2012-07-16 13:07 FC Barcelona Por: Administrador

Eto´o, la niña de los ojos del presidente (VI)



Casanovas sí rectifica
El 14 de febrero de 2007 Josep Maria Casanovas ofrecía su nueva verdad: “Eto’o abre una herida difícil de cerrar” y hablaba de “Declaración de guerra”.Samuel Eto’o cogió ayer por la mañana su fusil y se fue de caza, disparando contra su propia casa con dinamita, lo que ha provocado una guerra en el vestuario de la que puede salir malherido. Ahora sí que hay CASO ETO’O y con mayúsculas. Lo que era un problema a solucionar puertas adentro se ha convertido en un gran escándalo de dimensiones imprevisibles por la incontinencia verbal del jugador que disparó a quemarropa contra sus compañeros. Le falló la cabeza y le traicionó el corazón. Habló donde debía callar y sus ojos reflejaban un cabreo cercano al odio. Si el domingo se equivocó no saliendo a jugar cinco minutos, ayer martes fue mucho más lejos quemando las naves en plaza pública al más puro estilo bonzo. Lo que comenzó siendo un caso de indisciplina se ha convertido casi en rebeldía. En el momento más inoportuno ha abierto una herida en Can Barça que será difícil de cerrar, la sangre es escandalosa y complicada de cicatrizar (…) También tiene que saber el camerunés que la afición culé al igual que valora sus goles y coraje, critica su papel de Judas provocando una polémica en la que ha puesto la bomba y ha encendido la mecha. Los daños colaterales de tamaña insensatez los puede pagar caros si entre todos no son capaces de mantener cerrada la herida hasta final de temporada”.

Esta vez te has pasado
Ese día Joan Maria Batlle se preguntaba: ¿Por qué lo hiciste, Eto’o? ¿Por qué has rajado sin piedad al entrenador y a un compañero que, además, es la referencia de este equipo? ¿Por qué hablas de dos grupos en el Barça? ¿Por qué, Eto’o, por qué? Lo tenías tan fácil para salir mejor de lo que merecías del penúltimo lío en el que te habías metido... y, sin embargo, elegiste el camino de la confrontación... Pero esta vez te has pasado. Te encendiste delante de unos niños, ante cámaras de televisión y micrófonos de radio. Todo el mundo pudo ver cómo hablabas por la boca y por los ojos... que es peor. No le puedes cargar el muerto a nadie ni decir que se te ha malinterpretado. Te ha visto y oído todo el mundo. Ni siquiera puedes argumentar que se trató de un calentón. Dos días después del partido y tras reunirte con el presidente y tus mejores amigos, no hay calentura posible”.



Abrazo y tregua
El 15 de febrero El Periódico hablaba de tregua tras la escenificación ante los fotógrafos de un abrazo entre Ronaldinho y Eto´o promovido por Thiago Motta en pleno entrenamiento. “No fue un abrazo excesivamente emocionado. Tampoco muy sentido. Más bien era de compromiso, pactado para hacerlo público, pero suficiente para que la paz quedara sellada. Al menos hasta el final de temporada”.
La autogestión del vestuario obró el milagro y el capitán Carles Puyol logró esa tregua que ni el presidente, ni los directivos ni los técnicos pudieron conseguir. Los celos que Eto´o sentía por Ronaldinho encontraron una tapadera: malentendió las declaraciones del brasileño. Asunto resuelto. Pero Eto´o no rectificó nada. Tuvo que hacerlo Puyol. ¿A quién debíamos de creer? El capitán negó la existencia de clanes en el vestuario: “Todos vamos a una, ya que queremos lo mejor para el Barça. El cierre de la crisis ha de ser un revulsivo para la plantilla”.

