2011-11-19 19:11 FC Barcelona Por: Administrador

Flavia, la amiguita financiada por los socios



El 15 de septiembre de 2009 el barcelonismo descubría que la ex empleada del FC Barcelona Flavia Massoli Teixeira citaba a los representantes legales del club a un acto de conciliación derivado de una deuda contraída por la directiva y relacionada con su despido en julio de 2008. Flavia Massoli, a quien Joan Laporta había protegido colocándola en el departamento de Protocolo y Relaciones Institucionales del club, fue despedida en 2008, en la época de la moción de censura planteada por Oriol Giralt. Se trataba de evitar que comentarios sobre la relación sentimental que les unía pudieran abrir un nuevo flanco en el ya amplio repertorio de puntos débiles del presidente. Pelikano.es explicaba así el caso el 18 de septiembre de 2009: “La ex empleada del departamento de protocolo del Barça, Flavia Massoli, denunció ante la autoridad laboral amenazas del presidente de FC Barcelona, Joan Laporta, y de otros miembros de la directiva para que firmara su cese voluntario en la entidad en el acto de conciliación fallido celebrado este viernes con motivo de la demanda presentada contra el club solicitando el seguro de desempleo y los meses correspondientes al paro que no ha percibido desde julio del año pasado. Sus abogados insistieron en que ese ‘cese voluntario’ lo aceptó Flavia Massoli bajo presión como consecuencia de las especiales circunstancias personales de su situación, pues admitieron como un hecho de “dominio público silenciado” que mantenía desde hacía varios años una relación sentimental con Joan Laporta”.

Borrada del mapa blaugrana
Proseguía pelikano.es: “La ‘desaparición’ de Massoli de su puesto de trabajo se produjo repentinamente en el momento en que fue tomando cuerpo la posibilidad de que la directiva se enfrentara a un voto de censura. Flavia fue invitada primero a iniciar con urgencia sus vacaciones de forma precipitada. Ningún empleado del club dudó en aquel momento de los motivos de esa decisión, pues era notoria, reconocida y prácticamente pública su relación personal con el presidente del FC Barcelona, Joan Laporta. De hecho, su ingreso en la plantilla del club se hizo forzando al límite los controles de admisión y selección de personal en aquel momento. Según algunas fuentes, el deterioro progresivo de esta relación y el horizonte de un periodo ‘electoral’ inminente, previo al voto de censura, aconsejaron una separación temporal y forzosa por temor a empeorar la imagen del presidente Joan Laporta en aquel momento. A la vuelta de esas vacaciones, Massoli se encontró con la obligación, según han explicado sus abogados, de firmar su propio despido del Barça sin derecho a indemnización ni paro”.

¿Relación sentimental silenciada?
E-noticies.cat recogía el 18 de septiembre de 2009 las quejas del abogado de la señora Massoli, Cecilio Oyonarte, que aseguraba que la dimisión de su representada se produjo bajo “presiones" y aduciendo "llamadas de atención a su domicilio particular de alguien que se dirige a Flavia en su entorno privado en lugar de hacerlo en el centro de su trabajo, pidiéndole la dimisión ... Y cuando esto se hace constantemente y por determinadas personas... Estas presiones repercutieron en la salud física de la trabajadora ".
Por presiones entendía: “Llamadas telefónicas, ruegos y peticiones constantes... realizadas por el propio presidente del Barça, miembros de la junta directiva y por el responsable de su departamento".
El abogado, sin pretenderlo, establecía un paralelismo entre el caso de su defendida y el de Alejandro Echevarría: "La señora Massoli ha recibido felicitaciones por su buen hacer profesional. Ahí está la contradicción. Si profesionalmente es una buena profesional, ¿por qué se le pide un cese voluntario y se le reclama su dimisión una y otra y otra y otra y otra vez a lo largo del tiempo de distinta forma, desde haciéndole el vacío, a no saludándola, desde personándose en su domicilio particular, a hacerle firmar un cese voluntario en un centro poco apropiado como puede ser su centro de trabajo...”
Y sobre la relación de su defendida y el presidente del FC Barcelona, Oyonarte admitía que "sé que ha existido una relación sentimental, como es de conocimiento público, aunque silenciado".

