2012-04-05 17:04 FC Barcelona Por: Administrador

Elefant Blau, expertos en crispación. Joan Laporta (I)



En junio de 1997 Joan Laporta y su suegro, Juan Echevarría, participaron en una reunión a la que también asistieron Evarist Murtra, Joan Castells, Armand Carabén, Jacint Borrás, Albert Perrín y Joan Patsy, entre otros, y en la que se trataba de formalizar una candidatura de consenso capaz de convertirse en alternativa válida a Josep Lluís Núñez.  Era un encuentro de opositores críticos, esos que tan poco le gustaron a Laporta durante su etapa presidencial.
El diario As descubría que “allí empezó su andadura. En 1997 Laporta decidió apoyar a Ángel Fernández en un intento suicida de derrotar a Núñez. No fue posible, pero se posicionó bien, después fundó “Elefant Blau” junto con el también abogado Sebastiá Roca.
En 1999, desde la citada plataforma, se promovió la realización de una auditoría externa, puesto que se consideraba que el endeudamiento del Barcelona alcanzaba los 14.000 millones de pesetas. Después llegó el momento de denunciar el plan “Barca 2000” para ordenar el entorno urbanístico del club. El desgaste hacia Núñez tuvo sus frutos y en mayo de 2000, Núñez presentó su renuncia. La nueva convocatoria electoral (junio de 2000) le situó junto al publicista Lluís Bassat. El otro candidato, Joan Gaspart, vicepresidente de siempre con Núñez, tenía todas las de ganar y así fue. Poco después, “Elefant Blau”, murió”.
Murió después de años de incesante actividad, de dos derrotas electorales y una absurda moción de censura. Sin embargo, valió la pena. Se trataba de crispar el ambiente, erosionar la figura del presidente y crear un clima irrespirable que favoreciera sus intereses para imponer su cambio. Fueron años de intenso trabajo, de constante desestabilización, de continuas apariciones públicas y de permanente crítica contra todo y todos los que representaban el gobierno del Barça. Un repaso de actos y palabras de los representantes más ilustres de la oposición en ese periodo servirá para refrescar la memoria sobre esa turbulenta etapa de la historia del Barça en la que todo valía con tal de conseguir el ansiado poder. Así se abrió paso Laporta y su entorno en su camino hacia el poder.

JOAN LAPORTA

-“La directiva quiere poner en marcha proyectos económicos con los que el socio perderá la propiedad del club”. Era la teoría del miedo expresada en su grado más perverso. Durante su presidencia nadie sembró la duda sobre oscuros y no explicados proyectos económicos que Laporta trató de poner en marcha en sus constantes viajes a México, Miami, Uzbekistán o Dubai.



-“La directiva da la sensación de que tiene miedo de que se celebre el voto de censura”. ¿Si no era miedo lo mostrado por la junta de Laporta tratando de evitar las elecciones en 2006, qué era?

-“Núñez no es quién para aceptar o no una moción de censura, que es un derecho que figura en los estatutos del club a favor de los socios que quieran usarlo”. Lo dicho, ¿quién era Laporta para “aceptar o no” el fin de un mandato “que figura en los estatutos”?

-“Como presidente de un club democrático, Núñez debería tutelar el voto de censura para que éste sea pacífico y evitar la confusión que está generando”. Con él cambiaron las tornas. Los que no eran pacíficos y creaban confusión eran los que negaban sus palmas a cualquier propuesta del presidente y cuestionaban su gestión.



-“Debe haber una rectificación de la comisión jurídica y que digan que su criterio sobre el calendario no era el acertado. El grupo decidirá la fecha porque el nuestro sí es democrático”. Seguimos esperando su rectificación admitiendo que su criterio no era el acertado en el asunto de las elecciones de 2006. ¿Los criterios democráticos quedaron olvidados en el baúl de los recuerdos de la oposición crispante? Él tenía potestad para marcar los calendarios, tanto cuando estaba fuera del club como cuando mandaba con tics dictatoriales.

-“No nos fiamos de las cifras que nos dijeron porque los miembros de la Comisión Jurídica tienen antecedentes recientes como manipuladores con el objetivo de confundir”. Manipuladores y, seguramente, embaucadores. Nadie ha manipulado y confundido más al socio que Laporta. ¿Por qué habríamos de creerle más a él que a sus antecesores? ¿Por qué habría que fiarse más de un modelo que concluyó dejando 15 víctimas por el camino?

 -“Estos intentos de aniquilar minorías son actitudes más propias de un régimen dictatorial e impropias en democracia”. Minoría en la junta eran Rosell, Bartomeu, Monés y Moix. Su aniquilación seguramente no fue propia de un régimen dictatorial ni impropia de una democracia. A fin de cuentas se trataba de una minoría incómoda y prescindible. Con Laporta en el poder lo único que ha contado han sido las mayorías. Para las minorías tenía reservado el rodillo democrático de “hágase mi voluntad así en la tierra como en el cielo”.

