2013-05-04 13:05 FC Barcelona Por: Administrador

Guardiola conocía todas las rajadas de la directiva



Marc Güell

“Los últimos meses de Pep en el Barça fueron un suplicio”. La afirmación es de una persona próxima a Guardiola que conoce de primera mano la situación del técnico en el club en su última temporada. “Lo que ha dicho Laporta –“Rosell y los suyos llamaban a Pep el Dalai Lama”, afirmaba el expresdiente- es solo la punta del iceberg”.



 Una fuente del club explica a esta web que el cansancio de Guardiola en su úlitma etapa era total. “Pep estaba harto de las continuas rajadas, desprecios, dudas, faltas, que se producían desde la directiva y que tenían en el punto de mira a su persona y a los suyos en el Barça”. Comentarios desafortunados de los que Guardiola estaba al corriente y que llegaban al técnico alto y claro de forma casi  inmediata.

 "Pep sabía lo que decían de él y quien lo decía. Lo que se rumoreaba de su amistad con Estiarte. Lo que se hablaba de su hermano. De Orobitg. Y de sus hombres de confianza. Desde el principio supo que Rosell se lo quería cargar y que sino lo hacía era porque la pelota entraba. En la junta había y hay a quien le reventaba el carisma de Guardiola y que todos los reconocimientos fuesen a parar a Pep".

 La misma fuente explica que estas críticas tenían en la figura del presidente, Sandro Rosell, y en la del portavoz, Toni Freixa, a sus máximos exponentes y que a ambos los seguían “un grupo de fieles del club entre asalariados y directivos que hacían y harán lo que diga el ‘presi’ porque su única preocupación es hacer carrera en el club". Las lindezas que Rosell dedicaba a Pep eran ‘vox populi’ en el Camp Nou y en el entorno se conocía la animadversión del presidente hacia el técnico. “Todos decían: ¡el Barça de Pep!¡ El Barça de Guardiola! Y Bartomeu y Rosell se subían por las paredes. Era el ídolo y no podían con ello”, afirma. Y termina: “Guardiola no se fue, lo echaron entre todos”.




Deja tu Comentario