2012-07-06 12:07 FC Barcelona Por: Administrador

Eto´o, la niña de los ojos del presidente (V)



Eto´o, desestabilizador
Laporta y Eto'o dieron el tema por zanjado”, publicaba Sport. “Mantuvieron ayer por la tarde una reunión en la que ambos analizaron lo sucedido, llegando a una entente cordial de que el caso no trascendiera más allá de que lo que se pretende por parte de quienes buscan el más mínimo conflicto para desestabilizar”. Y es que siempre había alguien dispuesto a buscar el más mínimo conflicto para desestabilizar. Por ejemplo, Samuel Eto´o. Puestos a desestabilizar, el mismo día en que sellaba la “entente cordial” con el presidente para desmentir a los desestabilizadores, el jugador se empeñaba en contradecir a Sport dejando claro que “sí había caso Eto´o” y que la tormenta, por supuesto, no cabía en un vaso de agua al despacharse en Vilafranca con unas declaraciones expresadas en su ya habitual tono desafiante, desagradable e incluso grosero.
Javier Miguel se equivocaba cuando escribía que Eto´o no estaba dispuesto a tensar más la cuerda. Le engañaron. “Lo importante es no hacer una montaña de un grano de arena que en modo alguno puede eclipsar el fantástico momento que vive el barcelonismo y menos en vísperas del regreso de la Champions, la próxima semana. Hoy se ha de dar carpetazo a un caso que, con sentido común, no ha de serlo”, decía Josep María Casanovas. El grano de arena tuvo finalmente aspecto de montaña y no sólo eclipsó el fantástico momento que vivía el barcelonismo, sino que puso los cimientos para garantizar una desastrosa temporada en blanco. “Los que en Madrid deseaban que el caso Eto’o sirviera para desestabilizar al Barça” no se quedaron con las ganas. Muy al contrario, descubrieron gracias a Eto´o, que un Real Madrid penoso y desahuciado aún podía ser campeón de liga.

La bomba de Vilafranca
Y en Vilafranca, en uno de los numerosos bolos comerciales o solidarios que utilizaba para convocar a la prensa con el fin de promocionar algo y ampliar su cuenta corriente, Eto´o se cargó de un plumazo el proyecto Laporta. Nada volvería a ser lo mismo después de la bomba que el futbolista camerunés activó con premeditación y alevosía contra su entrenador, contra Ronaldinho e, incluso, contra Sandro Rosell, del que habló sin que nadie le preguntara y aún admitiendo que hacía un año que no le veía. Era evidente que alguien le había calentado la cabeza. Y estalló escupiendo todo el odio acumulado que llevaba dentro. Sport tuvo que comerse su portada (“No hay caso Eto´o”), porque sí había caso Eto´o, pero era necesaria la rajada del camerunés para que su diario amigo admitiera el caos ya instalado en el vestuario blaugrana.
No hacían falta Elefants ni Rosells ni nuñistas ni opositores, que en esas fechas no existían. Ellos solitos acabaron con el sueño de un ciclo histórico en azul y grana que acabó convertido en dos ligas y una Champions. La directiva no supo tratar al crack ni conducir su trayectoria de acuerdo a los intereses del club. Y eso no era culpa de Núñez ni de su mochila. Ni siquiera su consejero/ángel de la guarda, Alejandro Echevarría, supo evitar el escándalo. ¿O sí? Lo cierto es que Eto´o consiguió desestabilizar al club de arriba abajo cuando afrontaba la recta final de la temporada, en el mes decisivo en la liga, la Copa y la Champions. Luego pasó lo que pasó: cero títulos. Las cosas no suceden porque sí.

