2013-07-31 11:07 FC Barcelona Por: Administrador

En el Tottenham están hartos de la prepotencia del Madrid



Joan Tubau

Cuando Florentino Pérez junta los billetes suficientes, piensa que puede comprar lo que sea. Y no siempre es así. Daniel Levy, presidente del Tottenham, que por cierto no tiene problemas de liquidez, se ha hartado de la prepotencia del Real Madrid y se cierra en banda para traspasar a un jugador que tiene contrato en vigor con su club. Ya el pasado año tuvo que ceder ante el acoso al que fue sometido Modric, que no cesó hasta que Florentino consiguió vestirle de blanco. Y no quiere volver a pasar por el mismo calvario con Bale. Por eso le ha puesto un precio de 150 millones con la única intención de que le dejen en paz.



Levy intuye que Bale no es más que el penúltimo capricho de Florentino Pérez. En este caso un capricho necesario. Le ve tan desesperado por su fichaje para tratar de apagar el clamor mediático que le vende como fracasado por no haber sabido impedir que Neymar fichara por el Barça, que se ha propuesto dejarle con los bolsillos vacíos y puestos del revés. Lo quiere todo: 150 millones. Es el precio que se marca a quien utiliza la soberbia y la prepotencia como bandera y va por ahí avasallando a los demás. Al presidente del Tottenham le están cayendo palos por todas partes en la capital de España. Ha cometido la osadía de desafiar a Florentino Pérez negándole un capricho. Ha cometido la imprudencia de rechazar 98 millones de euros -la última propuesta del Real Madrid-, como si estuviera obligado a vender a un jugador con quien mantiene una relación contractual en vigor. No todo vale, ni todo tiene un precio. El orgullo de Levy y el castigo a Florentino Pérez por su prepotencia vale 150 millones. Es lo que vale Bale, según Casillas "uno de los cuatro mejores jugadores de Europa". Vamos a dejarlo en uno de los diez siendo generosos. Aunque, eso sí, Florentino volverá a sacar pecho porque, aunque no sea el mejor, sí será el más caro. En eso nunca falla el presidente del Madrid, siempre compra al más caro, aunque el más caro casi nunca suele ser el mejor.

 

 




Deja tu Comentario