2012-07-05 12:07 FC Barcelona Por: Administrador

Eto´o, la niña de los ojos del presidente (III)



Agravios comparativos
Ronaldinho o Deco, por ejemplo, no llegaron ni al mes de vacaciones. Y luego se armaría una marimorena porque ambos regresaron de Brasil tras el parón navideño con 48 horas de retraso. Rijkaard se equivocó cediendo a los caprichos de Eto´o y luego perdió autoridad moral para sancionar la indisciplina de los dos brasileños ante el clamor mediático que exigía castigos ejemplares para ambos. Así empezó a desestabilizarse una temporada que debía ser gloriosa, tal y como apuntaba el presidente, y que acabó siendo nefasta. Todo empezó con las vacaciones de Eto´o y acabó como el rosario de la aurora.

“Lo que tenía que hacer era descansar”
Y lejos de aplacar los ánimos ante su posición de privilegio, Eto´o sacaba a relucir su lado más desafiante retando a todo aquel que osara cuestionar su comportamiento: “Si alguien está molesto y quiere saber por qué tuve una semana más, lo que tiene que hacer es hablar con Rijkaard, que es el que me la concedió. Eso son temas de vestuario que se quedan en el vestuario y yo lo único que tenía que hacer era aprovechar las vacaciones bien, disfrutar y descansar”. Eso era exactamente lo que se esperaba de él, que descansara. La web oficial del club estaba, sin embargo, encantada de la vida con la conducta de Eto´o. El 24 de julio de 2006 informaba de que “Eto'o destacó que los más de sesenta días de vacaciones, al no disputar el Mundial de Alemania, le han venido "muy bien" al evitar "la presión" a la que se ve sometido al jugar al fútbol, aunque habían sido dos meses "largos, pero llenos de actividad".

El permiso era de Laporta
Mientras Eto´o aseguraba que Rijkaard fue quien le concedió el permiso extra de una semana, Mundo Deportivo lo desmentía el 13 de febrero de 2007: “Se aseguró que 'Samu' había pedido el pertinente permiso a Rijkaard en el aeropuerto de Bilbao, tras el encuentro aplazado con que el Barcelona cerró la campaña 2005-06, pero en realidad sólo contaba con el OK de Laporta, quedando así Frank vendido frente al resto de jugadores”. No debe sorprender, pues, que la disciplina de ese colectivo brillara por su ausencia en los meses posteriores y que el técnico holandés empezara a perder la credibilidad entre sus hombres.



Su papel en las elecciones
Tampoco debía extrañar que en plena precampaña electoral forzada por el juez en 2006 Eto´o no tuviera dudas sobre cuál debía ser su papel: No conozco a otros posibles candidatos; sólo a Laporta y es el capitán de este barco”. El 27 de julio de 2006, mientras apuraba las vacaciones que según él le había concedido Rijkaard, declaraba a Sport: “Aquí hay una familia y creo que debería de seguir igual por el bien de todos. Necesitamos mucha tranquilidad y mucha concentración para sacar adelante los retos que nos hemos propuesto este año”. Tenía gracia que fuera Eto´o quien dijera “necesitamos tranquilidad”. Nadie como él supo introducir con más éxito la crispación en el vestuario. Apenas unos meses después se encargaría de mostrar, en Vilafranca, su concepto de la tranquilidad.

Se va del campo
Superadas sus merecidísimas vacaciones, el 22 de agosto de 2006 Eto´o volvía a manifestar públicamente su idea del compañerismo largándose del campo al ser sustituido por Rijkaard en el descanso de la Supercopa disputada ante el Espanyol y no participando, por tanto,  en las celebraciones posteriores. Ese título no iba con él. Por eso no salió en la foto del Barça campeón.
El Periódico desvelaba que “al técnico no le gustó la actitud de Eto´o; a sus compañeros tampoco. Ellos le recriminaron que así, primando el individualismo, no se va a ningún sitio”. En Sport Miguel Rico le puso en su lugar: “Molesto por su sustitución, se fue a casa como si el partido hubiera terminado para todos. Como si el equipo sólo fuera él. Como si el Barça no importara por encima de todas las cosas”.
Mundo Deportivo añadía que “Rijkaard da un toque a Etoo” y hablaba de una versión oficial: “se ausentó por motivos personales (…) Las oficiosas aseguran que Samuel, empeñado en ganar la próxima edición del Balón de Oro, sintió como si alguien estuviera frenando su carrera hacia la gloria. Y, cabreado, se marchó a casa, sin importarle que su ausencia enturbiara la celebración del equipo”.

