2015-01-11 23:01 FC Barcelona Por: Administrador

Este Barça sí huele a campeón (3-1)



Pedro Riaño

Los que esperaban sangre al final del partido se han quedado con las ganas. Hoy ha salido reforzado Messi, pero también Luis Enrique, Neymar, Suárez, Rakitic, Alves... ¡El Barça! La tensión que se mascaba en el Camp Nou en los instantes previos al comienzo del partido ha dejado paso al estallido de júbilo de una afición que ha disfrutado con su equipo desde el minuto uno. Messi por la derecha, Neymar por la izquierda y Suárez por el centro. Detrás, Iniesta, Rakitic y Busquets, inmensos. Y los defensas, concentrados. Luis Enrique ha confeccionado la mejor alineación de la temporada y ha logrado la mejor versión de su equipo. Intensidad, agresividad y talento. Los tres ingredientes que han bastado para acabar con la racha negativa de resultados cosechados ante el Atlético la temporada pasada.



Ya desde el principio se ha visto a un Messi extramotivado. Con ganas. Esas ganas que se le echaron en falta en la última jornada de Liga de la temporada pasada, cuando el Barça perdió el título ante el mismo rival de hoy. Messi se iba como y cuando quería. Pero no estaba solo. La defensa de Simeone sufría con Neymar, sufría con Suárez, sufría con Iniesta... El Barça era un vendaval incontrolable. Un chorro de fútbol que jugaba con intensidad buscando la portería contraria. Y el Atlético, como estaba previsto, se ha visto obligado a recurrir al juego subterráneo para contener lo que se le venía encima. 

 A los 8 minutos se producía el primer aviso con un jugadón de Neymar que culminaba Messi rematando fuera por poco. Y tres minutos después llegaba el 1-0 con los papeles cambiados. Esta vez era Messi el que servía en bandeja el gol a Neymar, levantando al Camp Nou de sus asientos con ese juego que sólo está al alcance del auténtico número uno mundial. El Barça ya había hecho lo más difícil, abrir la lata. Pero no se conformaba y Messi seguía apuntando a la portería de Moyá mientras el Atlético se defendía como podía recurriendo a lo que hiciera falta. Sobraron las brusquedades, pero a eso en el Atlético lo llaman intensidad. Y el Atlético jugó con mucha intensidad.

Pero el Barça no le perdió la cara al partido en ningún momento. Koke le atizó de lo lindo a Messi. También Neymar se llevó lo suyo. Y hasta Busquets recibió un codazo de Mandzukic en el cuello, con tangana incluida, que de eso se trataba. Sin embargo, el Barça no estaba para romances y en el minuto 34 ha dejado el partido visto para sentencia con el 2-0 nacido de una extraordinaria jugada de contragolpe que ha tenido su origen en Messi y ha culminado Suárez. Las imágenes demuestran que Messi se llevó el balón de forma confusa y pudo haberlo hecho utilizando el brazo. Undiano debió ver las imágenes en el descanso y salió en la segunda mitad destrozado, muy arrepentido de su error y con un firme propósito de enmienda. Como ya es habitual en él cuando pita al Barça, ha consentido al rival demasiadas brusquedades y ha castigado al Barcelona con absurdas tarjetas que no entrañaban daño al rival. Parecía como si quisiera enmendar su error y lo ha hecho a la primera oportunidad que se le ha presentado. Un inmenso Messi ha bajado a recuperar el balón a la defensa y dentro del área se lo ha quitado a Gámez. Éste se ha tirado y a Undiano se le ha abierto el cielo y ha pitado penalti, con la misma convicción que él y sus colegas muestran cuando Cristiano Ronaldo se lanza a la piscina. El Atlético quizá se ha vestido hoy de blanquecino con la esperanza de que el color consiguiera atraer la costumbre de los árbitros de pitar penalti al blanco. Y han acertado.



Y así, Undiano Mallenco le ha arreglado el partido al Atlético y ha generado incertidumbre en un Camp Nou que ha disfrutado hoy como nunca este año con su equipo. El Atlético, que en la primera mitad ni había disparado a puerta, se ha crecido con la ayuda de Mallenco y ha permitido a Claudio Bravo, el mejor portero de la Liga, sumarse a la fiesta con un par de intervenciones de verdadero mérito. El Atlético se ha ido para arriba y el Barça ha jugado con inteligencia, conteniendo bien atrás y jugando sus bazas al contragolpe. Y es que hoy jugaba el Messi bueno, y ya se sabe que cuando Messi quiere, el Barça puede. 

Y hoy Messi ha querido... mucho. Y Neymar. Y Suárez. Desconocemos en este momento en qué estado se encuentra el divorcio Messi-Luis Enrique. Pero si lo que hoy se ha visto en el campo, talento y ganas, tiene continuidad, este equipo, con buen rollo o con malas caras, huele a campeón. Estaba delante el Atlético, que tres días antres le había pasado la mano por la cara al Real Madrid. No era un rival cualquiera. El actual campeón de Liga. Y se ha ido con el rabo entre las piernas, descubriendo que a este Barça hay que tomárselo muy en serio. Y que no es bueno creerse lo que algunos dicen de forma interesada.

El Camp Nou festejó la victoria. Hubo gritos de Messi y gritos de Luis Enrique. Gritos de Barça. Hoy han ganado todos. Ha ganado el Barça. Sería un pecado que entre todos dejáramos pasar la oportunidad de sacarle el máximo provecho a este tridente mágico que provoca la admiración del mundo entero. Messi. Neymar y Suárez. No hay nada mejor en todo el planeta. Otros pueden marcar de penalti y hacer ver que funcionan muy bien. Al Barça no sólo no le pitan penaltis a favor, sino que le ponen palos en las ruedas con penaltis en contra absurdos como el de hoy. Aún así, aquí hay calidad de sobras para recuperar la senda ganadora y no dejarla hasta el mes de junio. Sólo hay que querer. Y en los últimos días no estaba claro que todos quisieran.



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