2011-12-22 11:12 FC Barcelona Por: Administrador

FC Barcelona, 10 - El Madrid del señor Pérez, 1



Desde que el señor Florentino Pérez volvió al Real Madrid para "arreglarlo", el club ha entrado en una dinámica perdedora que debería preocupar al madridismo. Si esto fuera una empresa inmobiliaria, seguramente habría cerrado. Once proyectos, diez fracasos y un éxito. Poco es para la empresa futbolística que más factura en el mundo. Poco es para la empresa futbolística que más utiliza el talonario para presumir de ser el campeón del dinero. Poco es para lo que su presidente ha invertido. Lo cierto es que desde que ha vuelto el señor Pérez, el fútbol y el baloncesto del Real Madrid son un auténtico desastre. Y, coincidiendo con este periodo, el Barça está viviendo su mejor época.

Tan desesperado está el señor Florentino Pérez que ha vendido su alma a Mourinho como último recurso para salvar la nave. Está dispuesto a morir con el portugués porque si le falla la carta Mourinho, ya no le quedan más ases con los que jugar. A vida o muerte con él. Aunque sus modales y sus palabras nada tengan que ver con la urbanidad a la que él está acostumbrado moviéndose por los despachos y los restaurantes de cinco tenedores. Le da igual. Incluso acepta poner en entredicho el histórico señorío del club y hasta aplaude cuando su entrenador se defiende con su dedo de quienes le agreden intentándole clavar el ojo. Don Florentino aplaude porque lo ha apostado todo al rojo. Al portugués. Poco le importa que le esté destrozando la cantera. Ni que margine a los españoles para llenar el vestuario de portugueses. Ni que el Madrid sea recibido con odio en todos sus desplazamientos. Ni que el estilo de juego del equipo no responda a la calidad que se le supone a la inversión realizada cuando se ve las caras con un grande. Todo le da igual. Como haría en sus empresas exigiendo resultados, le ha pedido a Mourinho resultados y poco le importa como los consiga, pero que los consiga. La situación es tan dramática que hasta roza la comicidad. Despacha a Valdano para entregar la imagen de club a Mourinho. ¿Y los resultados?



Los resultados tienen color blaugrana, el color de la competencia, que gana en el terreno de juego y en el mercado de la imagen. A Don Florentino Pérez y sus métodos habrá que agradecerle que el equipo de España deje de ser el Real Madrid para ceder el testigo al Barcelona, porque ahora los niños de España son del Barça. A Don Florentino Pérez habrá que agradecer que bajo su mandato el Barça esté viviendo la época más brillante de su historia, una época, la de Don Florentino Pérez, en la que el club blaugrana ha desbancado al Real Madrid del ranking de clubs más laureados. El Barça de la época de Don Florentino Pérez ha tomado carrerilla y se ha cargado la historia gloriosa del Real Madrid. Lo que tanto costó a los Di Stéfano, Puskas, Pirri, Amancio, Velázquez, Juanito, Camacho, Butragueño, Michel y compañía, convertir al Madrid en el club más titulado del mundo, se lo ha cargado el señor Pérez fichando a futbolistas de 100 millones, mercenarios que miran por sí mismos, que le sacan rendimiento a la camiseta blanca, pero no aportan resultados, que es lo que quiere el señor Pérez. Resultados es lo que nadie es capaz de darle. Ni con los mejores fichajes ni metiendo el dedo en el ojo ni montando tanganas ni insultando al prójimo. Nada. Cero. Uno.

Con el señor Pérez en la presidencia del Real Madrid el Barcelona ha cosechado 10 títulos (1 Champions, 2 Ligas, 3 Supercopas de España, 2 Supercopas de Europa y 2 Mundiales de Clubs). El Real Madrid, 1 (copa del Rey). Es evidente que la empresa Real Madrid no funciona. Y para acabarlo de arreglar, el director general de la competencia (Guardiola) le gana a su director general (Mourinho) por 6 títulos a 1. Jamás había vivido Don Florentino Pérez una humillación similar. No es que el Real Madrid no gane, es que el Real Madrid del señor Pérez está ejerciendo el papel de sparring para que el Barça se luzca y presuma ante el mundo de resultados. Y todo eso, a costa del Real Madrid.

El señor Pérez prometió la décima. Un día perdió su credibilidad y salió en globo del Bernabéu. Sólo los humanos tropiezan dos veces con la misma piedra. O quizá no. A lo mejor lo que menos preocupa al señor Pérez es lo que hagan esos once señores que patean una pelota en calzoncillos. Es posible que lo importante sea lo otro, lo que se cuece en el palco mientras los de los calzoncillos pierden. Y en eso, que depende de él y no de ningún portugués malcarado, en eso sí que es un ganador nato. Tan posible es que el Barça gane como que el señor Pérez, Don Florentino, no pierda. Aquí ganan todos.




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