“No le demos más vueltas”
Carles Puyol, el capitán, tuvo que salir a apagar el fuego al día siguiente, como siempre que Eto´o se metía en las brasas: “Lo más importante es que ha venido muy motivado, con ganas de trabajar. Somos un equipo y tenemos que respetarnos entre nosotros. No le demos más vueltas”. ¿Eso era respeto? Lo importante era que había acudido al entrenamiento motivado. Era el inicio de la temporada y ya se empezaba con paños calientes. No es extraño que a mitad de la misma estallara el vestuario por los aires, con la participación estelar de Eto´o, y que el Barça no ganara ese año ni uno solo de los títulos importantes por los que luchó. Nadie puso solución a problemas como éste, que se iban sucediendo ante la pasividad del cuadro de mando. Había dos alternativas: “no darle más vueltas” o aplicar disciplina para todos. Se optó por la primera opción y así fue luego la temporada.



“Daría un brazo por mi equipo”
El 28 de agosto Samuel Eto´o le concedía una entrevista a Lu Martín en El País: “Es bonito ser solidario en el campo”. Lo decía el mismo que seis días antes había dejado tirados en el terreno de juego a sus compañeros por una rabieta infantil.
-¿Y si su actitud molestó a un socio? Le preguntaba Lu Martín.
-“No creo que si quieres luchar y ayudar a tu equipo puedas molestar a un socio de tu equipo. Yo no puedo molestarme si mi compañero quiere trabajar. Si puedo dar un brazo por mi equipo lo daré. Es mi manera de ser y no voy a cambiar”. Podía dar un brazo, pero no festejar desde el banquillo un éxito del equipo. Su solidaridad era tan grande que desaparecía si debía ejercerla desde el banquillo. Un excelente ejemplo de compañerismo. Poco después, preguntado en Catalunya Ràdio acerca de la posibilidad de que entrara en las rotaciones, señaló: “Las aceptaría, porque soy uno más”. No era esa la imagen que sus actos proyectaban sobre la masa social.