La caverna mediática españolista se ocupa del tema
Los medios de comunicación catalanes no emplearon una sola línea en informar sobre estos hechos. El Mundo del Siglo XXI sí se preocupó desde Madrid por el tema el 26 de septiembre de 2009 a través de un extenso artículo firmado por Emilia Landaluce y Anna R. Alos. Laporta encajó el golpe bautizando a la prensa de Madrid, deportiva y no deportiva, con una expresión que disfrutaría de amplia repercusión: “la caverna mediática españolista”. Quizá porque allí se atrevían a publicar lo que aquí estaba sujeto a autocensura. En el artículo en cuestión titulado “Lío con faldas en el Barça”, se podía leer: “En la entidad era un secreto a voces que Flavia, encargada de Protocolo y Relaciones Institucionales, mantenía una relación sentimental con Laporta. Eran amantes (…) Se conocieron en el Hotel Arts, donde trabajaba la pizpireta brasileña. Poco después, el 3 de abril de 2006, recibió una oferta de trabajo del club presidido por Joan Laporta (…) Se trataba de un contrato temporal para atender, «principalmente, las solicitudes formuladas, entre otras, por fundaciones, hospitales, escuelas, y ONG»”.

2.541 euros al mes para la “favorita”
Proseguía su información el diario madrileño: “El 29 de septiembre de ese mismo año, el contrato se transformó en indefinido. Por sus servicios a la causa blaugrana, percibía 2.541 euros brutos mensuales. La carioca se desenvolvía bien en su puesto, aunque muy a menudo tenía que soportar sarcasmos e ironías por su condición de favorita. A menudo, solía acompañar al equipo a los partidos que se jugaban en el extranjero y a los que también asistía la entonces mujer de Laporta, Constanza Echevarría (…) En 2006, Albert Pujol, ex director del museo de la entidad, criticó el fichaje de la brasileña en un controvertido dossier: «La nueva empleada Flavia Massoli, incorporada de manera directa y sin proceso de selección, no reúne las condiciones mínimas necesarias para el puesto. No habla bien el catalán ni el inglés, por otro lado, fundamental en su departamento”.

Nuevo “fichaje”
Proseguía el Mundo del Siglo XXI: “Puede que la reacción de Massoli se deba al desamor. Laporta es un empedernido seductor que, desde que iniciase su proceso de divorcio el pasado año, no ha ocultado sus habilidades para encandilar a las damas. En una fiesta celebrada en el Hotel Me, Laporta presumía de nuevo fichaje, esta vez de Europa del Este. Y no se trataba de Chygrynskyi precisamente, sino de Sana Khouja, una angulosa joven, que encaramada a unos vertiginosos tacones destacaba sobre la talla más bien menguada del culé. «Además, hablaba castellano a la perfección», apostilla una testigo. Cuando abandonaron la fiesta, la bella reposó los pies en el salpicadero del coche de Laporta. Un detalle de intimidad. Unos meses antes ya se les vio protagonizar algunos arrebatos amorosos en Luz de Gas, la discoteca más ecléctica y polivalente de Barcelona.
Fuentes cercanas a Laporta afirman que está enamorado de esta estudiante de 25 años que, según dicen, se siente desbordada por el impacto mediático del que, ilusionada, piensa es el amor de su vida. En la actualidad cursa estudios en la escuela de negocios ESADE.
Mientras duró su matrimonio con Joan Laporta, Constanza Echevarría mantuvo la dignidad que su puesto como primera dama blaugrana requería. El silencio era su respuesta a los rumores que circulaban sobre las infidelidades de su marido”.

Su aparición en TV
Flavia Massoli recibió diversas ofertas para explicar su relación sentimental con Joan Laporta. Algunas, como la de Interviú, pudo ser frenada por el entorno del presidente. Sin embargo, la ex empleada brasileña acabó finalmente apareciendo en el programa “Dónde estás corazón” de Antena 3. Allí confesó que “me vuelvo a mi país por miedo. Jan me ha cerrado muchas puertas”, añadiendo que ningún abogado en Cataluña quería hacerse cargo de su caso. Explicó que conoció a Laporta siendo camarera en el hotel Arts y que éste la colocó personalmente en el club en el departamento de protocolo. Reveló que le había comprado un coche y le había puesto un piso muy cerca del de su madre, desde cuyo balcón le hacía señas para comunicarle que ya había terminado de cenar y se dirigía hacia allí. Añadió que, para no ser reconocido por los vecinos, solía disfrazarse con gorros y gafas oscuras y desveló que cuando supo que iba aparecer en el programa le dijo: “Después de esta entrevista serás más famosa y una desgraciada”. Entre otras cosas manifestó que “Laporta no le tiene cariño a nadie (…) Me ha presionado (…) La prensa conocía nuestra relación, pero él es un hombre de mucho poder”. Tanto, que los medios de comunicación catalanes apenas se hicieron eco de sus declaraciones. Lo que cada uno haga en su vida particular es absolutamente respetable y merece toda la privacidad del mundo. Sin embargo, el tema de Flavia Massoli trascendía de la privacidad desde el momento en que el presidente la colocó en nómina del club sin proceso previo de selección. Es decir, que entró en el club por un capricho expreso suyo y a la salud de los socios. El tema, por tanto, traspasaba el ámbito privado y se adentraba en el paisaje de la gestión de la propia entidad.