 -“La actitud de Núñez ante la moción da pie a pensar como si estuviera a punto de perder un negocio. Parece que la directiva está nerviosa, tendría que empezar a tranquilizarse”. Los nervios desaparecieron y llegó la tranquilidad de la mano de Laporta. Por ejemplo, en la escena de El Prat, cuando el simple pitido del arco de seguridad del aeropuerto consiguió sacar de sus casillas y dejar en calzoncillos al nuevo y tranquilo presidente. ¿Estaba perdiendo algún negocio entonces? ¿Lo perdía cuando en Old Trafford se comportó como un hooligan descontrolado? ¿O cuando se lió en una disputa callejera con un ex empleado? ¿O cuando despachó al chofer en plena vía pública? ¿O cuando perdió los estribos ante las peñas? Con sus prisas por el tema de la ampliación del Camp Nou, el equipo de Miami o la venta del Mallorca también él ha dado la sensación de estar perdiendo algún negocio mientras se acababa su tiempo. Sólo así puede explicarse que bendijera la puesta en marcha de una trama de espionaje a sus propios vicepresidentes. Parecía como si algún negocio dependiera del resultado de la investigación. Quizá un negocio de alfombras. Todo es posible.

 -“En el programa electoral Núñez no hacía ninguna referencia a la posibilidad de entrar en bolsa, como desea”. Ni hacía referencia ni se lo propuso jamás. A falta de argumentos tangibles, Laporta jugaba con supuestos deseos. A él le pusieron una moción de censura por hechos constatables, no por sus deseos futuros. Tampoco en su programa electoral había referencia alguna a un aumento descomunal de cuotas, a la incorporación de un directivo adscrito a la Fundación Francisco Franco o a la endeblez de una estructura jerárquica que nunca llegaría a funcionar como un grupo homogéneo. Y a las 15 dimisiones me remito.

-“No pueden negar que entrar en bolsa es una forma indirecta de transformar el Barça en sociedad anónima. ¿Puede asegurar Núñez que no estudia este proyecto? ¿Puede asegurar que ni él ni ningún directivo  querrá apropiarse del club comprando acciones?”. ¿Puede asegurar Laporta que ha cumplido su palabra de no vender un palmo de patrimonio tal y como juraba en su programa electoral? Núñez, en cambio, tuvo durante 22 años la oportunidad de demostrar que su gobierno no pasaba por convertir al club en sociedad anónima. Tiempo al menos tuvo para intentarlo, y no lo hizo. Él sí lo pudo demostrar.

-“Ronaldo no se fue antes de las elecciones porque quisieron hacernos creer que se le podía recuperar (…) Aún tras las elecciones jugaron con la ilusión de que se quedaría”. El nombre de Ronaldo podría cambiarse perfectamente por el de Beckham y el mensaje seguiría vigente con Laporta, el mismo que utilizó su apellido para engañar al socio.

-“El organigrama técnico está sobredimensionado y ha faltado planificación en los fichajes”. ¿Planificación es, por ejemplo, fichar a Rustu antes que al director técnico y al entrenador? Con Laporta lo que estuvo sobredimensionada fue la nómina de empleados, que se multiplicó por tres con conocidos, amigos, primos, cuñados y hasta novias.

-“Queremos evitar que se apropien del club”. ¿No sería eso que Laporta no había digerido el enésimo triunfo electoral del nuñismo? Lo único que logró con su crispación prefabricada fue cambiar a Núñez por Gaspart. Eso significaba que estaba más cerca de hacerse con la propiedad del club.

-“El socio no va al estadio”. Diez años después, con Laporta en el palco, las cosas seguían igual o peor… y con triplete por medio.

-“Tiene afán por controlarlo todo y una falta de cultura democrática”.  A Laporta siempre le ha gustado descalificar a los demás, sobre todo a los que no le dan la razón. Le ha gustado tanto como le ha disgustado que se le lleve a él la contraria. Tampoco se ha caracterizado por su predisposición para delegar a lo largo de sus dos mandatos. Eso es sinónimo de deseo de controlarlo todo personalmente, hasta el punto de permitir el espionaje a sus vicepresidentes como si tal cosa. ¿Será por una carencia de cultura democrática o porque le tenía ganas a los espiados?

- “Igual que solicitamos el censo, tenemos derecho a conocer la lista de compromisarios en un plazo de 48 horas. Lo único que tiene que hacer el club es imprimirla”. También en esto cambió de opinión, vio la luz y se contagió de los pecados que denunció en el pasado. Laporta no es nadie para dar lecciones de transparencia.

-“Estamos estudiando los derechos que tienen los socios compromisarios, ya que al ser elegidos por ordenador no tienen ningún derecho para representar al resto de socios”. Eso era antes, cuando los compromisarios votaban lo que él no quería. Luego, manipulaciones al margen, cuando votaban lo que a él le interesaba, los siguió eligiendo por ordenador y le pareció fantástico que representaran al resto de socios. Es la diferencia entre desear el poder y disfrutarlo.

- “Nos haría ilusión que el Barça potenciara a equipos catalanes”. Otra sentencia que seguía vigente al final de su mandato. Que se lo pregunten a la Santboiana, el Terrassa, la Gramenet o La Rapitenca. Laporta es el mejor prometiendo. El problema llega cuando toca cumplir.

-Leído en Sport: “El Elefant estudia querellarse por la presunta venta del censo porque, según Laporta, después de una denuncia de Murtra,los directivos no lo han desmentido ni anunciado una demanda contra él. Puede entenderse que si el club no dice nada, se trata de un silencio afirmativo. Quien calla otorga”.  Si todos los silencios de la junta de Laporta, parapetados en indignas cláusulas de confidencialidad o simplemente en falta de ganas de ejercer la transparencia, tuvieran que interpretarse como un “quien calla otorga”, la imagen que el socio tendría de ella sería todavía mucho peor y rozaría lo delictivo.