“En castellano”
Al término de un partido que disputó el Barcelona ante el Rácing en Santander una periodista de Catalunya Ràdio, Ruth Villar, le preguntó, en catalán, si no creía que el portero Toño le había "ayudado" en el gol que dio pie al 1-0. Eto´o respondió con un escueto "en castellano" y sin acompañarlo de un razonable "por favor". Una vez conseguido su objetivo de que le repitieran la pregunta, se fue despreciando a la periodista y dejándola con la palabra en la boca. Cuentan, además, los que seguían el día a día del primer equipo blaugrana, que no era la primera vez que se producía esa circunstancia.
La polémica que no existe –explicaba en su editorial de Sport Josep Maria Casanovas-. Una mala interpretación por una respuesta de Eto’o a una periodista en Santander ha abierto una polémica que, sinceramente, no existe. El camerunés pidió que le repitieran en castellano una pregunta que le hicieron en catalán y ello ha desatado algunas críticas. No hay lugar a la polémica. Samuel ha demostrado su integración a Catalunya y es abanderado en la lucha contra el racismo y la igualdad social. Eto’o simplemente quiso entender bien una pregunta que le hicieron en un ambiente ruidoso, en una sala pequeña y llena de gente, para responder con la máxima precisión. No le busquemos tres pies al gato”. Nunca podrá agradecer Eto´o lo suficiente al diario Sport su desinteresado interés por ejercer el papel de bombero apagando todos los fuegos que él se encargó de encender a lo largo de su trayectoria blaugrana.
Sin embargo, Txiki Begiristain no debía estar muy de acuerdo con la opinión de Casanovas y, según Sport, “llamó al orden a Eto'o (…) La negativa de Eto'o a responder una pregunta formulada en catalán no ha gustado nada al FC Barcelona y fue Txiki Begiristain quien se lo hizo saber al jugador (…) Que un futbolista de un club que apuesta claramente por el catalanismo se niegue a responder una pregunta en catalán es algo que ha caído muy mal dentro de la junta directiva del FC Barcelona”.
Y claro, después de su penúltima travesura, Eto´o debía justificarse de alguna manera y, como casi siempre, pensando que su audiencia no tenía dos dedos de frente. Podía leerse en Sport, firmado por Javier Miguel el 19 de septiembre: “Eto'o respeta y quiere a la lengua catalana (…) No es justo que por una mala interpretación a una pregunta de una periodista se haga ahora un escarnio público del jugador camerunés”. “La periodista estaba a mis espaldas y no oí bien lo que me dijo, por eso le pedí que me hablara en castellano porque no entendí la pregunta. Había mucho ruido en la sala de prensa y era casi imposible oír nada”. Esa era su versión exclusiva para Sport. “Cataluña me ha abierto las puertas de par en par y no voy a ser tan tonto para morder la mano que me da de comer. Yo quiero a los catalanes y a Cataluña. Respeto mucho su cultura y también su idioma”. Después de morder la mano del Real Madrid y el Espanyol, que también le dieron de comer, tampoco era como para sorprenderse en caso de que le hubiera dado por morder la mano del FC Barcelona. Y el colofón de Sport, por si quedaban dudas: “No hay que olvidar que Eto’o siempre ha sido el adalid de la solidaridad con todos los pueblos y culturas, de la integración entre las razas y de la lucha contra el racismo que desgraciadamente todavía pervive en nuestra sociedad”. "La pregunta no me gustó"
Pero no todo el mundo tragó. La polémica llegó incluso al mundo de la política. El líder de Convergència i Unió, Artur Mas, exigió a Eto’o que pidiera perdón. “No lo hice con ninguna maldad. Me marché porque pensé que me preguntaban que si falló el portero en mi gol, pero no porque me preguntaran en catalán. No lo hice con maldad ni para ofender a nadie. La pregunta no me gustó y me fui”, fue su explicación a Catalunya Ràdio. Es decir, que pasadas las horas ya no se trataba de que había ruido y no entendió la pregunta. Ahora la causa real pasaba a ser que no le gustó lo que le preguntaron, quizá por lo bien acostumbrado que estaba a los masajes periodísticos. La pregunta no le gustó porque insinuaba que su gol contó con la colaboración de un portero poco afortunado. Quedaba claro que Eto´o no estaba dispuesto a tolerar preguntas perversas y con tan mala intención como ésa. Quiso, efectivamente, entender bien la pregunta. Una vez entendida, decidió sacar a relucir lo mejor de sus modales y no responderla. Y como Aznar, que hablaba catalán en la intimidad, Eto´o desvelaba que “el presi siempre me habla en catalán, hasta cuando estoy con mis padres. Y yo lo entiendo. Estoy en Cataluña y siempre intento adaptarme a todo lo del país”. También descubría que en el contrato que todos los jugadores tienen firmado con el club existe una cláusula en la que se especifica que “en un tiempo determinado debemos hablar catalán”. Eso era cuando se fichaba a jugadores “comprometidos” con el proyecto y perdiendo dinero. Una vez instalados, las cláusulas estaban para no ser respetadas. Aunque, eso sí, advirtió a los malpensados: “hablaré catalán en muy poco tiempo”. Lo decía en septiembre de 2006. Llevaba ya ocho años desarrollando su actividad en los Països Catalans, cuatro en el Mallorca,  uno en el Espanyol y tres en el Barça. La propia Ruth Vilar, protagonista involuntaria de la polémica, informaba de que en su trabajo de entrevistadora en las transmisiones de Joaquim Maria Puyal se dirigía a todos los componentes de la plantilla en catalán salvo a Eto´o y Gudjhonsen, que acababa de aterrizar por esa época.
La incontinencia verbal de Eto´o obligó al portavoz de la directiva, Xavier Cambra, a salir a la palestra el 22 de septiembre para matizar que en el Barça no se obliga a nadie a hablar catalán: “La cláusula que se incluye en el contrato de los jugadores sobre el aprendizaje de la lengua catalana sólo es una recomendación y no una obligación”.

