2011-12-15 09:12 Real Madrid Por: Administrador

Florentino adoctrina a Mourinho



El madridismo dio una lección de saber estar en el ‘Clásico’, y todo viene gracias a las lecciones que de un tiempo a esta parte ha encomendado Florentino Pérez a su compañero de viaje José Mourinho. El máximo mandatario blanco estaba cansado de la crispación suscitada en las últimas citas de la campaña pasada y le pidió expresamente a su entrenador que no había que entrar en el juego de las malas artes, y este respondió como un señor.

Mourinho entendió el mensaje del presidente desde hace mucho tiempo. Decidió no hablar nunca de su rival, algo que ha realizado durante toda la campaña. El Barcelona no existe, y se puede comprobar en las ruedas de prensa del luso, ya que hasta la fecha no se le ha escuchado mencionar a su contrario. Así, en la previa del ‘Clásico’, el entrenador madridista decidió no salir a atender a los medios. Pese a las críticas, el míster merengue tenía claro que no había que echar más leña al fuego, y así fue.



La segunda reacción de Mourinho tuvo que ver con su homónimo culé. El técnico luso saludó amistosamente a Guardiola, llegándole a susurrar unas palabras al oído, cuando pocos meses atrás, en la Supercopa de España, casi ni se miraron. Aquel saludo estuvo lleno de tensión tras las declaraciones de ambos en Champions League, algo muy diferente a la de este ocasión, donde la cordura reinó por encima de las ideas que cada uno puedan tener.

Otro de los puntos fuertes con los que Florentino se vio realmente satisfecho fue el afectuoso saludo de Mourinho a Tito Vilanova. La disputa entre ambos es cosa del pasado, y el tiempo cura las heridas. El portugués, como ya hiciera con Manolo Preciado, hizo borrón y cuenta nueva al darse cuanta que las disputas valen poco cuando es la vida la que está en juego. Mourinho daba una nueva lección a todos aquellos que le criticaban y ponía una sonrisa en la cara de Florentino Pérez.

El tercer punto a favor del entrenador del Real Madrid estuvo en el post partido. No hubo una reacción mal sonante. Mourinho se dedicó a analizar el encuentro y no protagonizó ninguna salida de tono. Ese estilo ya no va con su personalidad, Florentino le ha convencido de que ese no es el camino, y hasta ahora ha funcionado.



Pero la satisfacción del presidente merengue no se quedó solo en su míster, sino que otra de las grandes noticias que tuvo fue la reacción de sus jugadores, a los que Mourinho ha adoctrinado para que sigan el alegato de Florentino y no respondan a ningún tipo de provocación por parte del enemigo. Dicho y hecho. En el Madrid ahora reina la cordura y las buenas formas, algo de lo que deberían aprender muchos otros, como Sandro Rosell, que volvió a calificarse con sus formas y sus declaraciones tras el partido.


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