-“Laporta sospecha queha habido un desvío importante de dinero en las contrataciones de algunos futbolistas”. Perrín muestra el recorte de un diario de Marsella para probarlo.Ambos sospechanpor comentarios que han llegadoque el Mónaco sólo recibió 500 millones por Anderson, lejos de los 3.000 que el Barça asegura haber pagado.” Sospechan, comentarios que han llegado… Han llegado también comentarios sobre diversas operaciones realizadas durante el mandato de Laporta. A los que se han atrevido a cuestionarlas se les ha tildado de antibarcelonistas, rencorosos, casposos, nostálgicos del pasado… Con la llegada al poder de Laporta se acabó en el Barça la posibilidad de discrepar sin riesgo de ser excomulgado del barcelonismo. Lo de Anderson parece un juego de niños comparado con el tufo que desprenden las operaciones de Henrique y Keirrison realizadas a espaldas del entrenador y de los socios propietarios del club.

- “Que Núñez diga de cuántos carnets del FC Barcelona dispone la empresa Núñez y Navarro y la aportación económica que hace por ellos”. Laporta podía dudar de los carnets de Núñez, pero que nadie se atreva a cuestionar el uso que ha hecho él de la visa del club. No sé si Núñez pagaba sus carnets o no. Lo que sí era pública y notoria era su solvencia económica para hacerlo. A Laporta, en cambio, no se le conocía patrimonio personal notable cuando entró en el club. También hubiera significado un sano ejercicio de transparencia la decisión nunca adoptada de informar al socio acerca de los asientos de tribuna adjudicados a determinados directivos y personas allegadas saltándose la lista de espera de los socios, que ya podían seguir esperando. O la de informar sobre la identidad de los compromisos que disfrutaron de las finales de París y Roma con las entradas de los socios. “Que Núñez diga”, exigía Laporta. ¿Dijo algo él?

- "Si Núñez es tan valiente, que convoque elecciones". Eso lo mantenía seis meses después de que Núñez ganara las elecciones y él las perdiera. Por su parte, tampoco él demostró un mayor grado de valentía tratando de convocar las elecciones fuera de plazo y obligando a un juez a sacarle los colores.

-"Núñez ha menospreciado a un grupo de socios que están ejerciendo un derecho contemplado por los estatutos". ¿Qué hicieron Laporta y los suyos, por ejemplo Sala i Martín, con Oriol  Giralt y con los socios que se guiaron por el redactado de los estatutos? ¿Apreciarles, quizá? Laporta y sus acólitos no mostraron jamás el más mínimo respeto hacia aquellos socios que se negaron a reirles las gracias.

-"Que asegure que el patrimonio del club nunca estará vinculado directa o indirectamente a ninguna sociedad anónima". Tan demagógico como lo sería exigirle a Laporta que asegurara que no iba a atracar un banco.

-"Decir que preside con la mayoría es faltar a la verdad. Es el presidente de una minoría. Sólo le votaron 24.025 socios, menos del 30% de la masa social. Hubo 60.000 que no le votaron". En cambio, los 27.000 que le votaron a él constituían para su variable punto de vista una abrumadora mayoría. El destino le llevó a probar su propia medicina. En la moción de censura de Oriol Giralt casi 100.000 no le votaron a él. Y aún así, siguió aferrado al sillón como una lapa.

-"La asamblea ha sido un acto de reafirmación nuñista". La reafirmación laportista en sus asambleas precisaba de cava y canapés previos con el senado para ganarse su adhesión, o la intervención de futuros directivos estratégicamente situados entre los asistentes para crear el estado de opinión pretendido entre los asambleístas, los mismos que con Núñez eran gente del Imserso y con él unos tipos muy majos.

-"Núñez estuvo en su línea del ejercicio de cinismo constante y de menosprecio a los socios que nos han dado su apoyo, que son muchos". Más eran los que dieron su apoyo a Núñez en las elecciones, para quienes Laporta jamás mostró el más mínimo respeto. Y más fueron también los que respaldaron a Oriol Giralt en su moción. Su cinismo le llevó a insinuar que el sentido de su voto de censura nacía de una trama que supuestamente organizaba Sandro Rosell. Vamos, que los socios eran bobitos y se podían dejar embaucar por cualquiera.

-"A la directiva le falta cultura democrática". Lo decía él, que repartía los carnets. Con él  se entendió por cultura democrática dar entrada en la junta a la Fundación Francisco Franco o poner detectives a espiar la vida privada de los cuatro vicepresidentes... amigos. Con amigos así, ¿quién quiere enemigos? Cada uno es libre de concebir la democracia  a su manera.

-Admitiendo la moción: "Ellos dicen que es un acto de responsabilidad, lo que quiere decir que hasta ahora habían actuado con irresponsabilidad". Cómo le gustaba a Laporta rizar el rizo y jugar con las palabras en beneficio propio. ¿Cuando Laporta hablaba de democracia en la moción que le planteó Oriolt Giralt habría que interpretar que hasta entonces había actuado antidemocráticamente?

-"Independientemente del resultado de la moción, nosotros nos constituiremos en una plataforma de oposición constructiva y de control de la junta". Si a alguien se le hubiera ocurrido decir algo parecido durante su mandato, para Laporta y los suyos habría sido un "resentido" y "casposo" que "no ha digerido su triunfo electoral".  Con Laporta ya no se llevaban ni las plataformas opositoras ni mucho menos controlar a la junta. El “independientemente del resultado de la moción…” revelaba claramente el espíritu de su estrategia. No estaban dispuestos a rendirse ni recibiendo un severo correctivo en las urnas. El objetivo estaba por encima de cualquier resultado electoral. Así entendía él la democracia, no aceptándola.

