2014-04-29 12:04 FC Barcelona Por: Administrador

El "cagómetro" en marcha: en Madrid le tienen pánico a Guardiola



Pedro Riaño

Viendo, oyendo y leyendo lo que se está vomitando en los últimos días contra Pep Guardiola desde el aparato de propaganda que se ha organizado el presidente Pérez en Madrid a su gusto, uno podría pensar que el técnico del Bayern ha puesto en duda la historia del Real Madrid, ha cuestionado todos sus éxitos y ha añadido que a él le daría verguenza ganar como gana el Real Madrid. Y no es que no tenga argumentos sobrados para decirlo. Pero no lo ha dicho.



Antes y después del partido de ida y antes del encuentro de esta noche, Pep Guardiola se ha mantenido fiel a su trayectoria y a los valores que aprendió en La Masía y que nada tienen que ver con la prepotencia de quien lleva cinco años prometiendo La Décima y estrellándose contra su soberbia. Guardiola no es así. Y eso les revienta. Y si va de humilde, no se lo creen y le llaman farsante. Tiene que ser como ellos quieren que sea.

Guardiola felicitó al Real Madrid por su victoria en el Bernabéu. Dijo, eso sí, que en la primera parte el equipo blanco no dio tres pases seguidos. Una verdad como un templo. Pero el fundamentalismo mediático de los cachorros de Pérez se le ha echado encima. Es ese fundamentalismo radical que vive en una permanente mentira que, además, se cree y no soporta que alguien pueda salirse de su pensamiento único y decir la verdad: el Real Madrid ganó, marcó un gol, pero se pasó más de medio partido corriendo detrás del balón sin olerlo. Es cierto que el Estilo Pep ese día no ganó. Tan cierto como que ese estilo ha servido para zarandear al Real Madrid en el Bernabéu durante los cuatro años que Pep acudió allí como entrenador del Barça, con 2-6 incluido. Y también en casa, con un 5-0 que sigue esperando una respuesta que no llega. Los ciclos se inician así, con resultados contundentes y títulos, muchos títulos, algo que el Madrid del segundo mandato de Pérez no acaba de conseguir. Y no será por falta de presupuesto.

A Pep Guardiola, que con ese estilo ha logrado lo que nadie ha conseguido, 6 títulos en un año, le han faltado al respeto porque perdió en el Bernabéu por 1-0. El Real Madrid se ha empequeñecido tanto con Pérez que ganar a Guardiola por 1-0 se ha convertido en una proeza. Tanto, que las crónicas y comentarios radiofónicos y televisivos madrileños/madridistas del día después vendieron el resultado como una gran gesta que cuestionaba a Pep de arriba abajo y ponía al Madrid en Lisboa. Eso es lo que le llegó a Pep a Múnich. Porque a Pep le llega todo. Y, aunque ahora se hagan los remolones, desde Madrid se vendió el 1-0 como el billete que garantiza la final de Lisboa. La misma prepotencia que muestra Pérez desde que volvió a la presidencia prometiendo La Décima, más como sueño que como realidad. Pero se lo compran y todo el mundo traga con las soflamas del ser superior. Anestesia pura.



Están tan desquiciados con la humillante colección de triunfos de Pep en el Barça que les ha restregado por la cara (14 sobre 19 en cuatro años) que le han declarado odio eterno. No lo soportan. No soportan que alguien gane lo que sólo puede y debe ganar el Real Madrid. Además, el pobre, para acabarlo de arreglar, es catalán y catalanista. Y estas cosas, ya se sabe, en Madrid escuecen.

La cuestión es que el Real Madrid ganó por 1-0 la primera mitad de un partido que dura 180 minutos y que aún no ha acabado. El Madrid de las estrellas jugó toda la primera parte corriendo detrás del balón. Y el público del Bernabéu, que pagó el doble de lo que hoy pagará la afición del Bayern por ver el mismo partido, fue a disfrutar con Cristiano y con Bale, pero sólo vio a los jugadores del Bayern pasándose el balón. Para eso pagaron la entrada. Por eso los palmeros de Pérez han aprovechado el minuto de gloria, el 1-0 del partido de ida, para soltar toda la rabia que llevaban acumulada contra Guardiola de golpe, no vaya a ser que esta noche el Bayern les ponga en su sitio y no tengan ya más oportunidad de hacerlo.

Resulta cómico que desde los medios que controla Pérez se le exijan a Pep Guardiola resultados, que lo exijan quienes vienen de un año en blanco, y le echen en cara a Guardiola que ha perdido media semifinal por 1-0. ¿No perdió el Madrid la mitad de los cuartos de final por 2-0 ante un rival que está a 30 puntos del tiki taka del Bayern? Pues eso, que un equipo que pierde por 4-1 y 2-0 en el campo del Borussia Dortmund se puede llevar hoy un capazo de goles en Múnich.

Y si eso ocurre, no desesperen. Algo encontrarán para echarle en cara a Pep. Ahora toca que perdió y que sólo busca excusas. Si gana será un arrogante. Ayer dijo que el "el fútbol que practicó el Bayern en Madrid fue una castaña", que eso no es lo que él quiere y admitió que la posesión no sirve de nada si no se traduce en goles. Ese es Pep, aunque en Madrid hayan silenciado esa reflexión. Eso lo sabe él mejor que nadie porque así se ha convertido en el entrenador más cotizado del mundo. Y así el Barça ganó más partidos y más títulos que nadie y marcó más goles que nadie. Tan malo no será el sistema. Y no sufran los que llevan años padeciendo los efectos devastadores del fútbol de posesión de balón. Guardiola habrá tomado buena nota y sabrá lo que hay que rectificar para que su sistema se traduzca en goles esta noche. Así fue siempre en el Barça y así está siendo en el Bayern.

A Guardiola le han faltado al respeto y le han mostrado como a un impresentable sin que haya necesitado meter el dedo en el ojo ni insultar a nadie, pequeños detalles que en otros sólo son menudencias. Le tienen miedo. Mucho miedo. Pánico. Y lo demuestran con su terror mediático. Eso que allí se conoce por "canguelo" o "cagómetro".


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