2013-02-01 19:02 FC Barcelona Por: Administrador

"Fuentes del club blanco" han montado la campaña contra Messi



Las "fuentes del club blanco" que citan los que desde Madrid informan sobre el "terrible" comportamiento de Leo Messi en las entrañas del Bernabéu son las mismas fuentes que dejaron con el culo al aire a la COPE cuando dio a entender que en el Barça se practicaba el doping. Esas fuentes son las que buscan minar al rival cuando el equipo no da la talla y no es capaz de plantar cara al enemigo.

Esas fuentes han conseguido hacer de Leo Messi el enemigo público número uno utilizando al aparato de propaganda fiel que tiene a su disposición. Leo ya es un tipo peligroso que va por la vida provocando e insultando, que adquiere aires de matón y que amenaza con un "ya vendrás a Barcelona". A saber lo que le puede pasar a Arbeloa cuando venga a Barcelona. Igual Messi le rompe la tibia y el peroné en una de sus famosas entradas. O igual consigue ahogarle con uno de sus conocidos salibazos. Lo pasará muy mal Arbeloa si Messi le ha dicho eso.



Esas mismas perversas fuentes han conseguido distorsionar la realidad hasta el punto de que "Messi se pasó todo el partido provocando".  Así le dan la vuelta a la realidad. Y la realidad es Puyol escondiendo el mechero y un equipo tratando de jugar a fútbol mientras cuatro profesionales de dudosa catadura del bando contrario intentan plantar cara poniendo la mano en la cara, dando goles, pisotones y empujones. Esa es la realidad. Esa y la nefasta actuación de un árbitro que persiguió al Barcelona y benefició al Madrid. Pero como la realidad no gusta en Madrid porque habla de un Barça superior y de un Madrid que es incapaz de ganar en su casa, arropado por su público, a un Barcelona infinitamente superior, hay que desviar las atenciones y entretener al personal con cualquier cosa que no sea fútbol.

Las famosas "fuentes" del Real Madrid han elegido Punto Pelota para montar su estrategia. Han elegido Punto Pelota porque es un programa amigo que se adapta a los gustos, deseos y necesidades del presidente, del ser superior. La fidelidad se paga con exclusivas como esta. Nadie vio a Messi haciendo nada de lo que se le acusa. Pero nadie lo pone en duda. Porque ya se ha repetido mil veces y, por lo tanto, es verdad. Es de lo que se trata. Cristiano Ronaldo ya no está triste. Ha conseguido lo que quería, sentirse respaldado por su club para conseguir en 2013 el Balón de Oro. La carrera ya ha empezado y el portugués cree llevar la delantera con esta campaña de acoso y derribo contra el argentino que tendrá continuidad. Leo Messi está en el centro de la diana y todos los dardos apuntan contra él.

Si no conociéramos a Messi podríamos por lo menos dudar. Pero cualquiera que le conozca un poco sabe que no es amigo de estas cosas, que huye de los conflictos y que no le gusta nada ser protagonista de algo que no tenga que ver con el juego. El objetivo es engañar a los que no le conozcan y sembrar al menos al duda con argumentos que carecen de pruebas y testigos. Nadie ha salido a decir: "Yo lo vi, yo estaba allí". Mejor, ni falta que hace. Messi no es de los que van amenazando con el "ya vendrás a Barcelona". Porque le basta con su calidad para consumar cualquier venganza. Y Arbeloa, precisamente, es presa fácil para que sus limitaciones queden en evidencia delante de cuatro golpes de cintura de Leo. No necesita más para vengarse, si es que hay algo de lo que deba vengarse. El habla y convence con su fútbol, no precisa de peleas barriobajeras, fundamentalmente porque, si como futbolista es el mejor de todos los tiempos, como matón de barrio es un simple aprendiz de principiante. Y ponen en su boca la palabra "bobo", que no existe en su diccionario. Creen en Madrid que Messi es de la raza de Cristiano Ronaldo, que es un tipo que va al choque y que tiene la provocación a flor de piel. Afortunadamente, Leo tiene una trayectoria que desmonta toda esa trama urdida para minar su prestigio a nivel nacional y, especialmente, internacional. Y Cristiano Ronaldo tiene la suya, que es bastante diferente.



Lo peor es que esto no ha acabado aquí. Tener contento a Cristiano Ronaldo exige más leña al fuego. En las próximas horas es probable que descubramos que Messi fue el toro que mató a Manolete. Y se lo tenía escondido, el muy truhán.

Ardo en deseos de que Arbeloa confirme lo que quienes no estaban allí explican que escuchó. Tendría guasa que el tipo que se pasó todo el clásico provocando, pegando y faltando el respeto a sus rivales salga ahora llorando porque le han llamado "bobo". Es injusto. No es ese el calificativo que merece. Hay otros que se ajustan mejor al caracter pendenciero de un tipo que va sobrado de antecedentes "penales" cuando se enfrenta al Barcelona.


Deja tu Comentario