2012-01-13 20:01 FC Barcelona Por: Administrador

Ferran Soriano, de delfín a golpista (III)



“Los contratos de cinco años son cortos”
Tanto predicamento tenía en la junta de Joan Laporta Ferran Soriano que hasta podía contradecir sin temor los principios fundamentales de la doctrina de Johan Cruyff, el mentor e ideólogo del presidente. Y frente a los contratos cortos reclamados por el gran gurú, Soriano respondía con tesis económicas. El 29 de julio de 2005 sostenía en Sport que “los contratos de cinco años son estandar en esta industria y por tanto no pueden ser considerados largos. Además, los salarios pactados con los jugadores son de mercado, similares a los que hubieran percibido en otro club y todos tienen una parte fija, sobre el 60%, más otra variable. El ratio de costes salariales/ingresos está muy cerca de lo óptimo (55%)”. Queda claro, pues, que un contrato de cinco años no era largo y los jugadores percibían lo mismo que les darían en otros clubs. Es decir, que no llegaban al Barça ilusionados y perdiendo dinero, como aseguraba Laporta.

También recurren a los intermediarios
En octubre de 2005 Soriano reconocía en La Vanguardia que el Barça recurría a intermediarios para realizar determinadas operaciones, como la negociación con el sponsor chino: “En todas las ventas de activos publicitarios de este tipo hay una agencia de por medio. La nuestra es inglesa”. Ya no quedaba ni el más mínimo recuerdo de aquellas promesas incendiarias en campaña electoral, cuando Laporta prometía acabar con la figura de los intermediarios que se lucraban a costa del Barça. ¿No había nadie en la directiva, por ejemplo Xavier Faus, capaz de realizar la función del intermediario ahorrando costes al club? ¿Era necesario también que la multinacional WPP Group ejerciera de intermediaria en la negociación de Betandwin? De lo dicho, nada, porque nada había cambiado. Si con Gaspart se recurría a los intermediarios que imponían el precio, con Laporta también. Y es que cuando se mueven grandes cantidades siempre hay alguien dispuesto a recoger las migajas. La directiva del cambio empezaba a descubrir el mundo real. En este caso, como en tantos otros, rectificar sería de sabios y donde dije digo…



La venta de Riquelme, ¿un éxito?
Capítulo aparte merece la penosa política de traspasos llevada a cabo por la administración Laporta, de la que Soriano fue responsable en la parcela económica hasta 2008. "Es difícil vender desde el Barça. Tiene mucho mérito traspasar al Villarreal a Riquelme, que había costado diez millones, por siete millones más tres variables", admitía Soriano a Mundo Deportivo el 25 de enero de 2006. ¿Realmente creería Soriano que el precio de venta de uno de los futbolistas más cotizados del mundo en ese momento era el mismo que el que pagó el Barça por Maxi López? ¿Pensaría Soriano que el valor de Riquelme era inferior al de, por ejemplo, Luque, traspasado en esa época por el Deportivo al Newcastle, o al de Gudjhonsen, Zambrotta, Thuram, Abidal, Hleb, Cáceres, Henrique o Keirrison? ¿A quién quería engañar? Hasta los fracasos en la gestión podían ser vendidos como éxitos sin precedentes cuando se contaba con una prensa fiel dispuesta a reflejar en sus páginas lo que hiciera falta con tal de perpetuar en el poder al mandatario generoso.

Apostaba por las apuestas
Apenas unos meses antes de la apuesta del club por la generosidad y la solidaridad de UNICEF, Ferran Soriano todavía defendía con uñas y dientes el polo contrario, que una casa de apuestas pudiera exhibir su marca en la camiseta del Barça: “La opinión de cada uno es muy respetable, pero las apuestas son parte del paisaje del fútbol desde hace mucho tiempo y lo seguirán siendo”. Le perdía su locuacidad.

No le compran entradas
Como cuando anunciaba pomposamente en TV3 que “para el encuentro de ida en Milán tenemos 2.200 entradas, pero ya hemos recibido más de 6.000 solicitudes. No pasará como contra el Benfica porque tenemos más tiempo para colocarlas”. El futuro perfecto se convertía en boca de Soriano en imperfecto con demasiada frecuencia y sus bravuconadas iban restándole credibilidad porque el tiempo solía acabar desmintiéndolas. El Barça tuvo que devolver al Milan 1.861 de las 2.200 entradas disponibles. Y eso que tenían más de 6.000 peticiones. Los socios le dieron nuevamente la espalda a los precios, que no al equipo. Y eso que tenían más tiempo para “colocarlas” (al socio/cliente le “colocaban” el producto). Ese día volvieron a sobrar entradas. Los directivos no debían tener suficientes compromisos.



