2012-05-24 17:05 FC Barcelona Por: Administrador

En Madrid le buscan las cosquillas a Leo Messi



Es una de las versiones que circulan por Madrid. Según este supuesto, el desgaste en la relación de Pep Guardiola con Messi le habría llevado a tomar la decisión de abandonar. Según El Economista "el ego de 'La Pulga' ha crecido. Sus roces con Guardiola y el resto de la plantilla, también. Desgaste que va camino de convertirse en divorcio después de los últimos altercados entre el jugador y su entrenador. Y es que Messi no está contento con todo lo que hace Guardiola. Al menos no con todo lo que ha hecho en el tramo final de una temporada, ésta que termina el proximo viernes, no muy positiva para el Barça. ¿Quieren ejemplos?

Según 'El Confidencial', Messi le protestó la presencia de Tello y Cuenca en la alineación titular en los partidos del Chelsea (vuelta) y el Clásico del Camp Nou respectivamente. Sin embargo, hay más. En el seno de la plantilla culé también empiezan a hartarse de ciertas actitudes de Messi. Creen que se está 'galactizando', es decir, que está empezando a actuar con egoísmo impropio de la filosofía culé. Entre las acusaciones más graves se encuentra el hecho de que Leo no acudiera al entrenamiento posterior al Clásico. Fue el único jugador que no estuvo en la sesión, una de las previas a la vuelta de semifinales de la Liga de Campeones. La versión oficial hablaba de problemas gástricos. La versión oficiosa señalaba a la desidia de Leo. No quiso entrenar y no entrenó. Además, algunos compañeros podrían estar enfadados por la actitud que mostró el delantero en los últimos partidos clave o por su obsesión por lograr el 'pichichi' cuando el Barça ya no se jugaba nada en Liga. Era, por resumirlo, una actitud muy propia de Cristiano Ronaldo e impropia del blaugrana.



A estos episodios privados se le unen dos públicos.

Uno, su ausencia en la rueda de prensa de despedida de Guardiola. Aquel gesto no gustó en el seno del Barça. Aunque Pep y Zubizarreta trataron de restarle importancia ("Está aunque no esté") su explicación sembró más dudas. Según su página oficial de Facebook, no acudió por evitar la emoción del momento.

El segundo encontronazo en público ocurrió durante el Barça - Espanyol. Messi anotó su cuarto gol de penalti y lo celebró con Guardiola, pero el gesto no fue voluntario. Mascherano se lo sugirió. En la Ciudad Condal aquello no sentó bien y se interpretó como una muestra más de las frías relaciones entre técnico y futbolista".



Así respiran en Madrid. Acostumbrados a los golpes de vedettismo de su estrella Cristiano Ronaldo, piensan que a 500 kilómetros las cosas funcionan igual. Pero no es así. Leo se ha cansado de decir a quien ha querido oirle lo agradecido que le está a Guardiola por lo mucho que ha hecho por él. Además, hablar de Messi en estos términos es no conocerle. Pero en Madrid las gastan así. Todo sea por enmarañar el ambiente a 24 horas de la final de Copa, una final que, por cierto, el Real Madrid tendrá que ver por televisión porque no está invitado a ella.



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