Sin sanción
Poco después Txiki Begiristain confesaba que "Rijkaard nos ha pedido que no haya sanción", descartando así cualquier medida disciplinaria o castigo económico para Eto´o. Luego, buscando razones que justificaran la debacle de títulos de esa temporada, cayeron en la cuenta de que había faltado disciplina en el vestuario. ¿Y quién tenía que administrarla?
"Frank cree mucho en la autogestión del vestuario y el tema se ha resuelto con rapidez. Y como se ha hecho tan rápido, nos ha pedido que no le sancionemos", insistió el secretario técnico. "No hay más tema. El vestuario se ha unido otra vez. Se vio en el entrenamiento de esta mañana, con mucha energía. Me siento bien", dijo Rijkaard. Es decir, que la unión del vestuario era de quita y pon. Tan pronto se producía una grieta como se soldaba. Lástima que esa voluntad de taparlo todo no sirvió para ganar ese año, ni el siguiente, un miserable título de los grandes. Ahí faltaba Ten Cate. Rijkaard quería hacer de madre comprensiva y a la vez de padre autoritario, pero su capacidad no daba para tanto. Luego Eto´o, ya una vez fuera del club, explicaría la realidad en Canal Plus a Michael Robinson:"Rijkaard en su momento fue el mejor entrenador que podía tener el Barcelona. Pero después de tantos triunfos no nos podía castigar porque le dolía. Nosotros abusamos muchas veces de su confianza"

Autogestión
El 15 de febrero de 2007 el editorial de infoesports.com ponía el dedo en la llaga: “En Can Barça se ha instaurado la cultura de que todo sale gratis. Un futbolista llega tarde de vacaciones, y no hay multa, otro no se queda a celebrar un título con los socios y sus compañeros, y tampoco pasa nada, que hoy no entreno, tampoco pasa nada, que no juego, pues nada ... una reunión de diez minutos con los capitanes, y hala, ¡Viva la autogestión! Y por eso el Barça está pagando un sueldo a cuatro entrenadores (Rijkaard, Eusebio, Neeskens y Unzué) y a un director técnico (Begiristain). Si todo queda en manos de los jugadores, ¿que pintan todos estos personajes? ¡Ah! no nos habíamos dado cuenta: nada. No pintan nada. El trabajo de Begiristain es de todos conocido. El exdiscípulo de Johan Cruyff da su opinión en los medios de comunicación en los descansos de los partidos y, entre hoyo y hoyo de golf, aún le queda tiempo para atar al Mario o Maxi López de turno. El peso de los entrenadores en el club ya se encargó de desvelarlo Joan Laporta. El presidente azulgrana desmintió públicamente a Rijkaard, se puso del lado del futbolista y…adelante. Queda claro cuál es el papel de todos ellos en la autogestión del vestuario".



El recuerdo de Cruyff
Y Domènec García, en el mismo infoesports.com, recurría al baúl de los recuerdos: “Este episodio recuerda al que protagonizó el gran amigo de Laporta, Johan Cruyff, cuando era jugador. El profeta del gol logró echar el alemán Hennes Weissweiler, un entrenador prestigioso que no tuvo margen de actuación ante la soberbia y la prepotencia de un Cruyff mimado por la directiva de Agustí Montal. A Weissweiler lo echaron en su primera temporada. Para sustituirlo, Montal y su directiva pusieron primero a un técnico de la cantera como Laureano Ruiz para después recuperar al holandés Rinus Michels, todo con el visto bueno de Cruyff, que hacía y deshacía a voluntad. Y el Barça, aparte de quedarse arruinado, sólo ganó una Copa del Rey en cuatro años. Este es el riesgo de plegarse a los caprichos de los jugadores. La historia ahora se repite”.

No esperaban disculpas de Eto´o
A falta de un directivo responsable de la parcela deportiva, y ante la apatía del presidente, Txiki Begiristain y el entrenador tuvieron que salir a dar explicaciones a la prensa. Rijkaard, la “mala persona”, dijo: "No espero disculpas de Eto'o. Ha pasado y ahora hay que mirar hacia adelante", mientras Txiki admitía que los propios jugadores lo arreglaron a su manera: “El asunto está resuelto por la autogestión del propio vestuario”. Según Txiki, "la plantilla ha sabido resolver la polémica con eficacia y rapidez, como si la resolución de los problemas del vestuario fuera responsabilidad única de la propia plantilla. ¿Para qué estaba el cuerpo técnico? "Quiero felicitar a grupo porque ha solucionado el tema”. Y se quedaba tan ancho, agradeciendo al colectivo la solución que él no supo encontrar para un problema que desestabilizó a la plantilla y la apartó de la senda de los éxitos. ¿Dónde estaban el secretario técnico y el entrenador cuando empezó a larvarse el problema?