-"Núñez miente y engaña a los socios". Dicho por él, y con la perspectiva del tiempo y los embustes de Beckham, del cuñado, del patrocinador chino, de la autocomplacencia, de las entradas de París o de la venta de patrimonio, suena a tomadura de pelo.

-"Extiende el mensaje del miedo propio de una persona intolerante y autoritaria". Él no era intolerante ni autoritario cuando extendió el mensaje del miedo anunciando poco menos que el fin del mundo si se imponía la moción de censura de Oriol Giralt o si Sandro Rosell ganaba las elecciones.

-"Recomiendo a Núñez que no vea fantasmas, sólo somos un grupo importante de socios y, como tal, debe tenernos en cuenta, que no busque personajes inexistentes". Para fantasmas y personajes inexistentes bastante tendría él con Sandro Rosell, a quien siempre vio detrás de cualquier cosa que se moviera y que pudiera alejarle de su ansiado poder.

-"Núñez quiere criminalizar el voto de censura". Poco más o menos lo mismo que hizo él.

-"Pido el mismo trato en los medios de comunicación". Oriol Giralt ni se atrevió a pedir algo semejante. Su nivel de prepotencia no llegaba al de este opositor que exigía a los medios ser tratado igual que el presidente del Barça. Eso era cuando aún no había alcanzado el poder. Una vez en la presidencia, se acostumbró a exigir, exigir y exigir. Eso siempre se le dio bien.

-“Todos sabemos el control que tiene Núñez sobre los compromisarios". Lo que descubrimos luego es cómo corría el cava y los canapés entre los compromisarios en las fechas previas a la asamblea. El peor Núñez fue un angelito comparado con Laporta y sus métodos infalibles.

-"No puede despreciar a 6.000 socios que nos han dado su apoyo; que deje de tener actitudes despectivas con ellos". Los desprecios se los reservaba él para los 24.000 que rechazaron su gestión y a los que no quiso escuchar, prefiriendo la opinión de unos pocos compromisarios a los que había invitado previamente a un suculento pesebre.

-"Hay muchas personas en Catalunya con capacidad y ganas de ser presidente del Barça que cuando vean que se acaba el dictador saldrán a la luz". Por ejemplo él, claro. Su educación democrática le llevaba a llamar "dictador" a un antecesor suyo elegido democráticamente por la voluntad de los socios. Luego pediría para él un respeto que fue incapaz de brindar a los demás. No se puede ir por la vida llamando gratuitamente  dictador a nadie. Pero así era Laporta cuando preparaba su “golpe de estado” contra el “dictador”. Calumnia, que algo queda.

-"Núñez debería haber ganado algunas elecciones más para sentirse legitimado". Para legitimidad, la suya. Disfrutó de dos mandatos habiendo sido elegido una sola vez. La continuidad se la mangoneó con Sala i Martín programando las elecciones de 2006 para el mes de agosto, cuando el socio se encuentra en la playa y no está para debates. Las fechas veraniegas de las elecciones que tanto criticó a Núñez las utilizó él para agarrarse al sillón como a un clavo ardiendo. Le volvió a faltar higiene democrática. De un presidente que venía de ganar la Champions debía esperarse un comportamiento más noble, ético y generoso. Está visto que el buen rollo lo reservaba exclusivamente para sus obras de caridad con el dinero de los socios.

-"El nuñismo se caracteriza por una forma autoritaria y victimista de hacer las cosas". Eso lo decía quien aburrió a 15 directivos, a los que obligó a marcharse hartos de sus tics autoritarios, el mismo que veía tramas y conspiraciones detrás de cada crítica, el que se defendió de cada una de sus travesuras con aquello de que “van a por mí, me tienen ganas, no toleran mis ideas y mi forma de llevar el club…”

-"Núñez ha practicado un populismo autoritario". Y él se esforzó por mejorarlo con aquello de "al loro, que no me gusta nada que os embauquen. Que no estamos tan mal, hombre". Eran comportamientos basados en el populismo y en el autoritarismo. Estaba claro que Laporta renegaba de Núñez fundamentalmente para quitarle de enmedio y ponerse él. Pero repitió sus peores vicios con devoción y casi rayando la admiración.

-"Núñez utiliza arbitrariamente todos los recursos que le confiere la entidad para eternizarse en la presidencia. Ha identificado el Barça con su propia persona. Nosotros queremos abrir el Barça al futuro y superar esta etapa". Así se expresaba quien utilizó a la asamblea (a cuyos asistentes consideraba del IMSERSO) para legitimar su continuidad en el cargo sin que nadie se lo pidiera en base a una votación manipulada y realizada a mano alzada, una costumbre más propia de una república bananera que de una entidad moderna y transparente. No era la mejor manera de abrir el Barça al futuro, especialmente después de saber que la mayoría de los socios estaba harta de él. “Nosotros queremos superar esta etapa”. ¿Y los demás, los que no eran “nosotros” y eran mayoría? ¿Se habrían tomado la molestia de asegurarse de que también querían superar esa etapa o su opinión era irrelevante, de clase B?

-"Por higiene de poder creemos que tienen que marcharse". Un argumento de peso, sin duda. Luego Laporta pondría de moda su propia higiene, la que exige de duchas de champán Moet Chandon en locales públicos.