No explican lo que se gana por las camisetas
Dentro del plan “La economía del Barça progresa adecuadamente” Soriano acostumbraba a explicar que gracias a determinado fichaje se vendían más camisetas o a presumir de que la explotación de las instalaciones del club en régimen de alquiler marchaba viento en popa, pero, contradiciendo la prometida política de transparencia, jamás aclaró al socio/propietario cuánto recibía el club por camiseta vendida o a quién alquilaba las instalaciones y por cuánto.

Democracia en la junta
Noviembre de 2004. Ferran Soriano negaba que en la polémica Pesic-Valero Rivera una parte de la junta impusiera su criterio “pues si una votación queda 14 a 3, eso es democracia y un funcionamiento correcto de una junta directiva” ¿Democracia era ofrecer el voto incondicionalmente al servicio exclusivo del que detentaba el poder? No tardaría en descubrir Soriano que su complicidad con esa farsa le conduciría directamente a la dimisión.

Celos de Rosell
Y cuando se le preguntaba directamente a Ferran Soriano por Sandro Rosell, explicaba que “nunca nadie de la junta directiva ha tenido celos de Rosell por su papel clave en el fichaje de Ronaldinho”. Añadía que las decisiones en la directiva “se adoptan de forma democrática” y que todos tenían que ser “leales al socio, al club y al presidente”. Tuvieron una excelente oportunidad de ser leales al socio con el reparto de las entradas de París. No lo fueron. Ni al socio ni al club. Sí en cambio guardaron lealtad a sus compromisos particulares. Y, por supuesto, su obediencia incondicional al presidente estaba fuera de toda duda. Por ahí, nada que objetar, dado que los "revoltosos" ya habían desaparecido. Sin embargo, con el paso del tiempo, también él acabó en el bando de los desleales capaces de abandonar el barco cuando éste se hundía.

Los abonos más bajos de Europa. ¡Qué vergüenza!
Ferran Soriano tenía un concepto de la lealtad al socio muy particular. Apenas un año después de la salvaje subida en los abonos de un 40%, se atrevía a sentenciar que “el Barça es de los clubs más baratos de Europa. No bajaremos el precio de los abonos porque es el más bajo en relación a nuestros competidores directos en la liga y en Europa”. Y eso, por supuesto, constituía una aberración humillante que había que solucionar. La generosidad y solidaridad que el club tuvo a bien regalar al mundo en ningún momento la proyectó hacia el socio. En el ideario de Soriano no entraba, por supuesto, que el bolsillo del socio pudiera beneficiarse de su magnífica gestión económica. Por eso presumía en abril de 2006 de que “la ilusión del culé no tiene precio” refiriéndose a los ocho millones que el club tendría que restar de su superávit previsto si el equipo conquistaba la Champions. “La ilusión de los culés por un título no tiene precio –decía- y por eso dejaremos de ganar a corto plazo esos ocho millones de euros con mucho gusto”. Con el gusto, le faltó añadir, de la aportación extra obligatoria de ocho millones que proporcionaban los abonados por real decreto y sin previo aviso. Con Núñez el Barça era el club más barato de Europa. “Suerte” que llegó Laporta y solucionó ese problema. El abonado pagaba un 40% menos. Ahora ya podíamos dormir todos tranquilos después de ponerle solución a unos precios ridículamente bajos.  Seguramente la sociedad civil catalana, o los pijos de la ciudad, según se quiera ver, los nuevos amiguetes de Laporta asiduos del palco, el antepalco y los canapés debieron encontrar “súper genial” la medida del amigo Soriano.

"Es difícil un modelo mejor que éste"
Se lo decía a Noelia Román en El País el 9 de agosto de 2006. Era tan bueno el modelo que en menos de dos años optaría por renunciar al cargo. En la misma entrevista aseguraba que "nosotros no venderemos nunca a Ronaldinho, de ninguna manera". Y "hemos construido un equipo que nos tiene que permitir en los próximos cuatro años llegar a mayo con la posibilidad de ganar la liga, copa Champions y la Copa". Poco podía imaginar que unos meses más tarde buscarían desesperadamente un comprador para Ronaldinho y que habría que echar mano del talonario porque ese Barça lo perdería todo en los dos siguientes años.

El Madrid le coloca en el G-14
El 5 de octubre de 2006 Ferran Soriano era elegido miembro del Comité Ejecutivo del G-14 con el apoyo del Real Madrid. Las sobremesas del Drolma con Ramón Calderón empezaban a dar sus frutos.

Cede poder a Anna Xicoy?
El 24 de noviembre de 2006 un confidencial de Sport desvelaba que “Ferran Soriano cede cada día más poder a Anna Xicoy. El vicepresidente económico del Barça, que durante los tres primeros años del mandato de Laporta se convirtió en el director general ‘in pectore’ del club, ha completado prácticamente todo el traspaso de poderes a Anna Xicoy, la máxima ejecutiva del club. Ferran Soriano está cada vez más centrado en su actividad profesional y se ha desvinculado del día a día de la entidad”. Parecía cansado de dedicarle los mejores años de su vida al club, pero en realidad Soriano no sólo no levantaba el pie del acelerador, sino que a sus funciones como responsable financiero iba a añadir las de vicepresidente mediático encargado de la labor más agradecida en un club: el fichaje de grandes estrellas. Sabido que Laporta no podía optar a la reelección, el laportismo había consensuado la figura de Soriano como “delfín” para las elecciones de 2010. Y nada mejor para caerle bien al socio que aparecer en las fotos agarrado a Thierry Henry, por ejemplo.