El papelón de Puyol
El asunto se había complicado tanto que hasta el propio Carles Puyol tuvo que salir a decir mentiras ante los medios de comunicación: “El ambiente en el vestuario es muy bueno y Eto’o en ningún momento dijo que existiera una división en él; hablaba del club”. Puyol no debió oír las declaraciones de Eto´o, porque de lo que él hablaba, y bien clarito, era del vestuario.
Más explicaciones del capitán: “Yo sí hablé con Samuel tras el partido y él me comentó que necesitaba un tiempo para calentar y que se dio cuenta de que no estaba listo para salir. Si esto se hubiera hablado en su momento, tampoco hubiese habido este problema. La bola se ha hecho grande por no hablar en su momento. De cualquier forma, Eto’o ya solucionó el tema ayer por la noche, cuando habló por una emisora y aclaró que con el míster no tenía ningún problema”. Eto´o no salió a jugar porque consideró que los minutos que le iba a dar Rijkaard no colmaban su sed de gloria en un partido en el que Ronaldinho y Messi fueron ovacionados. También sorprende que el capitán y responsable de la autogestión del vestuario admitiera que en este asunto había faltado diálogo y, paralelamente, diera por buena la fórmula favorita de Eto´o de ofrecer sus comunicados a través de una emisora de Madrid.
Lo sucedido nos tiene que unir todavía más”. Eso no era una mentira. Sólo un sueño, pero los sueños sueños son y así le iría al Barça en lo que le quedaba de temporada y la siguiente. “Samuel se lleva bien con todo el mundo y el ambiente en el vestuario es muy bueno”, acababa sosteniendo el “bombero” Puyol. Poco después sería el propio Eto´o quien le desmentiría afirmando que “mi mejor amigo en el vestuario es el utillero”. Lo que Puyol pretendía que fuera un punto y final no dejaba de ser un punto y seguido en la trayectoria del polémico futbolista. Meses más tarde Pep Guardiola analizaría la situación y aportaría su solución: para que el Barça funcione, Eto´o tiene que estar fuera. Y le salió bien.

Los puntos oscuros
Enric Bañeres, en la contraportada de Mundo Deportivo del 15 de febrero, prestaba su atención a los “puntos oscuros tras la batalla”. “Llegó un momento en que el camerunés pudo creer que él era el único que iba a programar y decidir su vuelta al equipo, llevando incluso el control del minutaje (…) Hubo quien supo estar a la altura institucional, como el vicepresidente Ferran Soriano, garantizando que el club respaldaría al entrenador. En contraste, Joan Laporta se apresuró a desmentir al técnico para echarse en brazos del futbolista amotinado y reunirse con él, puenteando al entrenador. Una semana después de desmarcarse de Oleguer, con la excusa de no incomodar a los patrocinadores (¿son ellos los dueños del Barça, o lo son los socios?), Laporta volvía a caer de cuatro patas en un tema que reclamaba un mayor empaque institucional. ¿Reacción de Laporta? Irse a cenar con Rijkaard, un encuentro que a muchos nos recordó la reunión con Sandro Rosell en el ‘Speakeasy’, preludio de la ruptura total. O el desayuno con José Montilla, plato de segunda mesa tras haber apoyado a Artur Mas.
Hay puntos oscuros en esas 72 horas que conmovieron al barcelonismo. Por ejemplo, cuesta creer que Eto'o sacara por propia iniciativa a la palestra el nombre de Sandro Rosell en un tema que hasta ese momento era una crisis de vestuario. Y más, cuando el camerunés, antes de hacer las explosivas declaraciones de Vilafranca, se había reunido con Laporta y con el cuñado de éste, Alejandro Echevarría. Tal vez no le calentaron la cabeza pero tampoco hay duda de que no se la enfriaron”.

Y Josep Maria Artells en su rondo del 15 de ese mismo día afirmaba que “en este club es respetable negarse a jugar, ser insolidario con los compañeros, maltratar al entrenador y mofarse del público y socio que, poco o mucho, aún financia el Barça”.

