su club está siendo bien administrado y, por encima de todo, llevado con sentido común, algo que durante alguna etapa pasada no ocurrió así, de ahí que saliera de la caja más dinero del que entraba. En la primera temporada de Joan Gaspart como presidente –que arrojó fuertes pérdidas–, el club fue capaz de generar ingresos por valor de 110 millones de euros. Cinco años después, el club azulgrana ha llegado a los 260 millones de euros. Es una cifra extraordinaria que pone de manifiesto el profundo conocimiento del mundo del fútbol de las personas que llevan las riendas del Barça. Un éxito que va asociado, claro, al prestigio de la marca Barça en todo el planeta". Lamentablemente, esta declaracion de buenas intenciones no se vio refrendada cuando la nueva junta de Rosell tom posesion de su cargo en 2010 y descubrio cientos de irregularidades en la gestion del equipo de gobierno de Joan Laporta. Seguia euforico Frieros: "Hace cinco años, a nivel económico y deportivo, el FC Barcelona compartía posiciones con el Valencia, por ejemplo. No estaba entre los mejores diez clubs del orbe. Hoy, sólo Manchester United y Real Madrid ganan más dinero que el Barça, con la salvedad de que es la entidad azulgrana la que más ha crecido en los últimos tiempos. En todo el maremagnum de números que hay en un balance, reparo en un dato que me llama poderosísimamente la atención. En el último año de Gaspart, el Barça destinaba el ¡88%! de su presupuesto a la masa salarial deportiva (fútbol+secciones). La UEFA y el G-14 aconsejan un ratio máximo del 60%. Pues bien, el FC Barcelona, desde que llegó Laporta a la presidencia, ha destinado el 50% (2003-04), 46% (2004-05) y 55% (2005-06). Eso, señores, es sentido común, equilibrio y nunca estirar más el brazo que la manga”. ¡Qué maravilla! Ante un paisaje tan maravilloso al hombre de la calle no le quedaba más remedio que preguntarse: “¿Y para qué queremos elecciones si estamos tan bien?”

MAÑANA, PRÓXIMO CAPÍTULO

Elecciones 2006, por imperativo legal (VI)

Aparece Rosell / ¿Vamos a la playa? / “Cuando la continuidad es buena” / ¡Burro! / Los políticos entran en escena / Desagradecido / "Sucia campaña" / Rosell le da lástima / Viajecito para Sebastià Roca / Tiene la exclusiva de la solidaridad / “No renunciaré a mis principios cruyffistas” / Los límites de la crítica / “¡Ya hemos aprendido!” / No es el amo del club / Golpe de estado / ¿Dónde están las confabulaciones? / Conseguir las firmas, complicadísimo /

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