Leña al fuego
Sin que viniera a cuento, Eto´o buscó a los periodistas que esperaban su “carpetazo” al  tema de su no alineación en un acto de su fundación en Vilafranca del Penedès. “Eto'o ha echado más leña al fuego. Ha sido lo que se dice una rajada en toda su extensión. Cuando desde el club se intentaba apagar el fuego tras el incidente de Samuel Eto'o el pasado domingo, el jugador se ha encargado de echarle más gasolina. Lejos de apaciguar la polémica surgida el pasado domingo, Eto'o la multiplicó”. Así se desdecía así Sport de sus pronósticos.
Y allí Eto´o largó contra Rijkaard: "Es de mala persona los que salen a una rueda de prensa y dicen que me negué a jugar, yo salgo a entrenarme siempre con mis compañeros, con lesiones y golpes, y voy con la cabeza alta (…) Rijkaard dijo lo que dijo y es él quien tiene que hablar. Yo no tengo que dar explicaciones a nadie, en todo caso, al club si es que me las pide".
Contra Rosell: "Hay una guerra que no es mía y en la que me llevo todos los palos (…) Que tenga los huevos de decírmelo a la cara. Cuando fue mi jefe ni siquiera me saludaba y ahora va por detrás pegándome palos, eso es de ser mala persona (...) En el Barcelona hay dos grupos, uno el del presidente, y otro, de otra persona, pero deben saber que he vuelto, aunque algunos estén preocupados y les duelan mis goles".
Y contra Ronaldinho: "Si un compañero sale diciendo que hay que pensar en el grupo, quien debe hacerlo es él, esto es lo único que me ha molestado. Que piense él en el grupo. No puedes tirar a un compañero mierda". Sólo él podía hacerlo, claro.



“Me la suda, me llevo la pasta y soy famoso”
Y sacaba a relucir su ya probado carácter rencoroso: "puedo perdonar, pero no olvidar, yo lo escucho y lo leo todo", y hasta amenazador: "Si salgo y hablo, la gente verá lo que va a pasar" refiriéndose a algún secreto de vestuario.
Todo eso lo decía rodeado de niños que, según El Periódico, estaban “alucinados y desconcertados por lo que oían”. A Eto´o le preocupaban mucho los niños. Pero ese día no le importó protagonizar un penoso incidente ante ellos. Según publicaba Mundo Deportivo el 14 de febrero, el futbolista llegó a ofrecer una muestra de su “estilo” ante el problema que él mismo se había encargado de generar: “Me la suda, yo me llevo la pasta y encima soy famoso”. “Desorientado y rabioso, Samuel Eto´o dejó esta perla de frase minutos después de su rajada”.
En la encuesta planteada por Mundo Deportivo a sus lectores a través de su web: ¿Debería el Barça sancionar a Eto´o? La respuesta fue abrumadora a favor del sí: 82%. Y sobre la pregunta ¿Debe continuar Eto´o en el Barça? el 66% se decantaba por el no. El mismo día Sport titulaba en portada: “No hay caso Eto´o”.

¿Teledirigido?
La Vanguardia resumía: “Eto´o incendia el Barça (…) El camerunés se niega a pedir perdón y critica a Ronaldinho y Rijkaard (…) Se llevó por delante la paz blaugrana”. Y en su interior desvelaba que “el lunes no se entrenó, fue al gimnasio, no habló con Rijkaard y abandonó las instalaciones junto a Echevarría”. Es decir, que el cuñado todopoderoso del presidente pudo intercambiar impresiones con el jugador poco antes de su rajada y, además, en las instalaciones del club. Muy significativo.
El lunes por la tarde se encontró en el Camp Nou con Laporta” (en compañía de Echevarría, según El Periódico, que sostenía que pasó todo el lunes con él). Más grave todavía. Podía deducirse que Eto´o estaba siendo teledirigido. El martes por la mañana Laporta le defendía por tercera vez en tres días. Minutos después, ese mismo martes, se producía la rajada en Vilafranca.
Hasta Jordi Juan, uno de los más eficaces pilares mediáticos del laportismo, admitía en La Vanguardia sobre el lío organizado por el protegido de Laporta que “el culpable no es sólo Eto´o. Quizás debería haberse impedido que el jugador hubiera impuesto su retorno a los campos de juego –la presión que hizo a los médicos es un secreto que queda guardado bajo llave en el vestuario-, y tampoco es admisible que el presidente le reciba el lunes y en cambio el entrenador se quede sin verlo (…) Quizá este año estén faltando los gritos del segundo entrenador y la permisividad ha llegado a límites insospechados”. La autogestión no funcionaba.

