2012-01-22 23:01 Real Madrid Por: Administrador

Golpe de autoridad y a pensar en el Barça (4-1)



Hasta cinco cambios introducía José Mourinho en el once inicial contra el Athletic de Bilbao respecto al último clásico de Copa del pasado miércoles. Varane, Arbeloa, Granero, Özil y Kaká. Equipo de jugones que desde el primer minuto ponían intensidad y esfuerzo en el terreno de juego para llevarse los tres puntos que les sirvieran para continuar a cinco del Fútbol Club Barcelona en su pugna por el título de liga, pero enfrente estaba el Athletic, que no había venido de paseo al Bernabéu. Así, a los doce minutos del inicio, los vizcaínos daban la sorpresa. Genial contragolpe de los hombres de Bielsa, que tras un centro medido de Javi Martínez desde la izquierda, Fernando Llorente mandaba al fondo de la red ganando en carrera a la zaga merengue. 0-1 y todo se ponía en contra de los intereses madridistas.

El gol visitante en lugar de minar a los locales les hizo despertar e imponer mayor intensidad su juego. Ritmo vertiginoso de ambos equipos que mostraban una gran intensidad en sus movimientos. El partido estaba muy vivo y el Madrid quería aprovecharlo para sellar el empate, pero el Athletic no perdía comba y daba algún que otro susto a la parroquia madridista. De Marcos tenía el segundo, en clara posición de fuera de juego que el árbitro no señaló, hecho que puso más suspense al encuentro. La tensión se mascaba en las gradas, pero estos jugadores saben cuándo hay que tirar de casta y orgullo para levantarse de la losa y demostrar su categoría. Así, en el minuto veinticuatro de la primera mitad los futbolistas madridistas dibujaban una obra de arte sobre el césped, con una doble asociación de Marcelo con Cristiano y Benzema, para que el lateral izquierdo brasileño sellara la igualada.



Todo volvía al inicio. Los dos equipos no bajaban los brazos y se sumaban al ataque. Benzema tuvo el segundo con un remate de cabeza tras centro de Özil, pero Iraizoz estuvo atento para detener su testarazo en dos tiempos. El Athletic también pudo anotar el segundo con un remate de Llorente, pero este no acertó con su disparo y lo mandó a las gradas. Con el empate se llegaba al descanso y Mourinho aleccionaba a los suyos.

La charla volvió a activar a los madridistas, que tardaron menos de un minuto en fabricar una jugada bellísima que acabó con un agarrón de Iturraspe sobre Kaká dentro del área, que Cristiano desde los once metros no erraba. Las cosas se ponían de cara y al madridismo se le pasaba el susto.

Bielsa intentaba dar mordiente a su equipo cambiando a algunas balas. Entraba Toquero e Ibai Gómez por Llorente y Amorebieta, pero poco efecto produjo este cambio en los suyos. El toma y daca era constante, pero ya se sabe que cuando este Madrid llega no suele perdonar, y así fue. Özil se plantaba solo ante Iraizoz emparejado con De Marcos y este le derriba dentro del área, el balón llega a Benzema y este marcaba, pero en un gesto impropio de un árbitro de Primera División, Mateu decidió anular el tanto del galo y pitar la clara pena máxima. De Marcos a la calle y Cristiano seguía sumando y se colocaba al frente el pichichi con 23 tantos. 3-1.



Este tanto no relajó al Madrid, que siguió buscando ampliar el marcador. Özil lo pudo hacer dos minutos más tarde, pero el colegiado le anulaba su gol por un milimétrico fuera de juego. Higuaín, que había entrado en detrimento de Benzema, también tuvo el cuarto, pero su balón se estrelló contra el poste. Tendría que ser Callejón el que cerrara el marcador. El canterano no faltaba a su cita con el gol, y en el minuto cuarenta de la segunda mitad, siete después de entrar en el campo, marcaba el cuarto para cerrar la goleada.

El Real Madrid cierra así una primera vuelta de auténtico escándalo a cinco puntos del segundo, el Fútbol Club Barcelona, y deja constancia que mucho tiene que cambiar las cosas si alguien quiere toser a este equipo.


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