2012-05-24 11:05 FC Barcelona Por: Administrador

Esperanza Aguirre recurre ahora a la provocación



La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, mantiene su postura provocativa respecto a la final de la Copa del Rey. Y exige el derecho que no concede a los demás para acogerse a la libertad de expresión y decir lo que le venga en gana sin valorar el alcance de sus palabras. Aguirre se arroga el derecho de amenazar con suspender un partido por causas que todavía no se han producido, pero prohibe a los demás que puedan expresarse libremente de acuerdo con sus propios sentimientos. Curiosa manera de entender la libertad de expresión.

Ahora plantea un hipotético caso: "¿qué ocurriría si en una final de campeonato de Cataluña empieza a sonar Els Segadors (el himno catalán) y se produce una pitada monumental?". No se ha planteado que estas cosas no pasan porque a nadie se le ocurriría. Y va más lejos: "Si hay equipos que no quieren jugar el Campeonato de España, pues que no lo jueguen. Y quiero recordar que el Barcelona y el Athletic son los equipos que tienen más copas del Campeonato de España y que van a alinear el viernes un mínimo de 9 jugadores de la selección nacional". Tampoco dice nada de las facilidades que hayan podido encontrar estos equipos para poder elegir lo que quieren jugar, como sucede por ejemplo en Gran Bretaña.



Y no se queda ahí la cosa. Ha acusado a los integrantes de la Plataforma Pro Selecciones deportivas catalana, vasca y gallega -parlamentarios como ella- de "incitar a un delito" por animar a los aficionados a silbar el himno. Y ha recordado que entre esos diputados se encuentra uno que "ha defendido los colores de España con la selección de balonmano".

En su papel de solucionadora de problemas, justifica sus palabras para que "una mayoría evite que una minoría radical delinca". O lo que es lo mismo, está tratando de delincuentes potenciales a 50.000 aficionados al fútbol que viajan a Madrid a ver ganar a su equipo y a nada más.

Y ha finalizado con un inquietante: "hay bastantes maneras de impedir una pitada monumental", como dando a entender que la final de la Copa del Rey, en la que compartirán estadio dos aficiones hermanadas, puede convertirse en un partido de alto riesgo porque un político decide que hay que impedir al precio que sea que los aficionados se manifiesten de acuerdo con sus sentimientos.¿Y cómo lo va a impedir? ¿Ordenando a las fuerzas del orden que carguen contra 50.000 personas?



Con la de trabajo que tienen los políticos para arreglar la caótica situación en la que se encuentra España, resulta patético que haya quien eche mano del populismo para tratar de arañar votos amenazando con medidas del antiguo régimen. Para algunos sólo pasa el tiempo en su cara.

 


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