2012-06-14 13:06 FC Barcelona Por: Administrador

Golpe mortal a la prepotencia blanca



Se lo tenían muy creído, pero al final les ha entrado el pánico. Como sucede en el fútbol, ya pensaban que se habia acabado el ciclo del Barça y lo celebraban antes de tener el título en el saco. Pero no lo estaba. Porque este Barça se ha acostumbrado en los últimos veinte años a ganar de la misma forma que el Madrid ha aprendido a conjugar como nadie el verbo perder una vez superada la prehistoria ganadora, la del NODO, de los Emiliano, Luyk, Brabender y compañía.

Este Barça no está bien, no está a la altura de los equipos que han vestido de blaugrana en los últimos años. Pero aún así es el Barça. Esa camiseta, ese escudo, proporcionan fuerza mental extra cuando ésta decae, y el Madrid no ha llegado todavía al nivel necesario para hacerle hincar la rodilla. El Barça ha ganado al Madrid de los cinco pivots jugando con sólo tres hombres altos por la lesión de N´Dong. Tampoco echó mano Pascual de Eidson, el fichaje estrella de la temporada, que no jugó ni un minuto. Mucha ventaja para el Madrid. Pero ni así. Se lo tenían tan creído que no valoraron el aviso que supuso el 0-3 inicial. Era una manera de decir que "estamos aquí y no nos rendimos". El Barça fue mejor en el primer cuarto, en el segundo, en el tercero y en el cuarto. Dominó el rebote, dominó en los lanzamientos exteriores y dominó en el poder de concentración. Tanto "puta Barça" espoleó a los blaugrana y despistó a los blancos.



Laso puso a Suárez de salida y no lo volvió a sacar más. Este chico no está centrado y así nos ahorró a todos situaciones desagradables muy propias de su particular manera de entender el baloncesto llevado por su particular odio visceral a la periferia de la piel de toro. En cambio Mickael, más centrado que nunca, realizó un partido extraordinario. Junto a él, un Wallace fantástico secundó a Lorbeck en el dominio blaugrana aplastante en la pintura. Lorbeck, soberbió, se comió al Madrid él solito. No se arrugó en ningún momento y superó uno por uno a todos los pivots que Laso le puso delante a lo largo del partido.. Por una vez, una actuación discreta de Navarro no arrastró al Barça al desastre, como en el tercer partido. en esta ocasión sí había alternativas y el Barça se olvidó del individualismo con el que los jugadores hicieron la guerra por su cuenta el lunes para jugar como un colectivo ordenado y con las ideas claras.

Por otra parte, el Madrid rebajó los porcentajes de acierto anormales que disfrutó en los tres primeros partidos y el Barça supo sacar partido. Esta vez los triples entraban: Lorbeck, Wallace, Navarro... Y el Barça mandó en todo momento. Fue un festival que mereció mejor premio, pero se trataba de ganar, aunque fiuera por un punto, con el fin de reservar la fiesta final para el Palau Blaugrana. Será el sábado y el Madrid ya sabe lo que le espera. Cuando el Palau ruge, el Barça es invencible. Y el Palau rugirá, porque por televisión se han visto y se han escuchado muchas cosas. El público del Palau es entendido y no caerá en la trampa de comportarse de la misma manera que los aficionados del Madrid, que además de insultar lo protestaron  todo, quizá por una ignorancia supina que les impide saber  cuándo hay dobles, cuándo hay pasos, cuándo es personal o cuándo se puede tocar un balón después de dar en el aro. El público del Palau es veterano y sabe mucho de este deporte. Está curtido en mil batallas y animará a los suyos sin desmayo y sin necesidad de acordarse del rival. Porque el Barça es un club grande que vive de sus éxitos y no de los fracasos de los demás.

Florentino Pèrez, Ana Botella, Marcelo... Se fueron todos con el rabo entre las piernas. Seguramente tenían previsto brindar con champán francés al final del partido. Pero lo que ahora toca es que el Barça revierta la situación en el Palau para que corra el cava catalán. Esta gran alegría que el baloncesto blaugrana ha proporcionado al barcelonismo no debe  tapar la realidad: se han hecho las cosas mal, se ha construido la plantilla con los pies y se ha debilitado al equipo. En cambio, el Madrid ha hecho las cosas bien y ha formado una plantilla competitiva que ha equilibrado mucho las abismales diferencias que existían respecto al Barcelona. Pero aún así, el Barça sigue siendo mucho Barça y en el quinto y último partido ganará el que más corazón le ponga. Y por ahi difícilmente este Real Madrid puede vencer al Barcelona en su casa con el apoyo de un Palau Blaugrana que arderá en la defensa de los suyos.



Una victoria del Barça sería un bonito colofón para una temporada difícil. Sería una manera de demostrarle al Madrid que de cambio de ciclo nada, Sería una bella forma de dejar a los blancos sin un doblete que hace 19 años que no consiguen. Sería la mejor manera de privar al Madrid del doblete de fútbol y baloncesto. Sería tan fantástico ganar ese partido que no se puede perder. Los jugadores se han ganado con el sudor de su frente llevar la resolución del campeonato al Palau Blaugrana, a casa,  y ese día está marcado para que el barcelonismo disfrute a lo grande y ante un gran rival.


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