Amigos que buscan chicas
Dijo Flavia entre otras cosas: “Tiene un amigo que le busca chicas para sus fiestas después de los partidos”. Y salieron los nombres de Terelu Campos y Vicky Martín Berrocal. “Tuvo una relación con la hija del presidente de Uzbekistán”, lo que podría explicar, sólo en parte, su afición por ese país. Descubrió que en ese momento mantenía una relación con una chica de 23 años de origen árabe, “una nacionalidad que no le gusta nada a él”, que trabajó también en el club en el departamento de marketing. Enseñó la habitación que compartía con él y mostró su pijama favorito, “lo único que me queda de él (…) Lo que me ha hecho no se le hace a un animal”.
Según explicó Flavia Massoli en Antena 3, la relación había durado cuatro años, en paralelo con su matrimonio, y dio a entender que, al obtener la separación de su esposa, Laporta prefirió “llevar vida de soltero y salir de fiesta con sus amigos” antes que atarse a otra mujer. Confesó que tenía miedo, por eso “me voy de España” y retó a su ex amigo porque “él tiene más motivos para temerme a mí que yo a él”, justificándolo por las conversaciones con gente importante y poderosa a las que ella había asistido en calidad de acompañante. Igualmente afirmó que la prima hermana del presidente, Marta Segú, responsable de la Fundació del club, la acompañó a un hospital para valorar la posibilidad de someterse a un tratamiento de fertilidad.
 “Jan me dijo que todos los gastos los pagaba con dinero de su negocio particular”, algo que cuesta creer después de todas las facturas sin justificar aparecidas en la Due Dilligence encargada por Sandro Rosell.  “Ser presidente del Barça me ha costado la familia”, había dicho Laporta. Tenía razón. Aunque, más que la presidencia, la razón fue el uso que hizo de la presidencia.

Pelea por Jan
Lo explicaba El Triangle: “Sana Khouja, la actual novieta de presidente del Barça, se encontró con Flavia Massoli a principios del mes de mayo en el Paseo de Gracia de Barcelona y protagonizaron un rifirrafe, que acabó con Sana refugiándose en la heladería Farggi. El 30 de septiembre, esta chica presentó una demanda por agresión contra Massoli en un juzgado de Barcelona”. Las mujeres se pegaban por él. Laporta debía ser un hombre feliz.

Simona entra en escena
Pero la vida sentimental del presidente no era de andar por casa. Traspasaba ya las fronteras. No repuestos aún del asunto de Flavia Massoli y de su pelea con la última novia del presidente, la revista italiana “Novella 2000” apuntaba a la presentadora italiana de televisión, Simona Ventura, como nueva amante del seductor Jan Laporta. Según dicho medio el romance se inició en las fechas de la final de Roma y continuó en Barcelona, cuando en plena rueda de prensa de presentación de Ibrahimovic Laporta le lanzó varias indirectas de complicidad.
Meses más tarde la amiga del presidente se saltó todas las normas establecidas por el departamento de comunicación y tuvo acceso a las instalaciones de la Ciutat Esportiva para entrevistar Maxwell y Milito, a diferencia del resto de medios, a quienes les estaba vetada la entrada. Ella era una periodista especial. Era amiga del presidente, Miss Italia 1988 y cuarta en el certamen de Miss Universo.
Paralelamente Flavia Massoli perdía el juicio por despido improcedente. El juez desestimó la demanda por un problema de forma, que no de fondo, en la demanda al considerar que ésta había sido presentada fuera de plazo. Mientras eso ocurría, Massoli confesaba que a pesar de haber abandonado el club el 1 de julio de 2008, acompañó a la expedición del primer equipo del FC Barcelona que se desplazó a Estados Unidos en agosto de ese mismo año.



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Johan Cruyff, el amigo invisible (I)

El futbolista Cruyff / El entrenador Cruyff / Comisiones / “Vendedor de apartamentos” / De la Peña y Jordi / “Yo soy más conocido que el Barça” / Contra los contratos largos / “No se ha ido nadie que no quisiéramos” / Responsable del éxito / Suerte que llegó / Cuando se fue / Apoyo al Elefant Blau / No sabe leer un balance / “Quiero explicaciones” / Pide un control para el presidente / Fuga de estrellas



 

 

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