2014-03-26 18:03 FC Barcelona Por: Administrador

En el origen de todo lo malo siempre está Pepe



Joan Tubau

En las últimas horas se ha sabido que Cesc Fàbregas buscó a Pepe tras el segundo gol conseguido por Messi en el Bernabéu para responder a una provocación de Pepe después de conseguir Benzema el 2-1 en el clásico. No podía ser de otra manera. Detrás de todo lo malo en el fútbol siempre está Pepe, el jugador más lamentable, violento y teatrero del fútbol español. El mismo que lanza cortes de mangas a los aficionados rivales, tira mocos a sus contrarios, pisa manos o intenta descuartizar a los rivales a patadas o a puñetazos. Cesc chocó su brazo izquierdo con su costado cuando se encaminaba a felicitar a Messi, Pepe se encaró con el, le pellizó el cuello y le dio un cabezazo. Los dos en el suelo y Busquets que pasa por encima. No hay más que ver la cara de "macarra de taberna", término muy utilizado en la tele de Florentino, que pone Pepe agarrando por el cuello a Cesc. En ese momento Pepe es feliz, está en su salsa.



Pepe bordó su más memorable actuación teatral en el clásico convirtiéndose en la víctima de un pisotón de Busquets que no fue tal, como demuestran las imágenes. En caso de haber rozado, simplemente rozado, Busquets sus tacos con la cara de Pepe, le habría dejado una señal. Y a éste le hubiera faltado tiempo para mostrar al mundo la imagen de la agresión que nunca existió, pero que ha servido al aparato de propaganda y distracción de Florentino Pérez, compuesto por ilustres mariachis, para evitar hablar de la victoria del Barcelona y de la derrota del Real Madrid.

Y es que Arbeloa tenía razón en su tuit. "Lo de siempre, ¿no?", decía. Efectivamente, lo de siempre. Si gana el Real Madrid, partidazo de un equipo imperial y glorioso. Y si pierde, el árbitro, el pisotón o lo que haga falta. Se habla de cualquier cosa menos de que el Barça volvió a humillar al Real Madrid en el Bernabéu. Y se busca al árbitro como excusa, el mismo árbitro que dejó al Barça groggy con un penalti que simuló Cristiano Ronaldo y que, en caso de ser cierto, se produjo medio metro fuera del área.

Es como cuando el Barça golea a un rival. Siempre es porque el contrariol le ha hecho el pasillo. En cambio cuando el Real Madrid se regala un festival de goles, siempre es gracias a las excelencias de sus jugadores Así funciona el aparato de propaganda de Florentino con un guión bien aprendido que se repite machaconamente. ¿Lo de siempre? Sí, lo de siempre, Arbeloa. Esta película ya la hemos visto muchas veces. Y era previsible que la volvieran a proyectar tras el último clásico en el Bernabéu.



Pero al final todo se sabe. Fue Pepe, no podía ser otro. Pepe, el de los mocos, el de los pisotones, el de las patadas, el de los cortes de manga. Fue Pepe el que inició lo peor del clásico, el juego sucio y las marrullerias. Es algo innato que va con él. Tiene problemas con el Barça y con todo el mundo. Sin embargo, el Barça sólo tiene problemas con él. ¿Por qué será?


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