2013-05-06 15:05 FC Barcelona Por: Administrador

En Qatar no es oro todo lo que reluce



El diario Gol reproduce hoy una desgarradora carta de un futbolista que se gana la vida en Qatar. En ella puede leerse: “Como delantero en clubes de Francia, Malasia y Suiza, he entrenado duro para llegar donde estoy como futbolista profesional. Pero nada ha podido prepararme para la pesadilla que estoy viviendo en los dos últimos años. Estoy atrapado en Qatar, con mi mujer y mis dos hijas pequeñas y necesito su ayuda”. Firma la carta el futbolista franco-argelino Zahir Belounis, que la ha remitido al departamento de prensa de la Confederación Sindical Internacional (ITSU-CSI para que la haga pública.

Balounis fichó en 2007 por el Al-Jaish – el equipo del ejército catarí -y renovó en 2010 por cinco años. “Yo era el capitán del equipo e incluso me concedieron la nacionalidad catarí para disputar el Mundial militar de Brasil en verano de 2011”, ha dicho  a la web francesa Jeune Afrique

A la vuelta su club  le había retirado el pasaporte catarí y le cedió Al-Markhya de Segunda división. “Los dirigentes me dijeron que ellos continuarían haciéndose cargo de mi ficha. Sin embargo, el club jamás me pagó nada. Al final de la cesión, esperé, y les pedí que me pagaran”. 



23 meses después el jugador descubre que durante sus cuatro primeros años en Qatar no fue inscrito en la Federación y que está sin contrato. Así lo explica él:  “Antes de recibir el cheque me dijeron que tenía que firmar un papel afirmando que no me debían nada, a lo que por supuesto, me negué […] y Dasmal me dio a entender que si no firmaba el documento, el club no me validaría el visado para poder salir del país”. Nada anormal en el kafala, un régimen laboral de los emiratos pérsicos para los trabajadores inmigrantes, que sólo pueden abandonar el país con la bendición de quien les han contratado. Y el jugador se siente ahora secuestrado y retenido en un país extranjero en contra de su voluntad mientras él, su mujer y sus dos hijos viven de la caridad. Balounis ha anunciado que si no se arregla su situación iniciará una huelga de hambre.

No es oro todo lo que reluce en Qatar. El dinero corre y se reparte entre grandes estrellas, como ahora Raúl y hace unos años el mismísimo Pep Guardiola, que no ha tenido inconveniente en ejercer de embajador de este país. Incluso sobra el dinero para patrocinar al FC Barcelona o comprar el París Saint Germain, pero existe otra realidad, la que está sufriendo Zahir Balounis y la que ha conseguido la organización del Mundial 2022 valiéndose de la compra de votos.


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