En campaña desde dentro
9 de enero de 2007 lo advertía Joan Vehils en El Periódico: “Hay un importante directivo del Barça que parece que ya empieza a prepararse para el día en que Joan Laporta abandone la presidencia del club. Ya ha contactado con una empresa de comunicación y empieza a reunirse en privado con importantes empresarios y periodistas catalanes”. Mientras el presidente acusaba a Rosell de preparar su candidatura, desde dentro del club se empezaba a gestar una estrategia para garantizar el continuismo a través de Ferran Soriano.

El Madrid no es un referente
El 26 de enero de 2007 Soriano convocaba una rueda de prensa para presentar una vez más sus números triunfales: “El Madrid ni ha sido ni es un referente para nosotros (…) Nuestro referente hace algunos años era el Manchester. Ahora nosotros innovamos y somos el referente”. ¡Y olé! Apenas unas semanas más tarde, el Real Madrid, situado por delante del Barcelona, recogería el relevo del Manchester como club con mayores ingresos de Europa, por mucho que Soriano creyera que el referente era él y su ingeniería financiera incapaz de detener el constante y escandaloso aumento de la nómina de empleados, los costes desorbitados de fichajes absurdos, la cuantía de renovaciones estratosféricas que hipotecaban al club, la ruina económica de las secciones, el fracaso de la campaña del Seient Lliure y tantos otros temas que colocaban a la administración Laporta como ejemplo de lo que no puede ser un referente.

Contrato de UNICEF sin réditos
Hubiéramos suscrito el acuerdo con UNICEF aunque no diera réditos. Dicho esto, ahora las empresas nos ven de otra manera”. Hubiera sido bueno saber de qué manera veían las empresas al Barça y cómo se traducía eso en ingresos para el club. El maravilloso sponsor nunca apareció, y eso que lo de UNICEF empezó de manera provisional a la espera de que llegara el patrocinador generoso y definitivo soñado. Humo, sólo humo.

Cuentas auditadas
“Es una pérdida de tiempo discutir las cifras del Barça porque los números están auditados y aprobados por la Asamblea”. Un argumento tan simple como este no logró entenderlo jamás su presidente y jefe mientras estuvo en la oposición. Auditados los números y aprobados por la asamblea, dedicó años enteros de su vida a dudar de todo lo que se movía en el Camp Nou, estableciendo contabilidades paralelas, siempre, claro está, adornadas con la imprescindible dosis de catastrofismo para calar entre el electorado. Entonces, cuestionar las cuentas de anteriores directivas no era perder el tiempo, era un acto de patriotismo blaugrana... o algo similar. Entonces la asamblea no era más que una reunión del IMSERSO.  Pero con Laporta y Soriano la asamblea sí era soberana, quizá por eso se la podía engañar con mentiras, que no medias verdades, cuando interesaba. Los tiempos cambian. Tampoco entendió Laporta los números auditados que se encontró Rosell cuando tomó posesión. La situación era tan dramática que hubo que pedir un crédito de 150 millones y vender a Chygrynskyi para pagar las nóminas de junio de 2010.

Los avales y la LFP
Y a los socios que solicitaban a los directivos que avalaran el presupuesto con su patrimonio, tal y como marca la ley y como consecuencia de las pérdidas generadas en sus primeros días de mandato, Soriano les informaba de que “el organismo regulador de los avales es la LFP y tenemos un comunicado en el que afirma que no tenemos que avalar, por sentido común y porque en los últimos años hemos generado 77 millones de beneficio”.  La revista Don Balón se tomó estas palabras al pie de la letra y estuvo reclamando sin pausa en sus páginas a la LFP durante varios meses una confirmación o un desmentido a la frase de Soriano, sin obtener respuesta. Más oscurantismo. No hay que olvidar que el sentido común de esta junta no siempre coincidiió con el sentido común del resto de los mortales (fecha de las elecciones, por poner un ejemplo). El problema no eran los 77 millones de beneficio sino el exagerado déficit que programaron en sus ocho primeros días de mandato.

MAÑANA, PRÓXIMO CAPÍTULO

Ferran Soriano, de delfín a golpista (IV)

 UNICEF a falta de ofertas / Míster contradicción / ¿Un ser superior? / Giras innegociables / Crecen los ingresos. ¡Faltaría más! / Cristiano Ronaldo es posible / “No se podía pagar a los jugadores” / ¿Y los sentimientos? / Soriano, al primer plano mediático / El precio no lo pone Soriano / Ajustando el precio al máximo / Trayter le pone un cero /

 

 

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