2012-09-28 08:09 FC Barcelona Por: Administrador

Guardiola le hizo una faena al Barça con Keita



Seydou Keita ha fichado por el Dalian Aerbin de China, que le ha cubierto de oro con un contrato garantizado de 9 millones netos al año, una cantidad que en el Barcelona sólo la cobra Leo Messi. El contrato suscrito por Keita con el FC Barcelona contemplaba su renovación automática de acuerdo a unas condiciones pactadas previamente -que no eran 9 millones netos al año- si jugaba un número de partidos concreto a lo largo de la temporada. Keita no llegó a la cifra estipulada (fuentes del club confirman que la diferencia final fue de  tres partidos) y, por tanto, quedó libre para negociar su futuro con quien quisiera.

Lógicamente, no es lo mismo negociar con un club que debe pagar un traspaso que llegar libre. Lo que en principio debió cobrar el Barcelona por su traspaso ha ido a parar a su bolisllo, de ahí que pueda estar ahora percibiendo en China cantidades que en Europa están reservadas sólo a megacracks.



Entre la directiva y el staff técnico, conocedores de la situación contractual de Keita, causó en su momento una sorpresa mayúscula el hecho de que Guardiola no contemplara la situación contractual de Keita, que era conocido como "la niña de los ojos de Pep", y no pensara en los intereses del club a la hora de hacer sus alineaciones. En las cuatro temporadas que Keita jugó en el Barça disputó 46 partidos (2008/09), 44 partidos (2009/10), 56 partidos (2010/11) y sólo 27 partidos (2011/12). Es evidente que, aunque nunca llegó a ser titular indiscutible, Keita era un hombre clave para Pep Guardiola que, sin embargo, en su última temporada, y para desgracia de la tesorería del club, contó con él mucho menos que en ejercicios anteriores.

Hay quien sospecha en el club que Guardiola pensó más en Keita ("la mejor persona que he conocido en el mundo del fútbol") que en el FC Barcelona. El bajón en los partidos jugados por el futbolista de Mali en su última temporada blaugrana da pie a pensar mal. Especialmente porque Guardiola era un técnico metódico que gustaba de tener controlados todos los detalles que rodeaban a la plantilla, y la situación contractual de cada jugador era uno de esos detalles que quería supervisar personalmente. La cuestión es que el Barça pudo negociar el traspaso de Keita asegurándose un ingreso mínimo y, en cambio, lo ha perdido sin obtener ningún beneficio.

 




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