La directiva no conocía a Eto´o
El Periódico concluía que “la sorpresa de Laporta fue enorme, entre otras cosas porque el delantero acostumbra a seguir los consejos de su cuñado y ex directivo Alejandro Echevarría”. Echevarría no controló la situación. ¿O sí? Nadie del sobredimensionado departamento de comunicación se desplazó a Vilafranca y decía Jordi Badía, su responsable: El presidente está sorprendido porque no creía que Eto´o fuera a reaccionar como lo ha hecho”. Como fichaje suyo que era, como responsable máximo de la entidad y como cuñado de su mejor acompañante, el presidente estaba obligado a conocer todas las posibles reacciones del jugador. Ya eran demasiados los temas que el presidente desconocía.
En su editorial sostenía El Periódico: “El Barça tiene por delante un calendario muy complicado en las tres competiciones, por eso la conducta de Eto´o es ahora especialmente dañina”. Hizo tanto daño en ese sprint final de la temporada que el equipo quedó fuera de la lucha por la Copa, la Champions League y la Liga. Mientras tanto, la SER, de forma premonitoria, afirmaba que “Eto´o metió su mejor gol para el Madrid”. No sé si logró un gol para el Madrid, lo que parece evidente es que le endosó al Barça un gol en propia puerta que acabó dándole la Liga a un Real Madrid que en ese momento no tenía argumentos para luchar por el título.



Se explica en El Larguero, de Madrid
Por la noche, en su medio preferido, “El Larguero” (los medios catalanes ya estaban acostumbrados a enterarse de las novedades de Eto´o a través de las ondas madrileñas), dijo: “Quieren ponerme contra el entrenador. Y yo no rectifico nada. Si el club me pide explicaciones, las daré a quien se las tenga que dar, pero lo que no voy a permitir y aceptar es que alguien salga y diga que cada uno sabe lo que tiene que hacer para ayudar al grupo".
"Para que mi rodilla esté bien necesito calentar mínimo 15 minutos más que los demás -él era diferente a los demás-, pero eso no le interesa a la gente, lo único que les interesa es la polémica, es buscar la frase que les parece y la clavan contra el míster. Rijkaard y yo no vamos a tener problemas por lo que he dicho hoy y no rectifico nada."
“La gente me pega porque no soy falso. No me encuentro feliz siendo falso [...] Sé lo que les duele, son mis goles. Mi conciencia está muy tranquila [...] Cuando alguien te toca, no hay que aguantar todo, a veces hay que contestar, no soy tan tonto como parezco a veces
".
"Es mentira que haya llamado mala persona a Rijkaard (…) Si hemos entrenado 300 veces yo he estado, si los compañeros se lesionan yo he llamado, todo ello por el bien del grupo, para formar una familia. No se puede echar mierda sobre un compañero. Esto no lo acepto (…)
 Si yo tengo algo que reprochar a un compañero se lo digo en el vestuario, eso es lo primero. Lo segundo es que no saben lo que yo he podido reprochar a un compañero, y lo tercero es que en este caso no he abierto ningún frente, sino que estoy contestando a algo. El que se sienta aludido hablará conmigo. Estoy contestando a algo que han dicho sobre mí. Para mí, han infringido la ley del vestuario”. Al más puro estilo Laporta, Eto´o se autoconvertía en víctima de la situación.

