2017-03-29 11:03 El Soplo Por: Administrador

Frenan una querella de Florentino Pérez contra Piqué



Carlos Muñiz Había dos corrientes de opinión en la cúpula Real Madrid respecto a la respuesta del club, como institución, ante las insolencias vertidas por Gerard Piqué anoche siendo miembro de la selección española, la de todos. Por un lado, la liderada por Florentino Pérez, partidario de darle cumplida respuesta en los juzgados, además de ofrecer un comunicado contundente y presentar una queja formal ante la Federación. Y otra que postulaba lo contrario: no darle importancia, que es lo que él pretende. Lo cierto es que las últimas declaraciones de Piqué han colmado el vaso de la paciencia de la zona noble del Bernabéu. Florentino Pérez no era partidario de quedarse con los brazos cruzados y deseaba darle un escarmiento a Piqué para que pusiera fin a sus chiquilladas ofensivas. El club ha puesto en manos de los servicios jurídicos del Real Madrid las declaraciones de Piqué para que las analice y concluyan si se pueden ejercer medidas legales contra el jugador culé. El club blanco entiende que Piqué ha vulnerado el honor de la entidad y puede hacer incurrido en un delito. Cuando Piqué señala al palco y afirma que se mueven allí los hilos del comportamiento de la Justicia con Messi, Neymar y Cristiano Ronaldo, a la vez que señala a una persona de ese palco, el club entiende que estamos ante un ataque directo contra la institución. La idea era llevar el tema ante el juez, emitir una respuesta oficial a través de un comunicado y presentar una queja formal ante la Federación, dado que, a fin de cuentas, Piqué era un miembro de la selección española cuando formuló su ataque frontal al Real Madrid sin venir a cuento y en un escenario que no era el adecuado. La queja formal ante la Federación se va a cursar, pero en el último momento se ha frenado el comunicado y también las acciones legales. Se ha impuesto la tesis de que una institución como el Real Madrid no puede ponerse a la altura barriobajera de un futbolista. El Real Madrid debería intervenir en su defensa ante el FC Barcelona, por ejemplo, pero nunca ante un futbolista. Sería tanto como darle una importancia que no merece. "¿Quién es Piqué?", sostiene el diario Marca en boca de algunos directivos blancos que no quieren darle a Piqué mayor protagonismo del que merece. "Sería darle publicidad y no queremos entrar en su juego". Se va imponiendo la tesis de que el Real Madrid no puede ni debe posicionarse contra un jugador. En todo caso la respuesta debería llegar del propio vestuario, aunque ahí los jugadores son partidarios de responderle en el campo. El Real Madrid no quiere entrar en el juego del jugador culé, que estaría encantado de acudir ante un juez en la defensa de los intereses del Barça atacando al Real Madrid. Eso le sumaría votos en su ya público interés por presidir en un futuro no muy lejano el FC Barcelona. Son muchos los madridistas que exigen a la directiva una respuesta inmediata y contundente, pero el Real Madrid no desea caer en la provocación y mantendrá una postura de señorío ante quien se retrata a sí mismo cada vez que abre la boca.    

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