-"El objetivo de la moción es llegar a los dos tercios de los votos, aunque nos daríamos por satisfechos con una victoria por una sola papeleta". Con el paso del tiempo cambiaron sus aspiraciones. Diez años después se dio por "muy satisfecho" perdiendo por más de 10.000 papeletas y con el 60% del electorado en contra. ¿Quién era el hipócrita aquí?

-"Si el socio quiere seguir con Núñez acataremos su voluntad, aunque antes deberíamos comprobar el índice de participación". Eso es, no se trataba de dar facilidades. Si gana Núñez ya encontraremos la manera de buscarle las cosquillas, lo que no hizo nadie con él cuando legitimó su continuidad basándose en un cuestionable recuento a mano alzada. 

-"Si la participación supera el 50% ganaremos". Laporta nunca ganó a Núñez en las urnas. Ni con mucha ni con poca participación.

-"Nuestro objetivo es que se convoquen unas nuevas elecciones democráticas y participativas en las que todos los candidatos tengan las mismas oportunidades". Eso mismo es lo que pensaban los que hubieran optado a la presidencia del club si Laporta hubiera convocado en 2006 unas elecciones democráticas, limpias y participativas. Ellos no tuvieron las mismas oportunidades que Laporta porque ya se encargó él, conchabado con Sala i Martín, de que el proceso  fuera cualquier cosa menos participativo.

-"A todos los que no están con él los considera sus enemigos, como si los socios estuviéramos obligados a rendir culto a su personalidad". ¿Se referiría a Núñez o a sí mismo?

-"El club no debe seguir caminando al dictado de Núñez, sino que debe haber alguien que salga al paso de aquellas cosas que se hacen mal". ¿Por qué eso debía ser así antes y en cambio durante su controvertido mandato el que se atrevía a salir al paso para denunciar sus errores y excesos era un resentido?

-"Yo voté a Cambra en el 89 y me considero estafado, es un traidor a las ideas del 89. Hace nueve años reivindicábamos lo mismo y no ha cambiado nada". Lo mismo pensaban de él los 15 directivos que decidieron abandonarle. También ellos se sintieron estafados y traicionados por el incumplimiento del proyecto de 2003, fundamentalmente en el apartado del levantamiento de alfombras. Sin embargo, en este caso los “traidores” fueron ellos y no quien incumplió las promesas electorales.

- "¿Para qué se ficha a Koeman? Si viene a sustituir a Rexach, no lo entiendo, porque según dijo él, se fue del club porque no tenía trabajo". Algo parecido sucedió con su amigo Enric Masip cuando admitió que, ante su incompatibilidad con Valero Rivera, había sido invitado a seguir en su puesto en la sección de balonmano sin hacer nada. Igual servía para el balonmano que para la Fundación. También le ofreció a su amigo Hristo Stoichkov entrar en el cuerpo técnico del club para hacer cualquier cosa. Lo que fuera. La nómina de empleados se iba multiplicando y nadie perdió un minuto en explicar a los dueños del club en qué consistía el trabajo de Flavia Massoli, trabajo que, por cierto, financiaban ellos.

-"No descartamos otra moción de censura si siguen adelante con los proyectos de la construcción de un parque lúdico en las instalaciones del Camp Nou, lo que es un paso para la transformación del club en SA". Con una moción de censura no tenía bastante. Preparaba otra basándose en supuestos más virtuales que reales. Él, sin embargo, no dio ninguna opción para que le pararan los pies con su pelotazo del Miniestadi.

-"El objetivo del Elefant es controlar la gestión de la directiva, defender los derechos de los socios, promover la democratización del club, dar apoyo al equipo". Los que repitieron tan nobles objetivos durante el laportismo fueron desleales y malos barcelonistas.

-”Laporta ha solicitado que el club promueva un referendo para votar la viabilidad del proyecto Barcelona 2000...”. ¿Qué referendo promovió Laporta para consensuar el pelotazo del Miniestadi?

-"Núñez tiene secuestrado al barcelonismo por no despedir a Van Gaal". Eso mismo pensó e 60% del barcelonismo de él entre otras cosas por no prescindir de los interesados consejos de su socio-cliente-amigo Johan Cruyff. ¿No fue eso tener secuestrado al barcelonismo’

-"Lo mejor que podría hacer es irse junto a Van Gaal". ¿Palabra de un resentido, de un desleal o de alguien que no había digerido los triunfos de Núñez? ¿Tenía que irse Núñez porque así lo había decidido él? ¿A quién creía representar Laporta para hablar con tal contundencia?

-"Gaspart se distingue por faltar sistemáticamente a la verdad". Gaspart y Laporta acabarían siendo íntimos amigos.

 -"Estamos abiertos a cualquiera que crea que el nuñismo ha de acabar". Todo valía contra Núñez. Hasta "cualquiera" servía para sumar fuerzas en el abordaje del gran objetivo del asalto al poder.

-“La directiva obstaculiza cualquier iniciativa que lleve a los socios a participar en la vida del club”. Y para solucionarlo, él se preocupó de fomentar la participación del socio en la vida del club programando unas elecciones a la presidencia en agosto, seguramente para Laporta el mes más participativo del año.

-“Nuestras actuaciones siempre se tienen que tomar en positivo porque son para garantizar el futuro del club. Nuestra iniciativa de pedir una auditoria externa no es beligerante, sino constructiva”. En cambio, los que luego se atrevieran a cuestionar su gestión serían negativos, desestabilizadores, beligerantes y destructivos. Así de cínico es el hombre.