La reacción mediática
El 13 de febrero de 2007 David Torras escribía en El Periódico: “Eto´o y Rijkaard han intercambiado los papeles. En Pamplona el delantero actuó como si fuera el entrenador incluyéndose precipitadamente en la convocatoria y, después, forzando su entrada en el campo. Antes del partido, Eusebio había advertido medio en serio medio en broma que iban a tener que atarle al banquillo. Pues no lo consiguieron. No dejó de dar instrucciones y acabó saliendo innecesariamente para tocar dos balones. Rijkaard sucumbió de mala gana a lo que fue una imposición emocional, ejerciendo como tantas otras veces de fonanbulista.
El domingo Rijkaard, en el papel que le corresponde, decidió cómo y cuándo debía jugar Etoo. Y el delantero, metido todavía en el papel equivocado, se negó, en lo que es un acto de indisciplina.
De presionar para jugar hace una semana ha pasado a echar el freno y dar un paso atrás. Le duele la rodilla y le duele el amor propio".
Dagoberto Escorcia añadía en La Vanguardia: “Rijkaard no merece comportamientos tan desleales”. Y menos de un jugador que, según el citado rotativo, cobraba casi 8 millones de euros al año.
Josep Maria Artells, en Mundo Deportivo, se detenía en el papel del presidente. “El padrinazgo de Laporta sobre Eto'o ha llegado al punto de desautorizar al entrenador que ha hecho campeón al Barça y que ha demostrado que lo puede seguir haciendo. Cuando un presidente se dedica a dar cobertura a comportamientos inadmisibles, se demuestra que es posible la cohabitación del 'enemigo' en casa. Por aquí se empieza a descomponer el círculo virtuoso: negando la evidencia e inventando excusas que han puesto a Rijkaard con el culo a la intemperie. Laporta pasó de negar el 'caso Eto'o' a quedar retratado con el silencio más cómplice cuando el camerunés bombardeó la línea de flotación del club y del vestuario. Cuando la crisis se le escapó de las manos, cuando tenía la obligación de ser presidente y no compadre, no ha dudado en pasar la pelota a Txiki y al entrenador. Tal vez Laporta crea ahora que debe estar para los asuntos mayores; quizá su prioridad sea levantar otro 'Bellvitge' en el Mini (sin el permiso del socio); tal vez no esté para cuestiones tan mundanas como hacer respetar la autoridad de su técnico. Un día riñe a Oleguer y al siguiente se columpia ante un grave acto de desacato de quien parte el club en dos”.
Y Xavi Bosch, el socio 22.075,  se refería a “La niña de tus ojos”. "¿Por qué ahora, Samuel? ¿Tanta es la envidia que sientes por algunos compañeros? ¿Tan sumamente perseguido te sientes? Nada de eso, sin embargo, justifica tus insolentes palabras de ayer hechas, además, ante un buen número de niños que quedaron asustados de escuchar los gritos que pegabas. Llamar “mala persona” al entrenador es, a parte de injusto, el acto de indisciplina más grave que ha tenido un jugador desde que Schuster tildó de “borracho” a Udo Lattek.
Destapar el enfrentamiento con Ronaldinho y la división en el vestuario entre los laportistas y los sandristas es de una irresponsabilidad que no hay castigo que lo arregle. Eto'o ha roto demasiadas cosas con sus palabras hechas para no contar lo que no tiene explicación: que se negase a entrar en el campo cuando Rijkaard le quería poner por Ronaldinho cuando quedaban 7 minutos del partido ante el Racing. Con este plantón empezó todo. A partir de ahí, un vodevil con el presidente de actor secundario.
Se puede entender que Eto'o ha hecho una recuperación a contrarreloj y con mucho sacrificio para estar antes con el equipo. Se puede entender que tiene ganas de sentirse la rodilla segura. Se puede entender -en la hoguera de las vanidades que es el fútbol de elite- que los dos goles de Ronaldinho le hacen ver que ya no será el protagonista de la tarde. Se puede entender, con un poco de buena voluntad, que el presidente que está en Málaga, que no se ha enterado de la película y que, siendo Eto'o la niña de sus ojos como ha declarado en muchas ocasiones, le disculpe sin conocer el caso y sin saber que le está haciendo la cama a Rijkaard. Se puede entender también que Laporta, el lunes, se reúna en privado con el jugador (se entiende menos, sin embargo, que no sean jugador y entrenador los que cojan el toro por los cuernos cuando hasta hacía una semana Eto'o y la mujer de Rijkaard celebraban juntos los goles en el palco). Se entiende como un problema grave de incomunicación que ya el martes, casi a la misma hora que Laporta está haciendo otras declaraciones diciendo que “no hay caso Eto'o”, disculpándole de nuevo y diciendo que su rodilla necesita más tiempo de calentamiento en la banda, el delantero esté de calentón en Vilafranca llamándole “mala persona” a Rijkaard, sembrando dudas sobre Ronaldinho y las cosas que puede contar de él y dividendo el vestuario de forma más consciente de lo que parece. Añade que él “perdona pero no olvida” y que hay gente a los que les duelen sus goles. En eso se equivoca. No hay un solo culé que no esté encantado con sus tantos y con su rendimiento. Y tiene la gran suerte que los aficionados del Barça sí que olvidamos y perdonamos. Aunque podamos llegar a pensar que, por respeto a Rijkaard, no merece vestir más nuestra camiseta. Lo que no tiene sentido es que si Eto'o no tiene la rodilla para jugar se siente en el banquillo y debute en el campo de Osasuna. No tiene sentido que durante la semana un jugador cuente en la televisión los minutos que jugará, como si él fuera el entrenador. No tiene sentido, tampoco, que esta junta directiva que tanto ha hecho por cambiarle la cara al club se siga sintiendo maltratada por la prensa hasta límites obsesivos cuando sólo hay que ver que esta crisis, como las anteriores, se las han montado desde dentro en propia puerta. ¿O es una invención que dimitieron cinco directivos rajando del “irreconocible Jan”, o que Echevarría dimitió tras descubrírsele un pasado mal ocultado, o el actual arrebato de Eto'o?”