Regresó peor de lo esperado
Lo denunciaba Mundo Deportivo el 15 de febrero: “Samuel regresó al Camp Nou peor de lo esperado. En una cumbre previa a su vuelta al grupo, su entorno aseguró que sólo le quedaban dos semanas para estar a tope. Sin embargo, la realidad era otra: le faltaba masa muscular en la pierna lesionada y no podía volver ante el Celta. Regresó en Pamplona tras pedírselo con insistencia a Rijkaard. Tras ese partido, Frank dijo que veía mejor a Messi
El delantero creía que estaba para volver a jugar a los cuatro meses de su operación de rodilla, pero la realidad le ha demostrado cruelmente que los milagros no existen. Después de ser operado por el doctor Ramon Cugat el pasado 28 de septiembre y tras hacer la recuperación física con el fisioterapeuta Emili Ricart durante tres meses y medio, Samuel Eto'o se incorporó a la disciplina azulgrana. Eso ocurrió el pasado 15 de enero. En una reunión previa realizada días antes, el doctor Cugat y Emili Ricart habían informado a los médicos del club de que Eto'o estaba listo para volver a jugar en dos semanas, todo ello en presencia del crack y de su agente. De esa forma, se pactó el regreso a los terrenos de juego del africano para el día del Celta, el 28 de enero. Todo ello, sin haber visto al futbolista trabajar en el campo. Y ahí residió el gran problema”....“Porque cuando el lunes 15 de enero regresó Eto'o al Camp Nou se descubrió que su estado no era, ni mucho menos, el que había vendido su entorno. Vamos, que al jugador le quedaban más de dos y más de tres semanas para estar a su máximo nivel”. Eso para Eto´o era volver un mes antes de lo previsto.

Se autodescarta
El siguiente partido después de la polémica fue en el Luis Casanova ante el Valencia. Eto´o no fue convocado por Rijkaard y el 18 de febrero de 2007 José Luis Carazo razonaba así la decisión en Sport: “Rijkaard lo quiso incluir en la expedición, pero fue Samuel quien pidió que no le llevara porque el partido era muy importante, porque él no está al cien por cien y porque no podía permitir que un compañero que anda a tope se quedara en Barcelona”.  Es decir, que la alineación de Eto´o no dependía del entrenador sino del propio Eto´o, que era quien decidía si estaba o no para jugar. Si debía jugar 30, 15, 9 minutos o nada. Ahora resultaba que no podía permitir que “un compañero que anda a tope se quedara en Barcelona”. ¿Ahora sí? ¿Y en Pamplona y ante el Racing? ¿No le importó entonces dejar a un compañero en la grada aún sabiendo que él no estaba al cien por cien?  Decía Carazo que Eto´o le comentó a Rijkaard: “Míster, sepa que cuando yo esté en la lista será para ayudar y ser un jugador determinante. Ahora mismo no me veo capacitado para asumir esa responsabilidad, por el equipo y porque la afición espera mucho de mí. Voy a seguir trabajando mañana y tarde para volver a ser el Eto´o que era hace unos meses”. Si eso es cierto, que no hay por qué dudarlo, ¿a qué venía tanto alboroto? ¿Por qué tenía que jugar 15 minutos si no estaba para rendir lo que la afición esperaba de él? El delantero africano no iba a viajar a Valencia, iba a entrenar duro para volver a ser el de siempre, lo que no le impidió prestigiar con su presencia dos días antes la Pasarel·la Barcelona, un lugar que poco o nada tiene que ver con su profesión. 

¿Un problema psíquico?
Algunos sectores del Barça lamentan no haberle dado más apoyo psicológico durante su lesión” aseguraba Lu Martín en El País el 16 de febrero. "A toro pasado es fácil, pero tal vez deberíamos haberle ayudado a canalizar esa ansiedad con la ayuda de un psicólogo", se cuestionaba ayer un miembro del staff de Rijkaard”. La polémica se adentraba en nuevos escenarios, en este caso clínicos.