-“A la directiva le espera un golpe duro y definitivo.” Así, a base de golpes y mamporros, se abrió Laporta camino hacia el trono del Camp Nou.

-“Si continúa la dinámica de endeudamiento,  puede que el club tienda a una situación que la misma junta  pretenda salvar justificando el cambio  de modelo, es decir, pasar  de una sociedad deportiva a una sociedad anónima deportiva”. Él se montaba su propia película. Laporta decidía por su cuenta lo que Núñez haría en el futuro. Y eso, que sólo existía en su imaginación, ya le daba para justificar una moción de censura. Cuando no había argumentos tangibles, Laporta recurría sin complejos a su propia realidad virtual.

-·"El Barça 2000 es “Nuñolandia”. Eso lo decía quien puso en marcha su faraónico proyecto de remodelación del Camp Nou sin permisos municipales, ni acuerdos vecinales ni el visto bueno de los socios. A él le daba igual todo eso. Le bastaba con poderse hacer la foto junto al mediático arquitecto Norman Foster -casualmente elegido para realizar las obras- y que ésta diera la vuelta al mundo. El socio sigue esperando que le expliquen la cuantía de la factura de esa foto.

-“L´Elefant acabará con el áurea de buen gestor que proyecta Núñez”. L´Elefant le sirvió a Joan Gaspart de ayuda inestimable para alcanzar la presidencia. Tres años de Gaspart fueron suficientes para que el socio reclamara un cambio radical. El buen recuerdo de la gestión de Núñez no sólo no lo pudo borrar Laporta ni su grupo de fieles sino que cuando tuvieron la oportunidad de levantar las alfombras y dejar al descubierto las supuestas irregularidades de gestiones anteriores, no lo hicieron.

-“Núñez debería dar publicidad de que un grupo de socios pretende auditar las cuentas, porque el hecho de no hacerlo puede resultar sospechoso. Las trabas que está poniendo significa que esconde algo”. El destino es cruel. El paso del tiempo le ha retratado. Él, que como presidente se caracterizó por esconderse detrás de misteriosas cláusulas de confidencialidad que invitan a la sospecha para evitarse tener que dar explicaciones sobre sus actos, pedía transparencia y hablaba de "sospechas". ¿Será que él no escondía nada en sus constantes viajes opacos?

-“La reacción de la junta directiva ante la petición de una auditoría externa demuestra el miedo que tienen a que se conozca la realidad económica del club, a que la auditoría demuestre que han malbaratado miles y miles de millones por su incompetencia y a que se sepa que están hipotecando el futuro del club”. Teniendo en cuenta que prometió levantar las alfombras, sorprende que no se haya sabido nunca nada de esos miles de millones malbaratados. También sorprende que el Laporta opositor se quejara de decisiones que hipotecaban el club y él firmara luego, como presidente, contratos que abarcaban su mandato y los dos siguientes. ¿No era eso hipotecar a los futuros presidentes? Hablando de incompetencia, Rosell entró en el club sin fondos para pagar la nómina de empleados y futbolistas y ante el caos financiero que se encontró no tuvo más remedio que interponer una Acción de Responsabilidad Civil, refrendada por la asamblea, para que Laporta y sus amigos respondan de sus irregularidades financieras al frente del club.

-“Están escondiendo algo y queremos saber qué es y no pararemos hasta descubrir la realidad de esta situación económica. Que Núñez dé la cara”. Seguimos esperando que alguien dé la cara y ofrezca noticias sobre lo que Núñez escondía. ¿O era todo mentira? En ese caso bueno sería que lo admitieran también y pidieran disculpas por la gravedad y ligereza de sus palabras. Lo que él escondió, con Oliver, se supo enseguida: 852.000 euros de blindaje por año y medio de trabajo. Por ejemplo.

-Sobre la actitud de Van Gaal hacia Óscar: “impresentable y lamentable. Es la prueba de que no ha entendido aún lo que es el Barça”. Luego diría que “El Elefant nunca habló de asuntos deportivos para evitar que nos tildaran de desestabilizadores”. Nunca, nunca.

-“La mentira no aguanta siempre. ¿Cómo puede tener futuro quien es incapaz de manejar las entradas de un partido de fútbol?. De pronto aparecieron miles de entradas". ¿Y qué futuro podía tener quien sí era capaz de manejar las entradas de los socios para distribuirlas según su conveniencia entre su gente y recurriendo al engaño? Se quejaba Laporta de que con Núñez "de pronto aparecieron miles de entradas". Con su nuevo estilo “transparente”, las entradas ya no aparecerían. ¡Desaparecerían!

-“Convocar unas elecciones un 27 de julio fue una desfachatez extraordinaria. Nos entretuvimos en buscar un precedente, un país, una institución importante que hubiera convocado unas elecciones un 27 de julio y lo encontramos en Papúa Nueva Guinea ¡en 1962!”. ¿Se entretendría Laporta buscando precedentes sobre una institución que convocara elecciones en agosto? Igual no encontró el dato ni en Papúa. Laporta se propuso superar a Núñez y, al menos en cuestiones de “desfachatez extraordinaria”, lo consiguió.