Hasta Sport acaba riñéndole
Samuel tomó el peor camino para el Barça” titulaba Santi Giménez en Sport. Y añadía: “Eto'o lo quema todo (…)  Cargó contra todo el mundo, incluido su entrenador y dinamitó el vestuario del Barça”. Menos mal que no había caso Eto´o y que se trataba de una tormenta en un vaso de agua. La información lamentaba que con sus declaraciones desmontara “todos los argumentos que, media hora antes, Joan Laporta había dado para justificar la actitud del camerunés, que el domingo se negó a salir al campo (…) Las declaraciones de Samuel Eto’o en Vilafranca del Penedès son una bomba de relojería de consecuencias imprevisibles que pueden afectar a su relación con el vestuario, con la afición e incluso comprometer seriamente su futuro en el club”. Entre las consecuencias, la desintegración de un grupo campeón y dos años en blanco.

El socio opina
Los resultados de una encuesta entre los socios del club en la web de Sport arrojaba que “un 64% de los internautas no están de acuerdo en nada con las palabras del camerunés; un 11% coinciden con su ataque a Rosell; un 6% en su ataque a Ronnie y sólo un tres en su ataque a Rijkaard. A favor de todos sus argumentos sólo se manifiesta el 15 % de los consultados.” Javier Miguel, por su parte, reflexionaba en Sport sobre un detalle importante: “Eto’o desató toda su furia en una improvisada rueda de prensa en la que los niños presentes en el acto apenas entendían nada”. No hay que olvidar que el motivo del acto era el de firmar un libro relacionado con su país, Camerún. El 9 del equipo de UNICEF pensó en cualquier cosa menos en el público, en este caso  los niños que tenía delante.

Respuesta de Rosell en RAC 1
Con sus palabras Eto´o unió a Sandro Rosell y Frank Rijkaard en el mismo bando. Y eso que a Rosell, sin llegar a calificar de “mala persona” a Rijkaard, le dijeron en su momento de todo menos guapo por tener previsto un plan B. También en este caso, como ya sucediera en el episodio del Speakeasy, se afrontó un problema sin ningún interés por encontrarle la solución. Otra vez Laporta se decantaba por la política del avestruz, escondió la cabeza bajo el ala y aquí no ha pasado nada.
Había que escuchar la respuesta de Rosell, el que según Laporta estaba en campaña electoral. Rompió su silencio en RAC 1 en una entrevista concertada previamente, pero no se apartó de la línea de prudencia mantenida hasta ese momento: “Estamos en una fase delicada de la temporada en la que hay que mantener la unidad porque el club se juega los tres títulos. Deben tranquilizarse y rebajar el tono de las declaraciones (…) Yo siempre saludaba a Samuel cuando lo veía e incluso creo recordar que le abrazaba. Ahora está volviendo de una lesión y vive un momento delicado por ser un jugador excepcional al que el Barcelona necesita por ser tan bueno. Está en tensión y con adrenalina y lo habrá dejado ir (…) Lo que tenemos que hacer todos, me incluyo si es necesario, es pensar en el Barcelona, pasar página y tranquilizarnos. Recuerdo que el lema de la campaña electoral era ‘Primer el Barça”. Él siguió tranquilo en su retiro dorado. Laporta no hizo caso de su consejo y, lejos de tranquilizarse, dejaría muestras sobradas de su nerviosismo en los siguientes meses de su mandato.
Rosell añadió que “parece que si dices algo que no está en la línea políticamente correcta hay consecuencias”. Y calló.

MAÑANA, PRÓXIMO CAPÍTULO

Eto´o, la niña de los ojos del presidente (VI)

 Casanovas sí rectifica / Esta vez te has pasado / Abrazo y tregua / Sin sanción / Autogestión / El recuerdo de Cruyff / No esperaban disculpas de Eto´o / El papelón de Puyol / Los puntos oscuros / Regresó peor de lo esperado / Se autodescarta / ¿Un problema psíquico? / El papel de Txiki / Y el papel de Laporta / Enseña el culo en Rolling Stones / Incidente en el Mini Estadi /

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