El Balón de oro
El 18 de septiembre de 2006 Sport iniciaba su campaña para encumbrar a Eto´o al Balón de Oro. Josep Maria Casanovas escribía: “En su tercera temporada en el Barça, con dos Ligas y una Champions en el bolsillo, se plantea abiertamente la candidatura de Eto’o al Balón de Oro. No cabe duda de que Eto’o es merecedor del premio. Se ha hinchado a marcar goles y, detalle muy importante, los ha marcado en los momentos decisivos. Es un jugador determinante, al nivel de Ronaldinho. Su carrera paralela con ‘Ronnie’ converge en el Balón de Oro”. Comentarios como éste servirían para avivar el egoísmo de un Eto´o más pendiente de sus goles y su gloria personal que de su contribución al equipo,
Y para fomentar el culto a su propio ego ya se bastaba el mismo Txiki Begiristain ante los micrófonos de la Cadena SER. “Si Eto'o gana el Balón de oro merece una mejora de contrato”. ¿Y para qué le contrataron? ¿Para que no ganara el Balón de Oro? Poco después se lesionaría y permanecería casi cinco meses inactivo. ¿Le rebajó Txiki la cuantía de su contrato? “Si Txiki me da un premio si gano el Balón, no diré que no”. Fue la respuesta de Eto´o, el que perdía dinero fichando por el Barça.
Y para confirmar que ya se consideraba el número uno advertía: “Desde que llegué al Barcelona tengo unos números que asustan. Mi máxima aspiración es ser el número uno y cuando juego en el Barça me siento el número uno”. No salió elegido. Europa se decantó por Cannavaro. Bufón y Henry se llevaron la plata y el bronce respectivamente. Por no ganar, no ganó ni el Balón de Oro africano, que parecía de su propiedad. Ese año le desbancó Didier Drogba. La presión no funcionó. Fue una campaña de andar por casa sin trascendencia en el exterior. Y eso que Laporta y Cruyff se postularon a su favor.

La lesión
Una grave lesión le tendría apartado cinco meses de los terrenos de juego. El Barça perdió sin Eto´o en el Bernabéu y a Lluis Mascaró le faltó tiempo para echarle de menos: “Eto’o, ¡cúrate rápido!”, reclamaba lamentando un gol fallado por Gudjhonsen que, según él, lo hubiera transformado hasta el mismísimo Saviola. No estuvo en el Bernabéu pero una semana después, el 30 de octubre, reaparecía en los ecos de sociedad y se mostraba ante los fotógrafos con muletas en primera fila del circuito de Cheste fiel a la promesa que le había hecho a Jorge Lorenzo. Y, claro, tampoco era cuestión de perder el tiempo. Ya lo decía Sport: “Eto'o aprovechará su tiempo de recuperación para ocuparse de otros menesteres”. Por ejemplo, ejercer de comentarista del Barça-Chelsea para Antena 3 o intervenir en el programa de Mercedes Milá “Diario de...” en Tele 5
El 3 de noviembre Sport informaba de que “Samuel Eto’o se desplazará el próximo lunes a Madrid con el fin de recoger el premio que le acredita como máximo goleador de la liga española 2005-06, el pichichi, que año tras año entrega el diario ‘Marca’. Por otro lado, el martes, Samuel Eto’o participará en el acto en el que la firma ‘Chupa Chups’ entregará al piloto Jorge Lorenzo, campeón del mundo de 250 cc, el premio más dulce del 2006”.
Ya había adelantado Eto´o que acabaría yéndose a Mallorca para realizar la recuperación en un ambiente más tranquilo. Como si en Barcelona estuviera intranquilo. Y en cuanto puso sus pies en la isla de la calma, empezó a correr en sus medios afines que trabajaba tanto, tantísimo –otra cosa no tenía que hacer- que su recuperación, prevista para febrero, se adelantaría. Y se daba incluso al fecha del partido ante el Celta como el día D de su reaparición. Eso sí, mientras trabajaba duro en Mallorca, era capaz de encontrar un hueco para desplazarse a París y tomar parte en un espacio de televisión al que había sido invitado para loar su carrera. Era un último intento por aproximarse a ese Balón de Oro que acabó resistiéndosele.

MAÑANA, PRÓXIMO CAPÍTULO

Eto´o, la niña de los ojos del presidente (IV)

El “Todopoderoso” / Aprovechar el tiempo / La reaparición / El jaleo de su vuelta / Se borra otra vez / Laporta opta por la autocomplacencia / Ni obediencia, ni disciplina ni solidaridad. ¡Privilegios! / El día después  / Volverá cuando lo decida él / Sale el tema del retraso de Ronaldinho en Navidad / La lógica del mimoso / No pasa nada / No hay caso Eto´o / La versión del jugador / La versión de Laporta /

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