2015-03-26 21:03 FC Barcelona Por: Administrador

Florentino Pérez emite el parte por boca de Josep Pedrerol



Joan Tubau

Josep Pedrerol y su espada justiciera ha salido hoy en Jugones al rescate de su admirado presidente por las críticas que la prensa "palmera" catalana le ha lanzado por su desprecio hacia el torneo que lleva el nombre del Rey de España. Y Pedrerol, que no asume su condición de palmero del ser superior, aunque sus actos lo confirmen, ha respondido a todos con un argumento que le ha llegado directamente del cielo: "Ni Bartomeu ni Urrutia, presidente del Athletic, han llamado a Florentino para pedirle el Bernabéu". Y ha ido más lejos Pedrerol: "en la comida de directivas del domingo tampoco salió el tema y Bartomeu no le pidió el Bernabéu oficialmente para la final de Copa".



Es la versión interesada que a Pedrerol, o a quien sea,  le conviene que circule, aunque no se corresponda con la que circula en Barcelona. Cuesta creer que no se hablara del tema después de que Barça y Athletic enviaran una carta a la Federación solicitando el Bernabéu. Y cuesta creer que no hablaran de ello viendo la cara desencajada reflejando enfado y cabreo con la que Florentino Pérez salió el ágape. Pero se trata de lavarle esa cara para que quede bien guapo. Y, de paso, conviene afear a Bartomeu: "ha fracasado, es el gran derrotado, fracaso del presidente del Barça, han quedado retratados , han fracasado, que pidan perdon a sus socios" ¿Por qué? Porque el Barça jugará la final en casa. Menudo fracaso. Menuda derrota. Y, además, hay que pedir perdón a los socios por no tener que coger el avión, el tren o el coche. Basta con el metro. Eso es un fracaso. Qué grande es Josep Pedrerol, el mismo que vio a un Madrid glorioso en el clásico, por 20 minutos de dominio,  y que consideró que la derrota y los cuatro puntos reforzaban la situación del equipo blanco. Lo que para Pedrerol no es un fracaso es que, teniendo el presupuesto que tiene, el Real Madrid no esté en la final. Y no es para él un fracaso porque no le dejan decirlo. Se enfadaría el amo del cortijo.

Y como eso, en el fondo, tampoco le ha gustado a Pérez, Pedrerol ha intentado lanzarle un mal de ojo al Barça con un criterio periodístico incuestionable: "Jugar en casa trae mala suerte". Está el barcelonismo temblando después de la sentencia de Pedrerol. El Madrid ha perdido varias finales en su casa y, por tanto, al Barça le va a pasar lo mismo. Lógica aplastante. La lógica de su colaborador Tomás Roncero, el de las amenazas y profecías que nunca se cumplen. Y ya se relamen. Otro  colaborador de sus programas llegó a afirmar que "Bartomeu sabe que si pierde la Final en el Camp Nou, pierde las elecciones". ¿Lo sabe, sí? ¿Y quién se lo ha dicho? ¿Y si pierde la final de Copa y gana la Liga y la Champions, también las perderá? En el hablar por hablar de estos programas nunca se equivocan. en una dirección siempre igual. Y en la otra, también.

Tanto ímpetu que ponen en pedir la dimisión de Bartomeu (¿quiénes se habrán creído que son para exigir cosas que afectan al barcelonismo desde el madridismo más rancio y radical?), es el que les falta para cuestionarse lo mucho que se hace mal en el Real Madrid. Pero en el Real Madrid cuando las cosas no funcionan es por culpa de Sergio Ramos y Casillas, dos paraguas extraordinarios que utiliza Florentino Pérez para anestesiar al personal valiéndoles de útiles voceros.Y le va bien. Pican.



Hoy tenía un mal día Pedrerol. De entrada, Fernando Alonso, el novio de Lara Álvarez, a la que echó a patadas de la presentación del programa Jugones, le ha desmentido de cabo a rabo todas las elucubraciones baratas que ha hecho durante su baja tras el accidente. Alonso le ha dejado en pañales. Como luego ha hecho Sergio Ramos a raíz de esa imagen de un gesto en la entrevista que concedió a De la Morena en El Larguero. Ramos, en un ambiente distendido, hizo una y varias muecas, y Pedrerol se sintió ofendido porque encontró que una de ellas podía ser interpretada como una falta de respeto a su amado ser superior.

Curioso que un gesto puntual enmedio de una conversación pueda alcanzar una repercusión y magnitud descomunales si se trata de Sergio Ramos y que el responsable de esa exageración sea el mismo al que le parezca lo más normal e inofensivo del mundo tocarse lo que no suena ante el árbitro ante 100.000 personas mientras le dice a la cara: "¿Te gusta, eh?". La mueca de Ramos es gravísima. Pero esto y provocar al público con prepotencia y chulería después de marcar un gol es una tontería que ni merece ser comentada.

Pedrerol tiene dos caras: cara A para Cristiano Ronaldo, el que no le habla; y cara B para Ramos y Casillas y el Barça, que son todos lo mismo. Son las dos caras de la moneda de Florentino Pérez, el ser superior que está por encima de todas las cosas, porque para eso es el amo del cortijo y está en su derecho de tener su NODO particular, con los correspondientes vasallos siempre predispuestos a recitar sus principios fundamentales a través de partes oficiales.

 

 

Fernando Alonso y Sergio Ramos


Deja tu Comentario