2012-11-09 11:11 FC Barcelona Por: Administrador

En Madrid van a por Messi



Lo avisábamos recientemente en Madrid-Barcelona: En Madrid se abre la veda contra Messi, Los ocho puntos pican y la inminente entrega a Messi de su cuarto Balón de Oro produce urticaria entre quienes no digieren la realidad hegemónica del Barça y entre los que de forma súbita se han convertido en defensores del futbol portugués y enemigos de la "peligrosa" cantera madridista. La semana pasada se pintaba a Messi como un "violento" que poco menos que agredió a un jugador del Celta. Ahora se aprovecha un cruce de miradas para desempolvar una vieja historia olvidada por inconsistente. Pero la cruzada de liberación madridista prosigue con paso firme y no se detiene ante nada. Todo vale. El objetivo: generar inestabilidad para lograr lo que no consigue el equipo de Mourinho, restar diferencias con el Barcelona.

El último "escándalo" de proporciones mayúsculas lo describe Moisés Llorens en As: "Messi y Villa volvieron a tener un roce muy parecido al que ya protagonizaron esta temporada en el partido ante el Granada en Liga. El desencuentro se produjo en el minuto 80 de juego, con 1-0 en el marcador. En una jugada combinativa de todo el ataque del Barça, Villa y Messi intentaban superar a la defensa en el balcón del área. El asturiano decidió jugársela de manera individual con un control y un disparo rápido. El balón salió desviado tras varios rechaces. A su lado, Messi le pidió sin éxito el balón. Algo que le enfadó mucho. El argentino no ocultó su malestar y se lo hizo saber a Villa ya que, además, en la jugada anterior, el ‘Guaje’ también había buscado el disparo.
Lo que en principio fue un simple malestar, fue subiendo de tono. Con el balón en la grada a la espera de ser puesto de nuevo en juego, Villa regresaba de espaldas a su campo mientras Messi lo hacía de cara a sus compañeros. Entonces fue cuando Leo clavó su mirada en Messi durante 20 segundos. Villa sabía que le estaba buscando y evitó cruzar su mirada. Hasta que lo hizo. En ese momento, Messi le indicó con un gesto que no le había pasado el balón. Villa le respondió asegurándole con gestos que tenía opciones de tiro. El conflicto, que duró en total unos 45 segundos, acabó en cuanto el portero del Celtic volvió a poner el balón en juego".



A este relato el diario As lo llama "bronca". Qué poco necesitan los medios de Madrid para fabricar una noticia. Roce, desencuentro, malestar, conflicto... Un cruce de miradas permite abrir el debate. Messi ha mirado mal a Villa. Clavó su mirada en Villa. ¡Qué barbaridad! ¡Qué derroche de antideportividad! ¡Qué ejemplo de mal compañerismo! Follón habemus. ¿Se odiarán? ¿Llegarán a las manos? ¿Se ocupará El Caso del tema?

Y Siro López, en Punto Pelota, amplía detalles: "No quiero tenerlo más a mi lado", dice que le dijo Messi a Tito Vilanova. "No puedo ahora, dame tiempo y en su momento tomaré decisiones", fue la respuesta. Pero hay más. Según Siro López, Messi fue uno de los motivos por los que Guardiola decidió irse, e incluso avanza Siro López que el asturiano le pidió a Pep que le llevara con él.

Queda claro que el enemigo es mucho enemigo y si por las buenas, es decir en el campo, no pueden con él, hay que recurrir a la guerra de guerrillas y a las puñaladas por la espalda para minar su superioridad. Messi y Villa no son íntimos amigos, pero mantienen una relación cordial, correcta. Su objetivo común, marcar goles, les obliga a buscarse y les expone a no encontrarse. Cuando eso sucede, saltan chispas, porque son profesionales y saben que su obligación es obtener el máximo rendimiento de su juego. Pero de ahí a descubrir un divorcio por un cruce de miradas va un abismo. Y aventurar que Messi le pidió a Tito Vilanova que se deshaga de Villa es una temeridad.

 
Lo que en Madrid han visto en Messi y lo encuentran gravísimo, lo repite Cristiano Ronaldo en todos sus partidos. El yo, yo y nada más que yo le obliga a exigir pleitesía a sus compañeros, a que le entreguen el balón siempre e incluso a que renuncien al gol si lo puede conseguir él. En el último partido, ante el Borussia Dortmund, Cristiano Ronaldo le envío a Higuaín algo más que miradas cuando recibió un balón imposible por alto encontrándose solo delante del portero rival. Le recriminó al argentino con gestos inadecuados que tenía que haberle entregado el balón por bajo. Los mismos que se escandalizan con Messi no vieron nada raro en eso. Es más, no lo vieron. O mejor, no interesaba verlo. Y no se trata de un hecho aislado, sucede en todos los partidos.
 
Por eso la campaña organizada por los medios genuflexos ante el Ser Superior no debe ser tomada en consideración en el vestuario del FC Barcelona. La situación de Villa no es peor que la que viven los canteranos y españoles en general -incluidos los campeones del mundo- en el vestuario del Real Madrid. El lío lo tienen montado allí: Toril, cantera, Özil, Ramos, Casillas, Cristiano... Intentan desviar la atención, pero lo miren como lo miren la realidad sigue siendo la misma. El Barça lidera la Liga española y el Real Madrid no. El Barça lidera su grupo en la Champions y el Real Madrid no. Esa es la cruda realidad. Lo demás, fuegos de artificio. Puro engañabobos.
 
Por cierto, ¿dónde están las imágenes que prueban el conflicto entre Messi y Villa? Que aporten pruebas.
 

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