-“Núñez interpreta lo que es el Barça como su finca”. Eso lo decía quien colocaba en su junta a su cuñado o al frente de a fundación del club a su prima hermana. El mismo que ponía en marcha purgas para deshacerse del personal de confianza de los directivos que le abandonaron y que hacía un hueco en su directiva a los amiguetes del cole y en la nómina de empleados a sus novias. Más que su finca, el Barça fue con Laporta un cortijo privado en el que todo valía, incluido el espionaje a los suyos.

-“La liga es una enorme satisfacción para los barcelonistas, pero también una enorme cortina de humo para Núñez”. Ganar la liga suponía una cortina de humo si el presidente campeón era Núñez. Perderlo todo provocando vergüenza y sonrojo entre los socios no era una cortina de humo, "que no estamos tan mal, hombre". Mejor eso que las cortinas. ¿No significó para él una cortina de humo para sacar pecho el triplete forjado por Pep Guardiola?

-“El nuñismo es ácidamente narcotizante, hay mucha gente anestesiada por el mismo discurso de 20 años”. Su discurso, el de la primera línea mediática, los mejores años de nuestras vidas, la transparencia, el que n´aprenguin, el m´estic posant com un bacó, el  al loro, que no estamos tan mal... anestesió por muy poco tiempo y mereció el rechazo de la mayoría del barcelonismo en apenas cinco años de vigencia. Luego Guardiola proyectó la paz desde el césped ilusionando a un barcelonismo decepcionado con el estilo de su presidente.

-“Queremos transparencia económica, pues el endeudamiento es brutal y supera los 14.000 millones. Bueno, pues contra todo eso ellos dicen que el Barça gana… Es una trampa. El Barça, como todos los grandes clubs, siempre ganará algo, siempre. Y si no gana, dirá que es un proyecto de tres años. ¿Es o no una tomadura de pelo?”. Eso, ¿fue o no una tomadura de pelo lo que se vio en este club entre la final de París y la de Roma? El Barça estuvo dos años sin ganar absolutamente nada. Laporta ni siquiera pudo tener la coartada de hacer trampas escudándose en las victorias del equipo. Ni eso le quedó. Tuvo que agarrarse a lo buena persona que es y a su infinita generosidad repartiendo acciones solidarias por el mundo con el dinero de los socios.

-“Una mañana, desayunando con Carabén, convinimos en que había que hacer algo y que ese algo estaba en los estatutos del club: una moción de censura”. Convino con Carabén que la medida no era desproporcionada. Esa valoración la dejaba para los que promovieron una moción contra él diez años después. Con él de presidente, mejor no actuar y dejarle hacer. Los tiempos cambian y hay que adaptarse a ellos. Interesante también el detalle de su intención de agarrarse a los estatutos cuando le interesaba.

-“La moción frenó el proyecto Barça-2000 nuñolandia, al que se han acabado oponiendo los propios vecinos y el ayuntamiento. Este proyecto es una huída hacia adelante, se trata de construir y construir...O lo paramos o se llevará inevitablemente el Barça por delante”. El Barça 2000 se llamó con Laporta Barça 2010 y no hemos avanzado. Se inició sin permisos municipales ni acuerdos vecinales. ¿Y qué? Se trataba de vender patrimonio, hacerse la foto con Foster y construir y construir a la salud del presidente que le sucediera. Son muchos los que piensan que este faraónico proyecto puede cuestionar la estabilidad económica del club y “llevarse al Barça por delante”, pero Laporta no escuchó a nadie y fue a la suya.

-“Núñez no ha llevado este proyecto a la asamblea. No se pueden usar 20 hectáreas del club sin pasar por la asamblea Todo ello tiene un final, que es el Barça convertido en una SA de tapadillo.  Ese proyecto contempla la creación de sociedades mercantiles en el club, lo que altera su modelo. Núñez dice que el Barça no será nunca una SA porque el plan es mucho más maquiavélico: se trata de vincular el patrimonio a una sociedad mercantil que pueda pedir créditos bancarios, buscar una financiación exterior o cotizar en bolsa. En ese momento el Barça sería una sociedad anónima, indirectamente, pero lo sería. Y el socio, a casa. Como la mayor fuente de ingresos del club  sería de esa sociedad, el socio habría perdido el control”. Tampoco la asamblea dio su permiso para vender patrimonio ni se le consultó si quería convertir al Barça en el club de UNICEF a cambio de nada ni si deseaba vender el Miniestadi y transformar un Camp Nou que ya gustaba a la mayoría de los socios tal como estaba. Núñez insistía en que el Barça nunca sería una sociedad anónima con él como presidente, pero Laporta no parecía dispuesto a aceptar que la realidad le estropeara un gran titular. Él se montaba su propia película con la esperanza de convertirse un día en el héroe que evitó el desastre y salvó al club de la miseria.

-“Si Núñez pudiera hacer desaparecer al socio, lo haría. El único derecho que le queda al socio es pagar su cuota”. Con él, el socio perdió hasta el derecho a acceder a entradas que le pertenecían para finales o a localidades del Camp Nou a las que optaba a través de una lista de espera que se saltaron determinados directivos para hacérselas suyas. A Laporta no le interesaba hacer desaparecer al socio porque a fin de cuentas financiaba su gestión sin rechistar pagando una cuota que podía ser incrementada en un 40% como si tal cosa. Puestos a hacer desaparecer algo, el directivo Perrín se planteó acabar con las peñas y el fútbol base.

-“Núñez tiene un resentimiento contra toda la gente que no piensa como él. Él es así. Entiende que estar contra él es estar contra el Barça”. Ese resentimiento debía ser contagioso porque le persiguió a él durante todo su mandato.