El papel de Txiki
Publicaba Sport el 17 de febrero de 2007: “Se sabe que Puyol y Alejandro Echevarría controlaron la evolución del vestuario durante la crisis desatada por Samuel Eto´o. Se sabe, también, que Joan Laporta se encargó personalmente de calmar a Rijkaard. En cambio, lo que no se sabe es el papel de Begiristain, el director técnico, en un tema tan de su competencia como era ese”. Es posible que en ese momento estuviera ocupado leyendo el teletexto en el que se podía ver al Barça como líder.

Y el papel de Laporta
Podía leerse en infoesports.com: “Eto'o sigue sin pedir excusas ni demuestra estar arrepentido por su comportamiento. Sabe que Laporta le apoya, lo que supone aumentar aún más la división del vestuario por encima de paripés más o menos exitosos de abrazos y saltitos de felicidad”.
Y Domènec Garcia confiaba en que “nadie tenga el atrevimiento, desde dentro, de decir que todo es producto de una confabulación exterior. Esta crisis la han creado los mismos que despacharon a cinco compañeros de directiva cuando, como ahora, tampoco había enemigo exterior”.
Efectivamente, debió de tratarse de una confabulación judeomasónica. El 19 de febrero Joan Laporta era entrevistado por Bobby Robson para el diario inglés Mail on Sunday y le decía: “A alguien le interesó agrandar el caso Eto’o”. Una vez más nos quedamos sin saber el nombre de ese enemigo del Barça tan peligroso. ¿Alguien quizá convenció al futbolista para que hiciera lo que hizo, dijera lo que dijo y desestabilizara así la línea de flotación del club? ¿O fue él solito? ¿O quizá es que estábamos ante un tema menor?

Enseña el culo en Rolling Stones
En la portada del número de marzo de la revista Rolling Stones aparecía Eto´o ligero de ropa y asegurando que "Beckham es más guapo pero yo soy mejor". Y enseñaba orgulloso parte de sus posaderas en su afán por agrandar su poderío mediático en nuevos ámbitos.

Incidente en el Mini Estadi
El 28 de febrero Eto'o de 2007 rayó uno de sus coches intentando aparcar en el interior del Miniestadi, donde habitualmente lo estacionaba cuando entrenaba allí. Quería ver a su hermano, que disputaba un partido del Torneo Meridian Club sub 18 organizado por la UEFA. Al recibir la negativa del empleado, que sólo podía autorizar  la entrada de vehículos con acreditación de la UEFA, él quiso acceder igualmente al aparcamiento y se molestó con la negativa del vigilante, hasta el punto de rayar su propio vehículo en el intento. Eto'o intentó que un cámara no recogiera la discusión, pero el 'Telenoticies vespre' de TV3 lo filmó y emitió el cruce de palabras con los siguientes subtítulos:
-Vigilante: ¡Eh, para, para!
-Eto'o: “¡No pasa nada, es un coche sólo!”
-Vigilante: “Te voy a indicar...”
-Eto'o: “¡No pasa nada!”
-Vigilante: “Espera, espera, que te indico...”
-Eto'o: “No me grabes, ¡eh!, que te veo con la cámara”
-Vigilante: “No le grabes, que te la va a romper”.
“Es un coche sólo”. Efectivamente, era uno de tantos, de los muchos que formaban su flota. Era hasta normal que la megaestrella no comprendiera la preocupación del empleado. “Me gustan los coches, pero no me compro uno cada día”, le dijo a Buenafuente. José Luis Carazo explicaba en Sport el  25 de febrero de 2008 que “Samuel Eto’o tiene ocho coches de lo más llamativos, de los que quitan el hipo”.

MAÑANA, PRÓXIMO CAPÍTULO

Eto´o, la niña de los ojos del presidente (VII)

 “No sé los coches que tengo” / 17 coches / “Hay que dejar de engañar al socio” / Ciencia ficción / “Dije lo que pensaba” /  A Milán, con permiso de Rijkaard / Vuelve a borrarse de Zaragoza / Bolo en Ginebra / Viaje a París / Más bolos para su marca de coches / Tarjeta de liga / Sin amigos / Es cierto: no olvida / Otro incendio / El gallito del gallinero / “Te equivocaste, hermano” / ¿El adversario es blanco?

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