2014-02-01 18:02 FC Barcelona Por: Administrador

Falla Messi, falla Valdés y pierde el Barça (2-3)



Pedro Riaño

Cuando se juega andando se acaba perdiendo. Cuando se intenta ganar corriendo menos que el rival, lo normal es acabar perdiendo. El Barça se ha confiado en un primer cuarto de hora en el que ha sorprendido a un Valencia a contrapié. Alexis, Pedro y Messi llegaban con facilidad y todo parecía muy sencillo. Coser  y cantar. El primer gol ha llegado en el minuto 6 fruto de una frivolidad de Alexis. Todo muy fácil. El Barça jugaba con alegría y llegaba bien, sus delanteros buscaban paredes imposibles, triangulaciones muy complicadas... Con el 1-0 buscaban la excelencia. La victoria se daba por supuesta.



Pero a medida que han ido pasando los minutos el Valencia se ha ido asentando en el campo, ha cerrado sus líneas, ha juntado a sus hombres y ha formado una barrera infranqueable ante Diego Alves, que ha echado atrás a un Barça cada vez más previsible, un Barça que ha empezado a jugar andando y que ha dejado de sorprender a un rival que lo ha visto venir y que le ha esperado sin sobresaltos, El Barça ha dejado de triangular, ha dejado de inquietar al portero rival y, en pocas palabras, ha dejado de jugar. Y el Valencia se ha aprovechadio para anotar el empate poco antes del descanso.

Sería por el fallecimiento de Luis Aragonés, que ha dejado consternado a medio equipo, los que estuvieron a sus órdenes. Sería por el clima de inestabilidad que vive el club a nivel institucional. O sería porque el horario invitaba más a la siesta que a desarrollar fútbol del bueno. Lo cierto es que este Barça ha traicionado su propia filosofía. Y la traición ha llegado principalmente de sus principales valedores. Empezando por Messi, siguiendo por Valdés y acabando por Xavi.

No se entiende que Xavi, que se encuentra entre los futbolistas mejor pagados de la plantilla, no pueda acabar los partidos. No se entiende que haya que dosificar a Iniesta. No se entiende que Puyol no pueda jugar dos partidos seguidos. Estamos hablando de atletas, no de poetas. Se trata de jugar dos partidos a la semana. Si físicamente no están capacitados para asumir ese reto, tampoco lo están para seguir en el Barça, y menos cobrando lo que cobran.



Xavi jugó andando y no encontró la manera de conectar con sus compañeros de ataque en todo el partido. Y esa es su función. Xavi paralizó el juego colectivo del equipo y no aportó profundidad. Martino tuvo que cambiarlo y poner en su posición a Messi en busca de los pases que el propio Xavi no estaba dando a los de delante. Ya sin Xavi, el Barça ha jugado con Tello en la izquierda, Pedro en la derecha y Alexis como delantero centro de verdad. Esta vez Martino no se ha atrevido a echar mano de Piqué ante el siete que estaban creando en la defensa barcelonista los delanteros de Jose´Antonio Pizzi.

Y el Valencia se avanzó en el marcador. El Barça empató de penalti por medio de Messi, que ya tocaba. Pero el Valencia volvió a ponerse por delante. Quedaba mucho tiempo aún para poner solución al 2-3. Media hora. Pero este Barça, además mermado por la expulsión de Jordi Alba, no hubiera marcado un gol ni en media hora ni en 24 horas seguidas de juego. Este Barça no estaba conectado. Martino ha echado mano de Iniesta, pero el manchego nunca ha servido como recurso de emergencia. Necesita tiempo para entrar en calor y hoy no lo ha tenido. Messi ha buscado a Tello y a Alexis, pero la conexión no ha acabado de funcionar.

El problema de este Barça es que vive demasiado pendiente de Messi. Nadie se atreve a rematar, aunque no haya portero bajo los palos. Todos buscan a Messi para dársela, para hacer paredes, para llevarse a los defensas proporcionando huecos al argentino. Y buscando a Messi con paredes imposibles el Barcelona ha desperdiciado hoy cuatro oportunidades que, en caso de disparo directo, podrían haber generado más peligro del que en realidad han creado.

Este Barcelona se traiciona a sí mismo. El tocar y tocar, lo que algunos llaman tiki-taka, está muy bien cuando se practica con rapidez, cuando se sorprende al rival y la pelota corre más que el futbolista. Este Barça ha traicionado sus orígenes y ha caído en el Camp Nou simplemente porque no ha sido mejor que su rival y porque nos hemos quedado con la ganas de saber si Diego Alves es buen o mal portero. Apenas ha tenido trabajo salvo en los goles.

Sólo resta esperar que éste sea el partido tonto de cada temporada. El Barça afronta tres semanas decisivas en las que se juega la Liga, la Copa y la Champions League. De momento, si mañana empata o gana el Atlético, este equipo habrá puesto fin a 59 semanas consecutivas de liderato en la Liga. Y atentos a lo que hace el Madrid en San Mamés. Si gana, se pone por delante del Barça, algo que no ocurría desde hace casi dos años.

Hay que ponerse las pilas. El Barça está en una posición inmejorable para ganarlo todo, pero jugando así este equipo no va a ningún lado. Martino tiene fácil su reflexión del postpartido. Los jugadores ya saben lo que no deben volver a hacer jamás a partir de ahora. Una cosa es perder dando la cara y llegando a la portería rival y otra pasar la tarde esperando el pitido final, que es lo que hoy ha hecho el Barça.


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