-“No debemos tolerar que los éxitos sirvan para enmascarar una gestión”. Efectivamente, ni los éxitos de Guardiola ni la solidaridad deben enmascarar una gestión que en los despachos dejó mucho que desear y muchos interrogantes abiertos.

-“El Barça no es un club independiente, sino de Núñez”. Con Laporta el Barça perdió su independencia política alineándose a favor de los principios políticos que quiso caprichosamente su presidente, los que dejaron al club en manos del lobby de la Fundació Catalunya Oberta, que hizo y deshizo a su antojo ante la pasividad del presidente y sus directivos. También le sirvió a Laporta el club para disfrutar de los mejores años de su vida dando vueltas al mundo, a veces en jet privado, y conociendo a gente influyente que pudiera serle luego de provecho.

-“Falseando la realidad venden que han hecho el club más rico del mundo y es mentira. Núñez sustenta todo su discurso en que es un excelso gestor. Mentira.” Mentira, porque así lo había decidido él. De esta manera rebatía los hechos cuando no podía mandar. Sólo él tenía derecho a convertir el Barça en el club más rico del mundo. Los demás sólo decían mentiras. Y lo que él dejó es un club que necesitó de un crédito de 150 millones para poder subsistir. ¿Mentira?

-“Queremos recuperar la cultura democrática para acabar con el estás conmigo o contra mí. El socio debe conocer la realidad económica. Queremos que todas las elecciones que vengan sean limpias y que todos los candidatos tengan las mismas posibilidades”. La nueva cultura democrática pasaba por interpretar los estatutos de acuerdo con sus intereses, por el desprecio absoluto de las minorías a la hora de gobernar, por mentir a la asamblea y ocultarle información... El "estás conmigo o contra mí" alcanzó su máxima expresión durante el laportismo y difícilmente puede encontrarse en la historia del club unas elecciones con mayor grado de impurezas y suciedad que las que Laporta convocó en agosto de 2006.

-“Núñez aprovechó la final del Manchester-Bayern para pagar favores a las peñas”. Favorecer a las peñas era para Laporta motivo de crítica. Con él a quien había que pagar favores era a los familiares, amigos y clientes de los directivos, como luego quedaría demostrado en cuanto tuvo la oportunidad de poner en práctica sus buenas intenciones.

-“En la junta hay una serie de elementos que nos avergüenzan, que son partícipes de un estilo impresentable. Los jóvenes protagonizan un ejercicio de vanidad equivocado”. Cuando lo que avergonzaba al barcelonismo eran las actitudes de su presidente, éste optaba por solucionarlo diciendo que no se reconocía y a otra cosa mariposa. Y el álbum de fotos de Laporta, feliz y contento mientras la figura del presidente del FC Barcelona era agasajada en diferentes puntos del planeta, era un “ejercicio de vanidad” acertado, por supuesto. Situaciones como las del espionaje a los propios directivos, las farras del presidente en locales públicos, las comilones en los mejores restaurantes a la salud de los socios o los viajes en jets privados a lo grande sí conseguirían avergonzar a los socios, aunque no a quien se aprovechó de todo ello.

-“Nosotros no queremos una junta de salvación sino salvar al Barça”. Y pasados los años los socios apostaron de forma mayoritaria por el "Dios nos libre de los salvadores de la patria". Un poco más y consiguen hacerlo desparecer.

 -“En la final de la Champions lo único que dependía del Barça eran las entradas y en eso hicimos el ridículo delante de toda Europa”. En la final de 2006 él y su junta hicieron el ridículo solamente ante los socios. Nada serio, debió pensar.

-“Núñez actúa como si fuera el propietario del club. Hoy por hoy es suyo y de 40 directivos que nadie sabe qué función tienen”. La función de los miembros de su directiva sí fue conocida, consistió en hacer sonar las palmas para celebrar todas sus decisiones. Y si no se producía la unanimidad, se ponía en marcha una purga exterminadora. Resultado final: 15 bajas en la junta y sólo 4 supervivientes del proyecto votado por los socios en 2003. No le aguantaban.

-“No están legitimados para negociar contratos de concesión de negocios televisivos a partir del año 2003, más allá de su actual mandato. Es un insulto a los socios y a futuros presidentes”. Efectivamente, que para insultar a los socios y futuros presidentes ya se bastaba él firmando contratos que expiraban siete años después del final de su mandato y blindando a los suyos por si a su sucesor le daba por prescindir de ellos.

-“De la misma forma que hipotecan derechos de TV, Núñez podría firmar contratos para el año 2025, 2050 o 3000. Es la máxima expresión de una gestión pésima y temeraria que puede llevarse al club por delante”. Cuando él hizo lo mismo a su manera con una gestión temeraria su intención, evidentemente, no fue la de llevarse el club por delante, sino la de decidir por los presidentes futuros, seguramente peor preparados que él para firmar acuerdos. Ya trabajaba él por ellos. Debían estarle, pues, agradecidos.

-“Liquidan la cantera por necesidades urgentes de financiación”. Liquidar la cantera era dejar a sus sucesores en la mochila a Valdés, Puyol,  Xavi, Iniesta, Motta, Gabri, Oleguer y Messi.

-“Debemos felicitarnos por la liga, pero se ha ganado un título de cuatro posibles”. Eso estaba muy mal. Mucho mejor ganar cero de seis en dos años, que es lo que ocurrió cuando Oriol Giralt le planteó a él la moción de censura.

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